Vecinos lograron rescatar a una mujer de su casa que estaba en llamas, en Muñiz al 2500
Un incendio que podría haber terminado en una tragedia ocurrió el miércoles cerca de las 14 en la vivienda de Muñiz 2554, donde viven Sergio Esteban Noguera Parra y su esposa María Teresa Souza, junto a sus hijos de 8 y 11 años.
Una dotación del Cuartel de Bomberos de Villa Italia trabajó en el domicilio, que sufrió grandes daños a causa del siniestro. Cuando los efectivos llegaron al lugar, los vecinos habían logrado rescatar a María Teresa Souza, de 35 años, la única que se encontraba en el domicilio cuando se inició el fuego.
Durante sus tareas para sofocar las llamas, pudieron sacar con vida a una gata y sus dos gatos, pero pereció el loro, una mascota que la familia quería muchísimo.
Ayer, junto a los restos de sus pertenencias, Sergio Esteban Noguera Parra agradecía que su esposa estuviera con vida y sólo lamentaba la pérdida de los libros de su hijo mayor, que cursa primer año en la Escuela Técnica 2.
Los hechos
“Mi señora había prendido la estufa, una salamandra, se estaba bañando, salió del baño y se fue para la pieza. En ese momento, escuchó una explosión y el fuego avanzó enseguida”, relató Sergio Esteban Noguera Parra.
Enseguida, las llamas y el humo se apoderaron del comedor y las dos habitaciones. “Ella quedó atrapada porque tuve que poner rejas porque ya en una ocasión me habían robado y tuve que tomar la medida de seguridad de poner rejas en mi casa”, agregó.
Las llamas, el humo y la desesperación conspiraron para que la mujer no hallara una vía de escape. “Con el fuego que le caía del techo, los vecinos le gritaban que saliera y quisieron romper el techo para sacarla por arriba, y se quemó toda, los brazos, las piernas”, describió el esposo.
Sergio Noguera Parra indicó que “la chica de enfrente se dio cuenta porque vio una explosión que pegó, que no era algo normal, y escucharon los gritos de ella que empezó a pedir auxilio por la ventana”.
El hombre, que se desempeña como empleado de la comuna en la Dirección de Parques y Paseos, se encontraba en el Area de Servicios del Municipio, en la ex fábrica Buxton, y vio cuando pasaron los bomberos a socorrer a su esposa. De todos modos, observó que el humo parecía distanciado de su casa.
“Los bomberos tanto como el Hospital se portaron muy bien y la socorrieron enseguida”, agradeció.
Recién ayer al mediodía, Noguera Parra pudo tener contacto con su esposa, ya que se encontraba sedada, y horas más tarde, la herida recibió el alta, toda vendada, y deberá realizarse curaciones hasta que sanen sus quemaduras en los dos brazos, la espalda, las piernas y el pecho. Ayer, se quedó en la casa de su madre, ya que la vivienda de Muñiz 2554 está destruida.
“Le damos gracias a los vecinos que la pudieron sacar con vida”, dijo Sergio Noguera Parra, propietario de la casa que levantó con sus propias manos hace más de 15 años.
Destrucción
y desolación
Luego de la intervención de los bomberos, la vivienda quedó inhabitable, debido a que las llamas, el humo y el agua afectaron las dos habitaciones, el comedor y el baño, acarreando la pérdida de todos los bienes y objetos personales de la familia.
El propietario valoró que “la casa gracias a Dios está asegurada. Lo que es adentro prácticamente se quemó todo: la ropa ya no se puede usar, está todo quemado, todo mojado, ahumado. El Municipio ya estuvo en contacto conmigo, y me dijeron que lo que necesite está a mi alcance”.
También indicó que deberá conseguir una vivienda para pasar los días mientras pueda realizar las refacciones para regresar a su hogar y estimó que la comuna lo ayudará a conseguir un lugar, afrontando los gastos con el dinero que le reintegre el seguro.
El miércoles por la noche Sergio Noguera Parra durmió en su auto, “porque lo poco que me quedó si no me quedaba, me lo iban a robar. Así que me quedé en el auto, mis hijos con mi suegro y mi señora internada”.
“Lo demás, se empieza de vuelta. Lo fundamental es que mi señora está bien, está con vida”, celebró.
Lo que necesita esta familia es ayuda con ropa para los dos adultos y los niños de 8 y 11 años. “Igual, pienso que lo material va y viene. Se empieza de vuelta”, reiteró.
Por último, lamentó que “el gas natural lo tengo a media cuadra y yo me tengo que hacer cargo porque tengo (de vecinos) todos los terrenos baldíos. Yo tengo todos mis impuestos al día y en varias ocasiones he querido poner el gas como Dios manda y me lo frena la gente que ha comprado estos terrenos y hace tantos años los tienen abandonados. Encima si no fuera por mí, que los mantengo cortos, esto sería una selva”.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios