Visita al Museo
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Accedé a las últimas noticias desde tu email El pasado 29 de mayo, junto a la profesora de Teoría de la Comunicación visitamos el Museo Tradicionalista Fuerte Independencia con el objetivo de conocer las muestras, objetos históricos y aspectos de Tandil.
Fuimos recibidos por una guía, Mirta Leonardi, quien nos explicó el propósito que tiene el Museo, nos contó cuánto hace que funciona y su nueva organización dispuesta en 17 salas, que intentan estar organizadas por épocas o temas.
Respecto a lo que intenta comunicar cada objeto, se puede ver una descripción escrita que explica época, autores y contexto de cada uno de ellos.
La guía nos indicó que estaban remodelando y reacomodando, ya que antes la organización no era tan clara.
La mayoría de los objetos fueron donados al Museo por familiares y amigos de los propietarios y otros fueron comprados; Mirta (la guía) nos aclaró que los objetos, en principio, eran acomodados por orden de llegada, pero que hoy en día se los está acomodando según la importancia histórica que revisten para el museo.
Si bien el edificio es muy amplio, consideramos que hay salas que pueden aprovechar mejor el espacio y lograr una distribución más equitativa de los objetos.
Por otra parte, creemos que la sala de Malvinas, que contiene objetos tan importantes para muchas personas, debería unificarse en un solo recinto, para apreciar mejor los objetos, bajo un mismo hilo conductor.
Los objetos que más nos llamaron la atención en nuestra primera vista al Museo fueron: las fotos antiguas de las calles y paseos de Tandil y los objetos que se utilizaban años atrás. Otra de las secciones que nos divirtió fue La Pulpería, por la cantidad de objetos que se encontraban en ella. Cabe destacar que los fines de semana, el Museo ofrece en esta sección un aperitivo para los turistas o visitantes.
También nos sorprendió la sección de vehículos antiguos, donde se encontraba la primer ambulancia del Hospital Municipal, que era muy particular porque no llevaba gente herida, sino, como nos dijo la guía, muertos.
En fin, el museo nos gustó. Teníamos el prejuicio de que iba a ser aburrido, pero nos dimos cuenta que resultó ser lo contrario por los objetos que descubrimos y las anécdotas que nos contó Mirta acerca de cada sala y del cuidado específico de algunos objetos.
Noelia B. Fernández
Florencia Greco
Esteban Miraglia
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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