Vela ya debate el tratamiento de residuos y recibe a reconocido especialista bonaerense
Pequeño e inédito paso dará la comunidad de Vela en la jornada de hoy, para comenzar a debatir cómo se disponen los residuos actualmente y qué decisiones pueden adoptar para que, en el futuro, se disminuya el impacto ambiental.
A las 16 en la escuela y a las 20 en el salón de la Asociación Bomberos Voluntarios, el arquitecto Alfredo Gabriel Irigoin, de la ciudad de Laprida, dará dos charlas abiertas a la población sobre la problemática del tratamiento de residuos sólidos. El especialista llega convocado por la Comisión Vecinal María Ignacia.
Irigoin fue intendente de Laprida, comunidad que desde principios de los 90 encaró profundas reformas en cuanto al tratamiento ambiental de sus residuos sólidos urbanos, cuestión que ha posicionado su experiencia en ámbitos académicos.
Desde 1991, posee una Planta de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos que despierta el interés de las comunidades educativas de todo el país. Es por eso que se realizan visitas guiadas a la planta, para delegaciones escolares, para funcionarios y grupos ambientalistas que se acercan a Laprida con el objetivo de conocer e imitar el proyecto.
Esta ubicada a 800 metros del casco urbano de la ciudad de Laprida y asentada sobre un predio de 2 hectáreas, en funcionamiento desde 1991. Se trata de un lote de quinta suburbana, en terreno no inundable. Para ello se evaluaron distintas alternativas de ubicación de lo que sería un emprendimiento nuevo con un viejo concepto para la población, el basural.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailModelo lapridense que
seduce a otras comunas
Con el correr de los años los lapridenses lograron avanzar con las distintas etapas previstas. La etapa cero incluye diagnóstico del tratamiento de la basura y decisión política de llevar adelante el cambio.
La segunda instancia ?etapa uno- en esa comunidad implicó los trabajos complementarios a la central de clasificación, instalación de agua, instalación de fuerza motriz, construyeron boxes para los residuos inorgánicos, se fabricó la prensa hidráulica, comenzaron a hacer compost con lombricultura.
La siguiente etapa requiere distintas tareas con el fin de producir un cambio cultural en el tratamiento de los residuos sólidos. Desde los operarios a toda la comunidad, centrando el interés en los alumnos de instituciones de nivel preescolar, primario, medio y terciario, como agentes multiplicadores de la idea.
Con el fin de incorporar tecnologías modernas, generando así nuevos beneficios, Laprida logró en escasos años aplicar mecanismos para transportar los residuos clasificados dentro de la planta y, en paralelo, instalar el horno de incineración pirolítico para residuos patológicos.
Decisión política e
inversión pública
Los lapridenses comprobaron rápidamente, con decisión política e inversión pública, que la legislación existente sobre el tema a nivel local surge a partir de la transformación cultural, ya que primero gestan y afianzan cambios, y luego por imposición de las costumbres se convierten en ordenanzas.
Distintas disposiciones del Concejo Deliberante autorizaron, oportunamente, la adquisición del predio, como así también algunas máquinas, herramientas, materiales y la provisión de mano de obra para desarrollar el proyecto.
Para eso, se realizaron charlas de sensibilización sobre el emprendimiento a los operarios municipales y los operadores marginales como futuros operarios de la planta. Simultáneamente, en las escuelas e instituciones intermedias se realizaron las primeras charlas a cargo del intendente Irigoin, las que continúan hasta el presente.
El modelo lapridense ya sedujo a otras pequeñas comunidades bonaerenses. En 2007, Irigoin lo presentó ante los Vecinos Autoconvocados de Sierras Bayas. También Brandsen se ha mostrado interesado en el esquema de clasificación y reciclado.
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