Violento asalto a un matrimonio de ancianos
Un violento episodio ocurrió durante la madrugada del domingo cuando dos delincuentes ingresaron por la parte posterior de la vivienda de calle Rodríguez, esquina Machado, sorprendieron a un matrimonio mayor que se encontraba durmiendo, y tras golpearlos se alzaron con dinero.
El hecho fue denunciado en la comisaría Segunda ayer por la mañana por el dueño y propietario del kiosco que se ubica en el frente de la propiedad, Osvaldo Ciancio, de 82 años, quien vive allí junto a su mujer, Irma, de 85 años.
De acuerdo a su testimonio, dos delincuentes ingresaron a la casa luego de saltar un importante paredón que da a Machado. Una vez en el patio de la propiedad, forzaron una puerta, accedieron al inmueble y sorprendieron a la pareja durmiendo.
En el dormitorio, les aplicaron algunos golpes de puño en el rostro al matrimonio mayor, a quienes maniataron y obligaron a entregarles el dinero.
Una vez que los delincuentes lograron el motín, se dieron a la fuga.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLos vecinos del lugar contaron a este Diario que el hombre “tenía un ojo prácticamente negro” y que “seguro tendrá que verlo un oculista porque les pegaron muy fuerte”. Además, relataron que “cuando abrieron los ojos ya estaban los ladrones al lado de la cama”.
Según informó el titular de la comisaría Segunda, Rubén Frassi, los malvivientes se alzaron con la suma de las jubilaciones y lo destinado al pago de proveedores.
Apuntó además que los delincuentes “quisieron abrir la puerta” de acceso al domicilio y la del comedor, “pero no pudieron”. Entonces “saltaron la pared” que da a Machado y accedieron hacia el patio de la vivienda.
Una vez allí, “forzaron la celosía, rompieron un vidrio y levantaron el picaporte”, detalló Irma de Ciancio.
Mientras eso sucedía, “nosotros estábamos acostados”. Y agregó que “vi un resplandor grande y pegué un grito, pero ya los dos estaban (adentro), uno de cada lado de la cama”.
“Nos dieron vuelta, teníamos que poner las manos hacia atrás y nos maniataron”, manifestó la mujer sobre el brutal episodio.
A su vez, expresó: “Les dije que en tal lado estaba la plata pero revolvieron todo. Me desocuparon el ropero”.
Y confió que desde su punto de vista “la finalidad era golpearnos para que no le hagamos nada, pero les dije que nosotros no les hacemos nada. Y después que terminaron, les dije que se vayan y se fueron”.
“Pensé que nos mataban”, expuso la mujer, quien aseguró que en los más de 71 años que tiene el comercio “nunca vivimos un episodio de este tipo”.
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