Villa Aguirre, alterada por la mística del Indio
Aunque el calor de la tarde apretaba, el movimiento era incesante ayer en Villa Aguirre, en la víspera del recital que convocará a decenas de miles de almas para escuchar al Indio Solari y su banda Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado.
El tránsito por la rotonda de Espora y la Ruta 226 ya era intenso, aunque no se comparaba con la expectativa para esta jornada, cuando comiencen a arribar los micros repletos de fanáticos.
Muchos camiones y camionetas entregaban bebidas, pan y chorizos, en los puestos armados sobre las veredas de la avenida Actis. Comerciantes de todo el país pagaron un cánon de 500 pesos para alimentar e hidratar a los seguidores del Indio.
Abriéndose paso entre carros cargados de mercadería, motos y grupos de jóvenes que recorrían la zona, Miguel relató que llegó desde Mar del Plata ayer, a las 5.30 de la madrugada, e instaló su puesto de venta de helados y ensalada de frutas en la estratégica esquina de Actis y Darragueira. Hace dos “fiestas” que sigue al Indio, pero mientras todos disfrutan del pogo “más grande del Universo”, él se dedicará a vender.
“Trajimos 20 mil helados y 3.500 ensaladas de fruta. En Junín vendimos el 70 por ciento y esperamos que acá sea mejor, es el primer año que venimos a Tandil”, comentó.
El marplatense, que hace un mes reservó su espacio en el Municipio, definió que con los otros puesteros “hay buena onda, no hay rivalidad y el sol sale para todos”.
Ayer ubicó su camión heladero y distribuyó el espacio para que se muevan las quince personas que vinieron a despachar las 20 mil tacitas, que se venderán a 10 pesos. “Están aprobados por Bromatología”, advirtió y lamentó que tendrá que escuchar al Indio desde la calle.
Entre amigos
Sobre calle Darragueira, operarios instalaban cámaras de seguridad tendientes a registrar el acceso al recital. Una valla de madera oculta el frente del Hipódromo entre los accesos por Güemes, Guatemala y Gómez, y personal de la organización vigila atentamente la zona.
Mientras tanto, los temas de Los Redondos suenan en el puesto del tandilense Diego Randazzo y sus amigos Cristian y Sergio, de Olavarría y Azul, quienes instalaron un despacho de sandwiches y bebidas en Darragueira al 200. “Alquilamos por dos días, en poco precio, a la abuela de mi señora”, explicó uno de ellos y confirmó que invirtieron unos 8 mil pesos en bebida y carne, para probar qué pasa con la movida del Hipódromo.
Tandil, más caro
Procedente de Rosario, el “choricero” Miguel viajó con gran parte de su familia en dos autos. “Somos locos, no tenemos plata y salimos para subsistir”, contó y anticipó que entrará al recital.
Mientras el Diario charlaba con el puestero, una mujer mayor dormía sobre el piso con una campera como almohada. No desentonaba entre los toldos, las parrillas y el humo de los asados a deshora.
El rosarino sostuvo que Solari no toca en su ciudad “porque es muy rígida. El Indio te genera esto: un escabio, vino. En Rosario te ven con un porrón de cerveza y te llevan en cana, te decomisan todo”.
Con una mercancía de 1300 chorizos, indicó que “pensamos salvar las Fiestas con esto. Es nuestro trabajo” y se quejó porque Tandil “es más caro que Rosario”.
Cooperativa
“ricotera”
Por iniciativa de Noemí, seis trabajadores de la cooperativa Impopar, fábrica recuperada que funciona en el Parque Industrial, montaron un puesto de bebidas y sandwiches al paso en Actis y Darragueira. Su objetivo es reforzar la economía sobre el final del año.
Héctor Mordentti confió que “estamos probando, es la primera vez que estamos acá, aprovechando que el Indio trae trabajo”.
El puesto tiene carpa, música y un amplio mostrador para atender la gran demanda de público. “Nos ayudaron los demás chicos de la fábrica, compañeros. Todos han colaborado y estamos esperando que llegue la gente”, dijo ansioso.
Invirtieron unos 10 mil pesos y obtuvieron mercadería a consignación. Ahora “trataremos de estar medio parecido con los precios para no tener problemas con nadie. Hay que tratar de que todos podamos ganar algo y que todos estemos contentos”, deseó.
Conocedores de la lucha y el sacrificio, anoche se preparaban para cumplir turnos y descansar antes de que lleguen los colectivos a la “misa ricotera”.
Mientras tanto, los vecinos de Villa Aguirre colocaban carteles en sus casas: “baño”, “cuido motos”, “guardarropas” y en una esquina ofrecían un baldío en alquiler. “Si le cortan el pasto ya se puede dar por pagado”, bromeó un vecino consustanciado con la movida del Indio.*
Quejas por la perforación
del asfalto de Darragueira
Marta Pérez, frentista de la calle Darragueira entre Guatemala y Gómez, se quejó porque los organizadores del recital perforaron el asfalto inaugurado hace unos meses para colocar el vallado que impide ver el Hipódromo.
“Estamos pagando la cuota número cuatro” dijo y cuestionó que “instalaron las vallas y lamentablemente hicieron unos agujeros bárbaros en la calle, rompieron el asfalto. Por más que el lunes o martes vengan y arreglen, ya no va a ser lo mismo, porque va a tener un parche”.
Enojada, confirmó que le avisó a Rubén Crovo, director de Inspección General del Municipio, pero no sabe si fue a observar la obra. “No me dio soluciones”, indicó.
La vecina describió que los agujeros se realizaron cada un metro con máquinas especiales. Incluso, algunos frentistas tomaron fotos “porque nos están rompiendo el asfalto y nos está costando pagarlo”.*
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