Verificación técnica vehicular
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Accedé a las últimas noticias desde tu email Tal como lo hago con todas mis obligaciones ciudadanas, efectué la Verificación Técnica Vehicular anual (VTV). Lejos de quedar satisfecho por haber cumplido, uno sale indignado por el excesivo e injustificado costo que este trámite que excede los cien pesos ($ 103,08).
Al ingresar y hacer el trámite en la ventanilla de cobro, mejor no hacer ningún comentario sobre el costo, ya que el empleado, con el mayor desenfado y desparpajo, le dice con sonrisa irónica que es ?barato? y se mofa del disgusto del usuario.
No obstante, la indignación continuará creciendo al ingresar al galpón y efectuar la verificación. No se cumplimentan ítems que deben ser verificados, tales como corroborar la existencia, vencimiento y carga del matafuegos; funcionamiento del cinturón de seguridad inercial del conductor y lo más grave, comprobar la numeración del chasis y motor se corresponda con la Cédula Verde y no se encuentre adulterada.
De tal manera, el usuario que pagó más de cien pesos, en diez minutos a lo sumo, se retira con una oblea que si bien lo habilita para circular, no garantiza ni la seguridad vial ni la legal por vehículos sustraídos o ?mellizos? y un sentimiento de haber sido timado.
Pero la indignación se hace mayor cuando ni bien se sale del predio del Parque Industrial, se encuentra con vehículos que a todas luces carecen de la mínima seguridad para circular y muy probablemente del seguro obligatorio. Para esta observación, sólo basta ver el estado general de esos vehículos y respirar su letal humo si se encuentra detrás del mismo o caminando en las inmediaciones.
Esto se ve a diario al circular por el centro de la ciudad, donde ?casualmente? o si se quiere ?causalmente?, sólo se observa que se detienen y verifican vehículos muy nuevos, haciéndose caso omiso de aquellos que a simple vista se pueden presumir que se encuentran en infracción o simplemente retirar de la calle aquellos estacionados que no poseen la oblea habilitante.
No estoy en desacuerdo con la VTV, por el contrario, creo que es necesaria y debería tener vigencia en todo el territorio nacional. Sin embargo, es obvio que se trata de un negocio para los concesionarios del sistema, posiblemente vinculados políticamente para obtener la licencia, sin importar la efectividad del sistema. Una vez más, se puede apreciar que todas las regulaciones que se nos imponen como ciudadanos para vivir en sociedad, sólo las acatamos aquellos que respetamos esa convivencia en orden y es burlada constantemente por aquellos otros que no cumplen ninguna de sus obligaciones sociales y por el contrario, conculcan constantemente los derechos ajenos, pero arrogándose derechos que no tienen.
Lamentable conclusión, pero sigo sin estar dispuesto a resignar obligaciones y reclamar por los derechos que si bien nos asisten, son ignorados y pisoteados, inclusive por las autoridades que deberían velar por ellos. Esas autoridades, todas, a las que periódicamente mediante nuestro voto les confiamos la sana administración de nuestra vida en sociedad y luego parecen olvidar su cometido y obligaciones, convirtiéndose en burócratas inoperantes y hasta en algunos casos de dudosa integridad moral.
Julio Pérez Roca
D.N.I. 5.191.636
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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