“Volví a ser feliz con el tenis después de mucho tiempo”
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2016/12/Delpo_008.jpg)
Tras el contacto con la gente que le demostró su afecto en la plaza una vez más, Juan Martín Del Potro ofreció una conferencia de prensa, en el que habló de todos los temas relacionados con lo que vivió en este año y lo que puede suceder en el futuro inmediato con su carrera.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email“Es espectacular estar en Tandil, tenía muchas ganas de estar acá. Esto que logramos es incomparable. Es histórico para el país, para el mundo del tenis. Haber ganado las cuatro series como visitantes, ser uno de los jugadores que lo logró por primera vez. Estar entre los seis jugadores de la historia que lograron un Grand Slam, una medalla olímpica y la Davis, es muy especial. Va a tener un lugar único en mi casa”.
Consultado sobre las motivaciones que tendrá para encarar el próximo año, comentó: “Me está costando disfrutar esto. No tuve mucho tiempo para descansar y tomar dimensión de lo que logramos. En nuestro trabajo hay que buscar siempre motivaciones nuevas, pero después de tocar esta copa, que es lo máximo a lo que puede aspirar cualquier tenista, es difícil encontrarlas. Espero que la muñeca me siga acompañando como hasta ahora, y poder disfrutar en cada torneo que me toque jugar.
Con respecto a sus presentaciones de fin de año y la chance de que alguna vez haga una exhibición en Tandil, bromeó al citar a Lunghi como un supuesto encargado de gestionarlo, y habló de su preparación en la ciudad: “A lo mejor la gente de Tandil no me ve jugando partidos de exhibición, pero me ven corriendo por el dique o por la ruta. Fue la primera vez que me preparé tanto en mi ciudad, antes de irme a jugar la Davis me entrené acá, y no es casualidad que con la ayuda de amigos y de mi gente haya conseguido la energía positiva que tuve tanto en los Juegos como en la Davis. No me siento en ningún lugar del mundo tan bien como en mi ciudad”.
También habló sobre el momento en el que sus rivales lo empezaron a ver de otra manera tras su regreso: “Cuando le gané a Wawrinka en Wimbledon creo que el resto los jugadores me empezaron a ver diferente. Yo empecé a creer en mi juego, mi muñeca estaba bien. Pero honestamente, nunca me sentí con confianza de poder ganarle a los mejores del ranking como pasó después con Djokovik, Murray o Nadal. Mi gran objetivo era jugar al tenis otra vez, entrar a la cancha y no sentir que me pasaban por arriba, que podía hacer un buen papel. Y de repente cuando fui a Río me tocó vivir algo muy especial y ahí me di cuenta de que mi tenis seguía estando, a eso le sumé una cuestión física y mental que se fue despertando de a poco y me llevó a lograr lo que logré”.
Y agregó: “Mi objetivo ya no es jugar al tenis. Eso ya lo logré. Ahora me planteo un objetivo de ranking un poco más alto. Pero conseguir lo que conseguí sin tener un ranking bueno no lo cambio por nada del mundo. Quiero seguir disfrutando. Creo que juego mucho más relajado porque el tenis me acompaña y me divierto mucho en la cancha.
Del Potro reconoció que esta felicidad que vive hoy podría haber cambiado por otro estado de ánimo si hubiera caído derrotado en la Davis: “Podría ser diferente al historia y cerrar un año que venía siendo inolvidable con una derrota muy dolorosa. Pero de arriba me acompañaron y quisieron que todo terminara bien por todo el esfuerzo que hice mientras estuve lesionado. Siempre estuve positivo, mentalmente fuerte, porque a lo largo de mi carrera y de este último tiempo había pasado cosas peores que estar en una final de Copa Davis dos sets abajo. Sabía que eso se podía revertir, estuve al límite, sufrí cada punto, pero valió la pena por la calidad del grupo que se armó, por la gente que fue a alentarnos”.
Sobre la posibilidad de sumar un entrenador, comentó: “Después de lo que pasó este año, cualquier entrenador que tenga la chance de trabajar conmigo va a tener seguramente una presión extra. Porque conseguí cosas históricas y las logré con la ayuda de mis amigos, que me acompañaban a correr. A uno lo subía a una bicicleta y le decía ‘vos pedaleá que yo te sigo’. O mi amigo Santiago, en Buenos Aires, que me ayudaba a pelotear. Con esa gente logré todo esto. Pero también sé que si apunto a los primeros lugares necesito tener un equipo de trabajo y me voy a tomar el tiempo necesario para formarlo”.
Y también se refirió al aprendizaje que le dejaron los momentos amargos de su carrera: “Hay momentos duros en la vida, pero si uno los toma de buena manera y siendo inteligente, de todo eso se puede aprender. Yo lo aprendí cuando estuve lesionado, me costó entenderlo, pensarlo de esa forma, pero al final de cada día lo tomaba como un desafío. Este año conseguí cosas soñadas, pero cuando no podía jugar era la persona mas triste del mundo. Pero nunca bajé los brazos, y cuando uno está bien rodeado, con los afectos, con gente que me quiere bien como persona, no como tenista, a la larga da sus frutos. Este año vine dos veces al balcón de la Municipalidad. Gané la Davis, gané una medalla y nunca lo hubiera imaginado en un año en el que sólo me había propuesto volver a jugar. Volví a ser feliz con el tenis después de mucho tiempo”.
Por último, le propusieron que defina su año en una palabra: “Es muy difícil. El otro día me enseñaron una palabra. Resiliencia ¿puede ser? Esa creo que va. Buscala en el diccionario porque no sé qué quiere decir exactamente”. Esa palabra que le “enseñaron” define a las personas que tienen la capacidad de superar situaciones adversas o traumáticas, o períodos de dolor emocional. Y no caben dudas que le calza perfecta a Del Potro en este momento de su carrera.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios