Vecinos del barrio Golf advierten la peligrosidad de la avenida Fleming tras la ?pésima? obra realizada
Pese a la millonaria inversión realizada a partir del acuerdo del Municipio, la Provincia y la Nación, destinada a la realización de las obras de pavimentación y ensanche de las avenidas Fleming y Reforma Universitaria, una obra que intentaba sumar al “desarrollo y la integración de Tandil”, no logró colmar las expectativas de los cientos de vecinos que circulan por esta arteria a diario.
La doble vía que pasa por frente al Country Sierras de Tandil y al barrio Golf es hoy, lejos de lo que se pretendía, “una invitación al peligro”. Así lo definieron los propios vecinos quienes alzaron una vez más sus voces para compartir con este Diario qué es lo que les ocurre cada vez que llevan a sus hijos al colegio, cuando desembocan en el asfalto por el cual “pasan los autos a buena velocidad”, ante el levantamiento de tierra en los tramos que han quedado sin asfaltar; entre otros puntos a tener en cuenta.
Basta con observar durante algunos minutos la intersección de la avenida Fleming, con las calles Carlos Linstow y Juan Carlos Aristeguy –principal vía de acceso al Campus Universitario-, para dar cuenta de la peligrosidad de la “rotonda” que han construido. Mencionaron también el cruce de la avenida Brasil con la calle López Osornio, una de las vías de acceso al bario Los Manantiales, en donde tienen que “rezar un padre nuestro, cruzar los dedos y pasar”.
En diálogo con El Eco de Tandil, Angel Ponce de León, coordinador de la comisión vecinal del barrio Golf, en compañía de su mujer Pamela, y de Celina Rojo, también habitante del lugar, explicó que “lamentablemente creo que se desaprovechó una decisión política muy importante, el mejorar el acceso a Tandil desde la Curva de la Muerte. Digo esto porque es la primera decisión que hay que tomar, luego conseguir los fondos, se consiguieron, pero se hizo una obra “pésima”, creo que si yo me la hubiera puesto a diseñar, salía mejor”.
Ponce de León justificó su visión al respecto al decir que “tiene peraltes invertidos, puntos de conflicto de mano y contramano, la rotonda de la Curva de la Muerte no es una rotonda sino un cruce con conexión directa al Cementerio. Me parece que es una oportunidad muy desaprovechada”.
Por su parte, Celina Rojo se refirió a “un tramo de 10 metros que es contramano, entonces, si uno viene desde Falucho tiene que tomar la decisión de ir por la ruta o entrar por adentro del barrio, lo cual se hace complicado”, por lo que admitió que “la mayoría opta por la transgredir la norma y hacerlo contramano, o esperar a que alguien tome la decisión de arreglarlo, que creo que era una propuesta”.
Seguidamente contaron que los domicilios registrados como organización del barrio Golf son alrededor de 200, pero advirtieron que “faltan y van creciendo”. Además, mencionaron la parte del barrio privado del country que en horas pico de salida escolar y laboral, aseguraron “la masa de autos es altísima”.
Por otro lado, señalaron también que muchas personas circulan en bicicleta o caminan por la vera de la ruta. “Es peligroso porque no hay senda peatonal, no hay espacio en la banquina para circular”, dijo Rojo.
Respecto a los reductores de velocidad ubicados en la puerta del Country Sierras de Tandil, Ponce de León afirmó que “hay uno solo, decididamente no funcionan. No sé si son buenos o malos pero cuando los ves, ya los pasaste”, a lo que Rojo acotó que efectivamente “no logran reducir la velocidad”.
Luego, el coordinador de la comisión vecinal del barrio Golf contó que “de Brasil a Fleming hay un tramo que debería haberse arreglado, la idea es que haya otra rotonda a futuro pero venir por Fleming y doblar hacia el lado del club Uncas o hacia la calle Larrea, venir del lado del club Uncas y tratar de agarrar la avenida Brasil es jugarse un pleno a la lotería. Ando a diario varias veces y rezo un padre nuestro, cruzo los dedos y paso”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn tanto, su mujer Pamela apuntó que “pese a que la responsabilidad es del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, nadie pensó ni vino a mirar la obra. Se trabajó acá con gente que no conocía el lugar, lo hicieron muy mal, tanto que hoy en día es triplemente más peligroso que lo que era la Curva de la Muerte”.
La vecina del barrio Golf especificó que “en la entrada a Tandil, desde El Paraíso, los autos circulan con una velocidad de ruta a 120 kilómetros, y nosotros queremos salir de nuestras casas y los chicos y adolescentes, los chiquitos que quieren salir a caminar, corren riesgos”, como así también los que prestan servicios de distinta índole, a quienes “se les complica transitar en sus vehículos, motos o bicicletas”.
Apuntaron además al tema de la señalización. En este sentido, Rojo informó que “desde la Curva de la Muerte hacia el barrio, no hay, y es necesario”.
que corregir”
Pamela Ponce de León, a su turno, comentó que “si uno viene de la ciudad hacia la Curva de la Muerte, justamente del lado derecho de la curva hay un pozo de alrededor de 3 metros que es sumamente peligroso y si una persona quiere dejar pasar a otro auto se cae en ese pozo”.
Respecto a esto, criticó que “eso no está contemplado y nadie hace nada. Es sumamente peligroso para los que van en auto y los chiquitos que pueden llegar a caerse y no se ven. La Municipalidad tiene que tomar cartas en el asunto, hacerse cargo. Los ciudadanos de Tandil no necesitamos menos ciudad, sino cuidarla”.
Como reflexión final, el coordinador de la comisión vecinal del barrio Golf confesó que le hubiera gustado que “se llame a las personas interesadas en el asunto, que no necesariamente sepan, pero que sí usan, entonces el diseño debería haber estado hecho por profesionales de asuntos viales, por usuarios que vamos y venimos, y por taxistas, remiseros y afines que sufren esto como pocos, juntarnos y decir ‘esto es lógico o no lógico’, pero antes de hacerlo.”
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