Violación = aborto legal
Para el licenciado Adolfo Loreal: “El tema no se resuelve sólo con una cuestión legal ya que en términos de vida emocional siempre tiene un costo que va a ser medible en una historia personal y que tiene que ver con las escala de valores de cada sujeto”.
“Lamentablemente veo que nos acercamos a la no punibilidad del aborto y eso me preocupa, me duele personalmente porque independientemente de mis creencias, soy católica y defensora de la vida, como madre se lo que significa un hijo, la dimensión que tiene, verlo crecer hasta un punto de vista egoísta, la ayuda que puede ser para la madre, tal vez en esa criatura hubiera podido encontrar todo el amor, apoyo que no tuvo, pero no la dejaron decidir”, se pronunció la abogada Cecilia Pazos.
También opina en este informe el padre Héctor Baiza: “En 50 años de cura tengo varios casos de familias con gran riqueza humana y espiritual que se convirtieron en excelentes padres. Por eso creo que las mujeres que han sufrido la aberración de una violación, no deben matar a sus hijos sino darlos en adopción”.
La doctora Olga Marega ve al fallo “Muy positivo y necesario, ya que le ofrece a la mujer que ha sufrido el arrebato de una agresión sexual tan violenta como lo es la violación, una posibilidad legal de resolver parte de su problema…”
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLicenciado Adolfo Loreal, psicólogo, Director de Salud Mental del Municipio perito del fuero penal juvenil
“La Ley puede resolver en una época esto es punible, en otra época deja de serlo, el tema es que en términos psicológicos, que es lo que atañe a la vida emocional eso no cierra y siempre tiene un costo emocional. Según donde uno se pare hay un dolor en estas historias. Seguir portando ese hijo que no es deseado y producto de una relación aberrante es terrible, a la vez abortarlo también lo es y ni hablar de situaciones que podríamos complejizar un poco más y es qué pasa en el caso de una menor de edad, por ejemplo. Una mujer adulta puede decidir abortar y es una decisión tomada con la madurez de un adulto. Pero qué pasa cuando la decisión se toma sobre una menor que ha sido violada, quedado embarazada y entonces quienes deciden son los adultos responsables. ¿Qué va a pasar con esa joven? A eso me refiero cuando digo que lamentablemente no se resuelve sólo con una cuestión legal sino que en términos de vida emocional siempre tiene un costo que va a ser medible en una historia individual, la conciencia individual que tiene que ver con las escala de valores de cada sujeto. Si esto se pone a discusión en una mesa de café vamos a encontrar tantísimas posiciones: ´me parece bien, mal, me gusta o no´. Y si nos paramos en el terreno de las religiones, de las ciencias, de un posicionamiento ético el tema es altamente complejo. Desde la religión podríamos decir que esto no va a estar contemplado; desde determinada disciplina científica hay vida desde el primer momento o no la hay. Entonces allí es donde surgen todas las discusiones que no creo que son fáciles de cerrar y habrá que leer en cada historia individual”.
“Más allá de la cuestión de Ley esto debe ser un trabajo de elaboración. Nosotros hemos trabajado durante muchos años en el Tribunal de Menores y hubieron varias veces situaciones de señoras que estaban embarazadas y venían a decir que no querían ese bebé, no necesariamente porque el embarazo hubiera sido fruto de una violación. En oportunidades, había sido por una relación ocasional o un embarazo no deseado. Y en un acto de responsabilidad, de decir no me siento en condiciones emocionales para llevar la crianza de este niño, decía que quería abortar: ´Vengo a entregar el embarazo, en el momento en que el niño nazca lo entrego en adopción´. Lo que hacíamos desde el Tribunal de Menores era acompañar a esa mamá hasta el momento en que daba a luz y debo decir que en varias oportunidades se quedaron con el niño y no por que hubiera una tendenciosidad en el acompañamiento -porque en estas cuestiones del deseo tan propio de cada sujeto uno debe ser muy respetuoso. Se la acompañaba, se iba viendo las razones por las cuales quería dar su bebé, cómo era su vida en qué contestos familiar y social estaba. Más allá de lo que la Ley prohíbe o permite se juega en esto su vida material y emocional va en juego allí la vida de la madre y la posible vida de un nuevo ser”.
