?Volver a mi ciudad siempre es especial?
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En cada práctica que Lanús realiza en el estadio San Martín, Mauro Camoranesi vuelve a pisar el césped de uno de los escenarios que lo vio empezar a destacarse en la Primera División del fútbol tandilense. La misma cancha en la que con 17 años dio la vuelta olímpica entre los grandes, en 1993, con un Gimnasia que también tenía el primer festejo de su historia.
Después, apenas hubo una visita jugando para Aldosivi de Mar del Plata (Argentino A 1994-95, con gol incluido frente a Grupo Universitario) y otra para participar del Juego de las Estrellas (diciembre de 2002). Mañana, siempre y cuando el entrenador Gabriel Schurrer así lo disponga, Camoranesi volverá a vestirse de jugador en los vestuarios que conoció de chico.
-¿Es especial jugar en el San Martín?
-Es lindo volver después de tantos años. Permite revivir situaciones que hace mucho no me pasaban. En realidad, volver a mi ciudad siempre es especial.
-¿Te encontraste con amigos?
-Sí, a los chicos de mi barrio tuve la posibilidad de verlos y otros me llamaron por teléfono. También vino Miguelito Abad a verme al hotel, el contacto siempre está.
-¿Con los compañeros de Gimnasia del ’93 seguís viéndote?
-Con ellos y con los compañeros de las inferiores. Justo el fin de semana van a venir los chicos de San Manuel, los Aguirre, así que también nos vamos a juntar.
-¿Venís seguido a Tandil?
-Lamentablemente no, porque generalmente jugamos los domingos y tengo libre los lunes, pero los chicos van a la escuela. Pero a la familia la veo mucho más seguido y esa es la parte más linda, muy distinto a cuando estaba en Europa.
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