Violenta primera jornada de protesta de 48 horas de estudiantes chilenos
Los incidentes estallaron temprano en las afueras de varias universidades y colegios, donde fueron levantadas barricadas incendiarias y se registraron violentos enfrentamientos con la policía.
Un autobús del transporte público que hacía su recorrido normal fue prendido fuego por un grupo de encapuchados en las afueras de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Chile. Su chofer quedó herido, pero todos los pasajeros salieron ilesos.
En al menos otros 10 puntos de la ciudad también se levantaron barricadas y fogatas con la quema de basura, neumáticos y otros objetos, que obligaron a paralizar el tránsito en gran parte de la ciudad, de 6 millones de habitantes, en la hora punta de la mañana, provocando interminables atascos.
Más tarde los enfrentamientos se extendieron a las afueras de otros recintos universitarios. En uno de ellos, la Universidad Central, un fotógrafo de la AFP fue detenido por la Policía cuando registraba la detención de un manifestante.
Al cabo de tres horas, el fotógrafo fue liberado sin cargos pero denunció haber sido golpeado por agentes policiales.
Al caer la noche, en tanto, miles de personas salieron a las calles para golpear cacerolas y hacer sonar bocinas y tambores en varios barrios y plazas de la ciudad, reeditando una protesta típica durante la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990), constató la AFP.
En el barrio bohemio de la Plaza Ñuñoa, en el oriente de Santiago, se reunieron unas 500 personas para protestar de forma pacífica. Hasta el lugar llegó un grupo de vecinos con instrumentos y cacerolas, protestando festivamente por varias horas.
La protesta fue convocada por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) y tiene lugar en momentos en que el diálogo con el gobierno se encuentra roto, luego de que los estudiantes se retiraran el 4 de octubre de la mesa de negociación abierta para destrabar este extenso conflicto que se arrastra ya por más de cinco meses.
La movilización cuenta con el respaldo de unas 70 organizaciones, entre ellas la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la mayor organización sindical del país, y el Colegio de Profesores, que llamaron a sus asociados a marchar con los estudiantes el miércoles, cuando están previstas dos marchas que confluirán en el centro de Santiago.
El Gobierno repudió la violencia y dijo que la manifestación no logró este martes paralizar al país. Anunció además que invocará en el caso de la quema del bus una severa Ley de Seguridad del Estado que resguarda el orden público e incrementa las sanciones respecto a la legislación ordinaria.
"No hay paro, no existe el paro, sin perjuicio de ello, una vez más tenemos que lamentar que los encapuchados de siempre, los violentistas, los vándalos han realizado una serie de acciones absolutamente condenables", dijo el portavoz del Gobierno, Andrés Chadwick.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios