Violento choque en la esquina de Lunghi y Azucena, entre una moto y una camioneta
Un violento choque entre una moto y una camioneta tuvo lugar ayer, en la esquina de Lunghi y Azucena, y dejó como saldo lesiones en una de las piernas del conductor del rodado de menor porte, que viajaba solo y sin casco.
El hecho ocurrió alrededor de las 18.30, cuando una Toyota Hilux color blanco, patente HFE 415, circulaba por la avenida en dirección al centro de la ciudad.
De acuerdo al relato de uno de los tripulantes de la camioneta, el conductor de la moto (una Gilera Smash, dominio 674 FCJ) cruzó Lunghi observando hacia el lado contrario de donde vienen los vehículos.
?Apareció de golpe y no nos dio tiempo a frenar?, contó a este Diario, para explicar la violencia del impacto.
Testigos que se acercaron luego al lugar contaron que el conductor de la moto, de 18 años de edad, manejaba sin casco.
Aparentemente, y a raíz de un presunto paso descuidado, tras la colisión el conductor del rodado menor voló un par de metros y su cuerpo hasta golpeó contra una columna de alumbrado.
La persona que manejaba y el acompañante de la camioneta comentaron que el conductor de la moto presentó signos vitales en todo momento y nunca perdió el conocimiento.
Sin embargo, el joven mostró dificultades lógicas para desplazarse luego del choque. ?Le decíamos que no se mueva, por si tenía alguna lesión grave?, recordó el acompañante de la Toyota.
La dureza de la colisión se ve reflejada en los daños de la camioneta (trompa y parte del capot, rotos) y de la moto.
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en la zona
La policía montó un inmediato operativo para desviar el tránsito y realizar los primeros trabajos sobre el lugar del hecho.
Minutos después arribó la madre del muchacho, que pudo precisarle a los efectivos la identidad de su hijo.
Un ambulancia del Hospital Municipal ?Ramón Santamarina? se acercó con celeridad a la intersección, y trasladó hasta el nosocomio a la víctima del choque y al conductor de la Toyota, acompañados por un oficial de la Seccional Segunda de policía, con el objetivo de realizarles las asistencias correspondientes al motociclista y el obligatorio control de alcoholemia a ambos.
Amistades de los jóvenes que tripulaban la camioneta llegaron hasta el lugar y debieron esperar, por cuestiones obligatorias, hasta que se determinó la seriedad de las lesiones y la policía levantó el operativo, cerca de una hora y media después.
El accidente provocó un gran movimiento en la zona. Los vecinos coparon el asfalto y, entre la confusión, como dato curioso puede comentarse que, por dialogar con un policía, el conductor de una camioneta casi provoca un segundo accidente, en la misma esquina. El efectivo logró alertarlo a tiempo. *
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