Vecinos del barrio Metalúrgico reclaman por condiciones ?dignas? en el centro comunitario
Vecinos del barrio Metalúrgico alzaron sus voces en un contundente reclamo en torno a las condiciones edilicias y de higiene –entre otras cuestiones- en el centro comunitario Zona 9, ubicado en Cardiel y García.
Según sus testimonios, el pedido más urgente tiene que ver con la necesidad de disponer de una sala de espera porque por ahora aguardan afuera de las instalaciones, muchas veces con frío o con lluvia.
Puertas adentro, advirtieron sobre las malas condiciones edilicias del lugar, al tiempo que subrayaron la falta de higiene y la presencia de roedores. Según manifestaron, pese a que en varias oportunidades se ha acercado personal de la Dirección de Bromatología, aún no se solucionado este tema.
Sumado a estas cuestiones, contaron que el personal que trabaja allí comparte los sanitarios con los colectiveros de la Línea 504 y muchas veces es una “mugre”. Además, en un galpón que también pertenece al centro, se realizan actividades recreativas durante la noche y la entrada al lugar es la misma que la del centro de salud, y eso genera algunos problemas.
En diálogo con El Eco de Tandil, Claudia Caro, vecina del barrio Metalúrgico, aseguró que “lo que necesitamos es una sala de espera digna porque nosotros no podemos estar afuera esperando”, y detalló que “hay personas con enfermedades terminales que no pueden estar esperando afuera, mamás con sus nenes, porque los espacios ahí están ocupados, hay talleres, hacen gimnasia y nosotros afuera. ¿Qué somos? Somos personas y tenemos derecho a reclamar con la verdad”.
Caro admitió que este problema sucede “desde siempre” y pese a que “la asistente social hace lo que puede”, contó que “cuando reparten mercadería los días 13, de 8 a 12, en un salón, hay roedores. No se puede repartir mercadería y que los roedores pasen por al lado tuyo. Fue Bromatología varias veces, pero siguen”.
Agregó que el personal “también comparte los baños con los colectiveros de la Línea 504 y eso no puede ser, esto es infrahumano ya. Como tenemos todas las personas derechos, queremos sin problemas una solución”.
En cuanto a las condiciones edilicias del lugar, advirtió que “se está cayendo el techo de la cocina”, sumado a la falta de higiene. “Yo tengo que ir y voy, pero tenemos que esperar afuera. Mamás con bebés en días fríos… tenemos derechos, vamos porque necesitamos. Realmente no nos alcanza, trabajamos y necesitamos una ayuda más”.
Desde la personal, Caro aseguró que no ve “los tres conceptos básicos de salud, educación y seguridad”, al tiempo que se preguntó: “¿Qué hace (Oscar) Teruggi, la directora de Desarrollo Social, el secretario y Lunghi?”. Si bien “han ido vecinos y elevado cartas, notas, fotos”, advirtió que “pareciera que no existen, solamente para los votos”.
La vecina insistió en que “acá tenemos derechos, somos seres humanos y si hay un problema, queremos una solución. Yo no voy a parar hasta que no se concrete algo. Necesitamos una sala de espera digna, nosotros no somos animales para estar esperando afuera”, y aseguró que “hay que prevenir para el día de mañana no tener que lamentar nada”.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailsi no se hace algo”
Subrayó este tema como “uno de los problemas grandes”, porque “el galpón se usó siempre como entretenimiento y lugar de esparcimiento, y se sigue usando la salita. La entrada es única y la gente pasa a divertirse y -en exceso a veces- por donde es la salita”.
Sumado a esto, Giuliotti apuntó al problema edilicio, en donde “habría que eliminar el alambrado viejo y poner bancos”, y al igual que Caro, admitió la presencia de roedores dentro de las instalaciones. “Mugre hay en todos lados, el basurero pasa el viernes a la mañana y hasta el lunes no pasa de nuevo”, dijo.
Se refirió también a la parada de colectivo, al uso compartido de los sanitarios del personal del centro con colectiveros, para quienes propuso “adaptar la parada y mejorar la situación”, y a quienes les pidió “que tengan un poco más de higiene cuando sacan la basura y que no tiren los boletos porque se les vienen a toda la barriada”, aunque aclaró que “eso lo están solucionando”.
Según relató, estas cuestiones fueron las que lo impulsaron, junto a otros vecinos, a enviar hace dos semanas una misiva firmada por todos, quienes hasta ahora no han tenido respuesta. “Yo mandé una nota firmada por muchos vecinos del barrio hará 15 días y hasta ahora no tuve respuesta”, explicó.
Por último, Giuliotti describió que “los pobres facultativos y las enfermeras están trabajando en una situación precaria, mala. Esto va a pasar siempre si no se hace algo”.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios