Voraz incendio en una casa de Las Tunitas dejó sin nada a un padre y a su pequeña hija
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Susana Quinteros, la madre de Matías Pendás, dueño de la casa, aseguró que el siniestro fue provocado en forma intencional. “A la noche vino una patota que había discutido a la tarde con mi hijo y quemaron todo. Los conocemos, son del barrio”, afirmó.
Si bien una dotación del Cuartel Central de Bomberos acudió de inmediato al lugar, ya era tarde porque las llamas habían tomado por completo la propiedad.
Las pérdidas fueron prácticamente totales: todo lo que se encontraba en el interior de la cocina comedor, el pasillo y el baño y gran parte de la habitación.
El baño y los artefactos de cocina se quemaron por completo, al igual que el cielorraso y el machimbre del techo, y con la temperatura explotaron todos los vidrios de las ventanas y las puertas de madera.
Lo único que quedó en pie fue una cama y un aparador que se encontraba en la habitación. A su vez, se perdió toda la ropa y juguetes de la nena.
“Me llamaron y vine. Además de provocar el incendio, se habían robado un equipo de música y el televisor. Hoy (por ayer) me estuvieron buscando, uno me dijo que no había sido, otro me dijo que estaba arrepentido y me devolvió el televisor”, aseguró.
En tanto, aclaró que “no se puede denunciar porque no te podés meter con ellos. Yo trabajo y tengo mi casa que con todo sacrificio la estoy haciendo. Mi hijo ahora está sin trabajo, mi hija que tiene rotisería le da la comida, también come en mi casa, pero ahora se quedó sin nada, perdieron todo”.
Una tragedia
Este hecho viene a sumar más dolor al que ya tiene la familia debido a que hace un año la pequeña perdió a su madre, que tenía tan sólo 23 años.
“Justo ellos no estaban cuando ocurrió el incendio porque mi nietita se había ido a Rauch a la casa del abuelo y mi hijo también. El vive solo con la nena en la casa porque su esposa falleció hace un año”, explicó en diálogo con El Eco de Tandil.
“Ella tenía hipertensión pulmonar y la internaron con una neumonía, le dieron el alta pero no estaba para darle el alta. Entonces, le agarró neumonía fuerte y falleció”, relató con dolor.
Al ingresar a la casa, Susana Quinteros ya no puede contener las lágrimas al ver los despojos que quedaron de una pequeña bicicleta y cuenta: “Esa bicicletita se la había regalado la mamá. Nosotros le compramos otra y ella igual no la quería regalar porque se la había regalado su madre”. Al continuar recorriendo lo que quedó de la vivienda, se detiene un momento frente a los restos de una muñeca y dice: “También se la había regalado la mamá”.
Volver a
empezar
Por otra parte, Susana Quinteros aseguró que “mi hijo no vino todavía, no quiere venir por ahora, y a mi nietita se la va a llevar mi hija para que no vea esto. Ellos no estaban viviendo en esta casa, hace poquito que vinieron. Mi nieta no quería venir porque extrañaba mucho a la mamá, entonces vivía conmigo, y ahora estaba contenta de estar otra vez en su casita”.
“A mi nieta se la va a llevar mi hija hasta que podamos arreglarla, o conseguir otra casita donde se puedan ir y no estar más en esta cuadra, que es terrible, porque siempre pasan cosas y uno no puede denunciar porque vivís en el barrio”, manifestó.
Por último, pidió ayuda solidaria para poder arreglar la casa y ropa para su nieta de 5 años. “Más que nada pido ayuda para poder arreglar la casa, después lo de adentro de a poco se lo compraré pero necesitaría las chapas, tirantes, las puertas, ventanas usadas para arreglarla y que puedan otra vez tener su casita”, señaló.
Para ayudar a esta familia pueden comunicarse al 154-504230, que es el teléfono de Yanina, la hija de Susana Quinteros. u
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