Vecinos del barrio Falucho 22, azotados por los delitos, pidieron la remoción de un talud
La seguidilla de delitos contra la propiedad que se registran en el barrio Falucho 22 determinó que varios vecinos de la calle San Francisco al 600 se preocuparan por reclamar públicamente soluciones, ante el fracaso de otras vías.
Los voceros dijeron que en la última semana hubo tres robos en un sector del barrio y no dudaron en afirmar que la existencia de un muro de tierra en un sector en el cual debería construirse una plaza es un elemento potenciador de los aspectos negativos.
Claudina Torres dijo a El Eco de Tandil que “hay mucha inseguridad en esta zona” y añadió que “el montículo de tierra que tenemos en esta zona evita la visibilidad, por lo que los ladrones pueden entrar a robarnos a la casa y nadie ve nada. Se esconden atrás y salen corriendo”.
Con indignación, la mujer planteó que “se trata de gente del barrio, a la que tenemos totalmente identificada. Pero les allanan las casas y tampoco recupero las cosas, por lo que siguen entrando a robar”.
Añadió que “esta semana entraron a robar en tres casas. Es mucho” y acotó que “aunque hacemos la denuncia y vamos a la policía, todo sigue igual”.
Ante la consulta, indicó que “a mi casa entraron dos veces, una por adelante y la otra por atrás. En el medio me robaron las bicicletas de los chiquitos. Un día las encontré y llamamos a la policía”.
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En otro momento expresó que “queremos que nos saquen esta tierra, ya que esto supuestamente es una plaza de juegos y tiene que hacerse para los chicos. Es lo que nos mata con los robos, pero no hay forma que nos saquen la tierra”.
Mariano Goñi, otro vecino de la zona, dijo que “en mi casa no entraron a robar, pero estamos muy preocupados y queremos que nos saquen la tierra. Creemos que es el problema central, ya que allí se esconden y nos espían y cuando no estamos entran a las casas”.
Al plantear su caso, Francisco Valenzuela señaló que “me robaron el frente del pasacassette, pero al vecino de al lado le desvalijaron la casa y nadie hace nada”.
Para incrementar la indignación, contó que “sabemos quiénes son pero la policía no hace nada. Le salí de testigo a una vecina y tuvimos más problemas nosotros que los ladrones. El ladrón estaba al lado nuestro y no le preguntaron ni cómo se llamaba. La policía nos pidió a nosotros que investiguemos, pero no estamos para eso. Somos ciudadanos y no podemos hacer su trabajo”.
Recalcó que “las denuncias están hechas en la comisaría y hay robos en todo el barrio. A una vecina le robaron una computadora con el trabajo de varios años. También le llevaron una cámara que ahora está publicada a la venta. Ella tiene el cargador sin el cual la cámara no sirve”, relató.
Valenzuela hace un año que reside en el barrio y es de los tantos vecinos que llegó “buscando tranquilidad, pero ahora me quiero ir”.
Claudina Torres dijo que a poco de instalarse sufrió el primer robo y que los ladrones “se aprovechan cuando uno todavía no tiene las tejas, está construyendo o carece de alarma”.
Añadió que “permanentemente pedimos la presencia de patrullajes más seguidos y me dicen que llamemos, pero cuando lo hacemos es porque ya hemos sufrido un robo. Los chicos están jugando en la calle y nos preocupa mucho todo esto”.
Los vecinos no dejaron de lado que en su momento hubo un compromiso municipal de retirar el montículo y que “cuando hicieron obras en la zona de Uncas se llevaron la mitad. Pero el resto quedó”.*
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