Voces y protagonistas de una tarde feliz para Los 50
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“Hoy no me duele nada”, decía Guillermo Perazzone con una sonrisa, a pesar de que su imagen mostraba otra cosa, con el cansancio de 80 minutos intensos pintados en la cara, y un vendaje en la cabeza para tapar de apuro un corte sufrido en los últimos instantes del clásico. El capitán intentaba graficar de esa manera el efecto “analgésico” que la sufrida victoria que acababan de conquistar sobre Los Cardos por 10-8 tenía sobre sus músculos, porque se sabe que en el triunfo, los golpes duelen menos. El fullback resumía la felicidad y la emoción de jugadores y socios de Los 50 por un éxito que esperó seis años para repetirse. Y más allá de todo lo que aportó en el juego, su función de líder apareció en el momento más importante del partido, cuando faltaban 10 minutos para el cierre y Guillermo Edo, el veloz wing de Los Cardos, tenía un penal factible para poner arriba a su equipo. Perazzone, dentro de su in goal con el resto de sus compañeros, aprovechó los momentos previos a la ejecución para arengar, para hacerles ver que la victoria era posible si estaban dispuestos a hacer el último esfuerzo. “Quedaba muy poco para terminar y teníamos un penal en contra que era fundamental para el resultado, y por eso traté de tocarles un poco la moral para que salieran con todo. Por suerte lo erró, por una vez tuvimos la suerte de nuestro lado. Quedaban 10 minutos, nos costaba avanzar, a los palos no podíamos patear por el viento, entonces había que mantener la pelota con los forwards, mucho control, mucha cabeza, y por suerte nos salió perfecto. Y en el resto del partido también estuvimos a la altura de las circunstancias. Defendimos bárbaro, sobre todo porque ellos tuvieron muchos lines cerca de nuestro in goal, y en cada cosa que nos plantearon, respondimos”.
Para los hermanos Quaranta, Juan Manuel, Tomás y Bernardo, fue un clásico especial, porque por primera vez lo jugaron los tres juntos en primera. Entonces, la alegría por la victoria se potenció con esa particular sensación de compartir el esfuerzo y el empuje con la misma sangre. Juan Manuel, el mayor de los hijos de Mario, el presidente del club, mostró su satisfacción: “La verdad, es algo muy especial. En la cena de anoche (por el viernes), en casa, con mis viejos y mis hermanos, todos decían que se nos iba a dar, pero yo estaba callado. No me animaba mucho a hablar de que ganábamos, porque todos los años estamos cerca y nos quedamos sin nada. Me acuerdo muy bien de la última vez que ganamos, aunque yo no jugué porque estaba en Buenos Aires. Por suerte, esta vez pude estar en la cancha. Pero más allá de la alegría por el triunfo, estoy contento por el marco que hubo, el apoyo para los dos equipos, una linda fiesta que demuestra la convocatoria que tiene el rugby en la ciudad”.
El menor de los Quaranta, Bernardo, uno de los mejores proyectos del rugby local, que está en carrera para ser pumita el año próximo, tampoco podía disimular su felicidad: “Fue mi segundo partido como titular en primera y me tocó ganar el clásico. Es una de las mejores cosas que me pasó y no creo que me lo olvide nunca. El final fue lo mejor, con todos empujando y superando a Los Cardos en lo que es su fuerte. Cabeza y corazón, por eso ganamos”.
Marcelo Lorenzo fue uno de los últimos en abandonar la cancha, como negándose a abandonar el escenario de la batalla. Con serenidad, analizó el partido que lo tuvo como protagonista fundamental, con esos 10 puntos en dos minutos que serían decisivos para cantar victoria, con un penal, un try y una conversión: “Fue un rato en el que pudimos sumar esos puntos, y con la ventaja y un gran trabajo de los forwards, pudimos aguantarlos cuando se nos vinieron encima en el segundo tiempo. Guardaron bien la bocha, jugaron corto, no se desesperaron. Esto es impagable, se nos dio después de mucho tiempo, en nuestra cancha y con nuestra gente. Creo que va a ser un impulso muy grande para encarar el resto de la temporada”.
UN CONSUELO
El consuelo para Los Cardos en la jornada del sábado en La Rural fue el triunfo de las dos categorías que se enfrentaron en la previa. A partir de las 12.30 jugaron el clásico los Menores de 19, y la victoria fue contundente para los verdes: 71-5. Más tarde, la intermedia de Los Cardos también mostró su superioridad sobre Los 50, imponiéndose por 37-0.
PROXIMA FECHA
Primera:
Sporting vs. Unión del Sur
Los Cardos vs. San Ignacio
Comercial vs. Los 50
Mar del Plata vs. Universitario
Pueyrredón vs. Jockey
Segunda:
Necochea vs. Biguá
Campo de Pato vs. Pampas
Remo vs. Villa Gesell
Gnomos vs. Miramar
Libre: Uncas
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