“Hace unos días hablábamos con una amiga al respecto y decíamos que una posición sería ´imagina que terrible debe ser sentir de por vida que el niño te presentifica el acto aberrante´. Pero también alguien puede simbolizarlo de otra forma y decir ´qué horror, aquel degenerado que abusó de mí me ha dejado este regalo y es un premio este hijo, una bendición del cielo´. Tal vez suene disparatado pero puede hacerse una escisión entre el acto aberrante de un tipo abusando de la integridad de esa mujer y lo que puede significar la llegada de un hijo. Reitero esto depende de cada historia personal, no hay una para todos por igual, por eso digo que la Ley cae en una prohibición o permiso para todos por igual en el caso de una decisión que es personalísima”, dijo finalizando el profesional.
Héctor Baiza, párroco de Nuestra Señora de Begoña
“Hay que ver cada caso en particular, pero no podemos matar una vida. Hay muchas familias que quieren tener un hijo pero no pueden entonces acuden a la posibilidad de la adopción, que podría darse en estos casos de mujeres violadas que no los quieren tener. Soy un hombre de la Iglesia por eso pienso que hay que darlos en adopción pero no matar una vida. Hay muchas familias, insisto, que quieren darle ternura y amor a un niño. En 50 años de cura tengo varios casos de este tipo y que son excelentes personas, con una gran riqueza humana y espiritual que se han convertido en padres adoptivos de los hijos biológicos de mujeres que fueron producto de violación. Aquellos niños hoy son excelentes personas y profesionales, porque se les dio amor y la posibilidad de vivir”, dijo el sacerdote.
“Hoy nos encontramos en una sociedad desordenada, con crisis de valores humanos, crisis espirituales producto del alcoholismo, la droga, entre otras cuestiones que desgraciadamente no se pueden ocultar pero que cada día van carcomiendo los cimientos de la sociedad, haciéndola más violenta”.
“¿Si el violador se recupera? No lo sé. Se dice que no muchos se recuperan; habrá entonces que buscar los medios para que esa persona si no se recupera sepa al menos comportarse como un ser humano”.
“El estado tiene que demostrar en sus políticos, en sus dirigentes que tienen valores ya que muchos dejan bastante que desear. No estoy diciendo con esto que la Iglesia sea tan purificable sino que como sociedad, comenzando por el Estado debe velar por los valores humanos”.
-¿Desde su mirada profesional cómo ve este fallo?
-Muy positivo y necesario, ya que le ofrece a la mujer que ha sufrido el arrebato de una agresión sexual tan violenta como lo es la violación, una posibilidad legal de resolver parte de su problema. Hay mujeres que deciden continuar con el embarazo por tener un respeto absoluto a la vida, sin importar de qué manera llego esa vida a su vientre; pero la mayoría de las mujeres embarazadas como consecuencia de una violación deciden hacer un aborto. Si además de tener que pasar por la experiencia traumática de una violación, la mujer tiene que exponerse a todas las condiciones riesgosas de una práctica ilegal para interrumpir ese embarazo impuesto, se potencia su riesgo de muerte.
-Las mujeres que piensan hacerse un aborto o lo consumaron ¿le consultan? ¿Piden consejo?
-La mayoría de las veces la mujer viene a la consulta muy decidida a interrumpir el embarazo, incluso después de haberlo hecho para pedir un método anticonceptivo y no repetir la experiencia. No vienen a pedir consejo, ya están decididas a interrumpirlo.
-¿Qué pasa con ellas luego? Es verdad que pueden caer en una depresión?
-Siempre queda una secuela psicológica, y con suerte, solo psicológica. Cuando la practica es realizada en un ámbito seguro se minimizan los riesgos de infección, esterilidad o incluso de morir, y esto está reservado sólo para las mujeres que lo pueden pagar en los lugares, que aunque clandestinos, trabajan respetando las mínimas normas de asepsia. Pero lamentablemente las mujeres que no lo pueden pagar, la mayoría, exponen su vida a la muerte. En nuestro país la causa de mortalidad materna mas frecuente es por el aborto ilegal realizado por personas inexpertas y en ambientes muy riesgosos de provocar infección o hemorragias.
