Violaron la puerta del frente, cortaron la alarma y se alzaron con unos 8 mil pesos de una ferretería
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La ferretería Metal Home, ubicada en colectora Pugliese 110, sufrió un importante robo el miércoles pasado entre las 4 y las 5 de la madrugada, que ayer fue informado por la policía.
El encargado, Luis Ignacio Mitidieri, radicó la denuncia en la Seccional Primera y precisó que le sustrajeron 5 mil pesos en efectivo y herramientas por un valor de 3 mil.
En diálogo con El Eco de Tandil, Mitidieri relató que “hubo gente en el techo, me abrieron la puerta, me cortaron un candado en tres, rompieron la puerta de vidrio, entraron muy decididos los muchachos, con todas las luces prendidas”.
Agregó que luego, “pusieron una escalera para ver dónde estaba la alarma y cortaron los cables, y trabajaron tranquilos, parece”.
El encargado del comercio enumeró que se alzaron con cerca de 3 mil pesos en máquinas, y la caja registradora completa con 500 pesos en efectivo de cambio. Pero además, le robaron “plata que estaba escondida, que vinieron con un dato muy preciso porque no revolvieron nada. Se habrán llevado unos 5 mil pesos”.
Vecinos alertas
Por otro lado, Mitidieri indicó que “los escuchó un vecino de al lado, llamó a la policía a las 4.18, porque la señora escuchó gente arriba del techo. En el momento no llamó porque está acostumbrado a los ruidos de Magnasco (la fábrica de lácteos) y cuando ya sintió uno corriendo y que explotaron el vidrio, ahí llamó a la policía, que habrá tardado en 5 minutos”.
Cuando arribaron los efectivos de la Primera, los ladrones ya se habían dado a la fuga. “El otro vecino de acá al lado sintió que uno de arriba gritó: ‘Vamos que ahí vienen’, así que no tuvieron tiempo. Supuestamente no alcanzaron a ver qué auto era, pero observaron la parte de atrás de uno blanco que se fue para el lado de la colectora”, precisó el encargado.
Los testigos no lograron tomar la patente del vehículo que usaron los ladrones. De todos modos, el responsable del negocio consideró que “es difícil meterte. No sabés cuánta gente hay acá adentro. Por suerte, (el vecino) llamó, se animó a salir al patio de adentro de la casa, porque no sabés qué te espera, si hay uno o hay tres”.
El comercio se trasladó de Avellaneda y Santamarina a la esquina de colectora Pugliese y Salustiano Rivas hace ocho meses, y el del miércoles fue el primer robo.
“Hay alguien
que lo compra”
El denunciante sospecha que los vigilaron, “porque cualquier robo común, vienen y te revuelven todo. Estos vinieron con datos muy precisos a llevarse la plata, sabían dónde estaba guardada, estaba escondida, no estaba a la vista, y se llevaron máquinas específicas teniendo otras de mucho más valor acá. Eso hace pensar porqué se llevaron esas máquinas específicas”.
Describió que se trata de amoladoras de mano, sensitivas y otras herramientas eléctricas que se utilizan en talleres de herrería o mantenimiento en general. “Son máquinas muy comunes que hasta en una casa las pueden tener”, explicó.
En este sentido, marcó que “no soy el primero de robos a ferreterías. El tema de los robos de máquinas eléctricas es que aparte del robo hay un mercado de alguien que lo compra. Son máquinas muy fáciles de vender porque no son caras, que las pueden revender a precios bajos y la gente las compra”.
Desde su conocimiento del rubro, expresó que “la gente que se lleva las cosas de una ferretería no las va a ir a vender a un negocio; es gente que va y las vende por mucho menos valor en algún taller. Algunos clientes míos me han dicho que llegan a las puertas de los talleres ofreciéndoles cosas sin cajas, sin garantías, diciendo que son artículos discontinuados o que tenían para revender, pero te las venden por menos precio y no sabés qué procedencia tienen”.
“La sacamos
bastante barata”
El comercio cuenta con alarma interna sin monitoreo y todo el perímetro del frente está protegido con rejas, por lo que había tomado recaudos en cuanto a las medidas de seguridad.
Sobre las sensaciones que quedan tras un robo, Luis Ignacio Mitidieri contó que “en el momento que llegás te da impotencia porque no sabés cómo seguir. No tanto por los valores del robo, porque dentro de todo la sacamos bastante barata a robos anteriores de colegas que les han robado mucho más. El tema es que te da impotencia por los datos tan precisos que tenían”.
Lamentó que “si te ponés a pensar, tenés que estar atento a todo el mundo que entra. No te queda otra, tenés que seguir para adelante”.
Luego del atraco, los dueños del local viajaron desde Buenos Aires. El encargado comentó que “estaban sorprendidos porque la casa central nuestra está en Quilmes, que es un lugar mucho más difícil que acá, y los sorprendió el tema de la facilidad para entrar a un negocio rompiendo el frente con todas las luces prendidas, con todo vidriera en el frente, que estamos sobre la ruta y gente que pasa ve personas adentro. Y ellos estando en un lugar que es mucho más complicado que acá, les sorprende tanta impunidad en el tema de los robos”.
Por último, reconoció la labor policial ya que el móvil llegó muy rápido, en unos cinco minutos, gracias al llamado del vecino, “porque si no, hubiese sido mucho peor”.*
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