Volviendo a las consecuencias psicológicas. Hay una amplia diversidad de situaciones. Cuando un embarazo cae en un mal momento en una pareja bien consolidada, y la decisión de abortar en de mutuo consentimiento, por cuestiones económicas o laborales, no se observan por lo general reproches ni culpas. Distinto ocurre cuando la mujer toma esta decisión porque se encuentra sola para enfrentar un embarazo, sin el apoyo de su pareja, y decide abortar por la presión de la situación de abandono. En estos casos se puede sentir culpa, frustración y generalmente estas parejas se fracturan.
-¿Cuáles son algunas de las causas por las que las mujeres deciden por el aborto?
-Un poco como le comentaba recién, aunque los casos más frecuentes son las adolescentes, y sus embarazos son el producto muchas veces de relaciones no muy estables. Aunque muchas desearían continuar con el embarazo, su realidad no se los facilita, cuando están estudiando y los familiares las apoyan para que suspendan el embarazo.
Por supuesto que nadie desea caer en una situación tan extrema de tener que tomar un decisión de este nivel. Lo ideal es hacer prevención de los embarazos.
-¿Qué pasa con la educación sexual en las escuelas? Recuerdo que me habló de ello y si no me equivoco había falta de apoyo educativo.
-Bueno tenemos la Ley de Educación Sexual Integral desde el 2006 que obliga a dar educación sexual en las escuelas, pero en nuestro país en la práctica todavía no se ha llegado a implementar como corresponde. Y con esto quiero decir que según las guías internacionales elaboradas por países que tienen muchos años de experiencia en la temática, en la mayoría de los lugares de nuestro país todavía no se respetan los requisitos mínimos para que estos programas sean efectivos. Todavía no hay una masiva capacitación docente, donde además de recibir información actualizada y científica (y no en prejuicios) el o la docente pueda adquirir habilidades sociales para enseñar valores, para trasmitir habilidades de protección ante los riesgos desde la edad preescolar.
El año pasado en el Congreso Mundial de Sexología y Educación Sexual en Glasgow, Escocia, fui testigo de la presentación de guías para aplicar en las escuelas desde el nivel preescolar elaboradas por países como Suecia, Holanda, Finlandia. Muchos de esos conocimientos fueron enseñados a los alumnos y alumnas del curso Aprendiendo a Enseñar que dictamos desde la secretaría académica a casi 90 docentes de Tandil y muchos lugares del país como San Juan y el Calafate. (Especialista en sexualidad clínica. Master en sexualidad humana) www.sexulidadyeducacion.com
-Sin lugar a dudas está marcando una línea muy clara que deben seguir todos los juzgados, obliga a los federales y nacionales pero esto no significa que los jueces de provincia pudieran apartarse del dictamen de la corte pero qué sentido tendría; es más, en algún momento el fallo pareciera decir “señores no hagan más estos planteos porque ya van a saber cuál es la respuesta”.
En el tema puntual el fallo toca un artículo del código penal, el 86 que son los casos de abortos no punibles y que hay dos tipos: Cuando está en peligro cierto y concreto y verificado la salud física de la madre -el aborto terapéutico- y lo que es el aborto eugenésico, que es este caso puntual. El aborto no es punible cuando se trata de relación carnal que ha afectado a una discapacitada –el Código dice demente o idiota-. La interpretación hasta este fallo siempre fue que solamente tenía lugar cuando se trataba de una violación de una mujer discapacitada. Nunca se había abierto esta posibilidad.
Acá la Corte da una interpretación amplia de ese inciso y deja abierta a todo tipo de violación; es más, dice claramente que cuando se produjeran estas situaciones no se deberá pedir autorización: No molesten más, hay una violación la mujer con la simple denuncia esto prospera y automáticamente debe ser practicado el aborto y no es punible.
-¿Puede la Corte hacer esto desde el punto de vista jurídico?
-Es una interpretación extensiva sobre el artículo, está dentro de las facultades de la Corte. Y si me pregunta que va ocurrir en poco tiempo le respondo: Se va a modificar el Código Penal y ese principio de no punibilidad va a quedar para la violación en general.
-¿Qué pasa desde el punto de vista del Derecho Constitucional?
-El artículo 2do. de Constitución habla de que nuestro gobierno sostiene el culto católico, apostólico y romano y en general, la idiosincrasia de la sociedad argentina con relación a esto. Siempre se miró con malos ojos estos dos incisos y estamos hablando del año mil ochocientos y pico, se decía que violentaba el principio pro-vida. Con esta decisión de la Corte y ahora viene lo personal, pero vinculado a esta situación de nuestro país y constitucionalmente hablando, pareciera que hay una discordancia: Si somos un país que sostiene el culto católico, apostólico y romano estamos tomando una decisión en un criterio absolutamente equivocado. Claramente, con esta determinación se está afectando el derecho a la vida, porque está haciendo una evaluación axiológica entre el derecho a la salud psíquica de la madre que lo posiciona por encima del derecho a la vida del naciturus. Es decir que con este fallo el derecho a la vida ha quedado en situación de inferioridad con respecto a la salud psíquica.
No se ha contemplado, porque claramente no sólo el art. 2 de la Constitución, todos los tratados internacionales que a partir de la reforma de 1994 comparten en pie de igualdad con la constitución, el Pacto de San José de Costa Rica, la Convención de los Derechos del Niño en los que dice claramente que el Estado debe tender a proteger la vida del niño, entendiéndose por niño desde la concepción en el seno materno. Y en esto también va mi posición personal.
-¿Se abre una puerta hacia dónde?
-Hace mucho tiempo que se abrió hacia la aceptación del aborto con el fallo de Silvia Tanus en enero de 2001, el bebé padecía de anencefalia y la madre invocando la salud psíquica pide autorización para hacerse el aborto que cae en enero –situación muy especial por la Feria Judicial- entre gallos y medianoches sale este fallo que si bien no habla claramente de aborto, autoriza la inducción del parto cosa que sucede, se induce y nace el bebé que a las tres horas muere. En ese caso no fue una situación abstracta y la corte toma la decisión a los 8 meses de la gestación.
Los que somos defensores de la vida, vimos claramente que allí se había producido la apertura hacia este camino que conduce inexorablemente a despenalizar el aborto. Y nadie piensa en la vida.
Vuelvo a repetir, si este es un caso concreto –se miran las circunstancias que son horrorosas, de un padrastro que viola, una chica de 15 años y todas las circunstancias son tremendas-, pero existen otras salidas, si se protege el derecho a la vida lo puede tener y lo da en adopción.
-¿Cómo queda esa chica de quince años a la que se le practica el aborto?
Nadie lo dice. He tenido abortos espontáneos y sé lo que se siente, me ha costado muchísimo volver a la realidad. He recorrido a todo tipo de terapias alternativas, pero eran situaciones que me las mandaban la naturaleza e insisto me costó mucho volver a la realidad.
Una chica de quince años hoy en día con toda la información que existe es una persona formada mentalmente. Nadie dice cómo está su salud física y psíquica y si realmente no pensó si quería tener ese hijo. En ningún lado aparece. Creo que una situación loable que contemple todos los derechos, básicamente el de la vida sería esa, que termine la gestación y lo de en adopción. Es más en los casos en que se ha trabajado de ese modo muchas veces lo que ha ocurrido cuando llega el momento y lo ve no lo da en adopción.
-¿Qué sucede?
-Esa criatura es tan inocente como ella de un acto aberrante y quizás hasta sea la salvadora de su vida y su psiquis. Porque hasta ahora ha tenido dolores inmensos, violada, internada en un instituto y el aborto.
Siempre que hablamos de este conflicto lo primero es eliminar la vida, algo que el hombre no puede decidir porque el que lo hace está más arriba, pero como hombres tomamos la decisión equivocada, habiendo tantas alternativas.
El Instituto de la adopción es una gran solución siempre y cuando el Estado cumpla sus funciones con un aparato contenedor, una atención multidisciplinaria donde se ayude a salir de esas situaciones y los resultados pueden ser totalmente diferentes.
-¿Cómo cerraría?
-Lamentablemente veo que nos acercamos a la no punibilidad del aborto y eso me preocupa, me duele personalmente porque independientemente de mis creencias, soy católica y defensora de la vida, como madre se lo que significa un hijo, la dimensión que tiene, verlo crecer hasta un punto de vista egoísta, la ayuda que puede ser para la madre, tal vez en esa criatura hubiera podido encontrar todo el amor, apoyo que no tuvo, pero no la dejaron decidir.
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