Y la previa del mundo?
Durante toda la jornada, la ciudad fue transformada en base al masivo arribo de personas que colmaron de inmediato distintos puntos en la previa del megarecital que Carlos “Indio” Solari brindó anoche en el Hipódromo junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado.
Desde el viernes, y más intensamente en la víspera, fanáticos de diversas provincias, ciudades vecinas y principalmente de Capital Federal y Gran Buenos Aires, desembarcaron en Tandil a la espera del último recital del año del ex líder de Los Redonditos de Ricota.
A pesar del intenso sol y calor que protagonizaron todo el día, el movimiento sobre la zona del Hipódromo era constante y en claro aumento conforme corrían las horas.
Los colectivos y combis, una postal ya típica para este acontecimiento musical, comenzaron a aparecer y a ubicarse sobre Actis.
En paralelo, los puesteros ofrecían mercadería de los más distintos rubros, fundamentalmente comida y bebida para responder a la demanda de los visitantes.
Estuvieron ubicados en distintos espacios, pero principalmente a ambos lados de Actis y también sobre el boulevard. Para ello, los comerciantes de todo el país pagaron un canon de 500 pesos para alimentar e hidratar a los seguidores del Indio.
La avenida principal y toda la zona que antecede al barrio Villa Aguirre, fue uno de los puntos de máxima concentración junto al circuito del Lago, donde miles de fanáticos aguardaron por una nueva misa ricotera.
“Tandilense
copado”
Recién llegados desde San Isidro, Martínez y Bancalari, un grupo de jóvenes se acomodó sobre el pasto de la rotonda bajo los fuertes rayos de sol a la espera del show.
Aunque con una importante demora, llegaron en un colectivo para presenciar por tercera vez el masivo espectáculo que el Indio Solari brindó en Tandil.
“Nos gusta todo, la música y la mística que se genera durante la previa”, contó Juan, mientras sus compañeros destacaron que en la ciudad “siempre es bueno” el show.
“El lugar está bueno y aparte el tandilense es copado, buena onda”, aseguró.
A los pocos metros, otro grupo se armó con seguidores, que se conocieron “del tren”, de ciudades como Montevideo (Uruguay), General Las Heras, Lanús, Chubut, Navarro y Río Negro.
“La organización y la seguridad es espectacular”, valoró Eva sobre el evento que recibió a más de 60 mil almas.
Puesteros
Temprano por la mañana, Hernán, de Buenos Aires, intentaba acomodar las remeras para la venta resguardado por un toldo. “No me dejan armar el puesto”, confió a este Diario en relación a que los seguidores del Indio le sacaron las prendas “de las manos”.
Además, reconoció que sigue al popular músico desde hace años y que lo seguirá haciendo “hasta el fin del mundo”.
A media mañana, el humo de los asados ya inundaba el lugar y los temas de los Redondos y de los tres discos solistas del ex líder de la banda se reproducía una y otra vez por todos lados.
Ya por Actis, un grupo de personas de Concepción, provincia de Tucumán, contó que arribó el jueves a las 22 a Tandil para presenciar el show, pero también para vender bebidas y algo de comida.
En tanto, una fiel seguidora del Gran Buenos Aires, llegó con alrededor de 150 empanadas para vender al público, y recordó todos los recitales a los que concurrió del Indio, pero también de los Redonditos de Ricota.
Además, destacó que esta “misa ricotera” logra juntar a “gente de todos lados y eso está bueno”.
El Dique, otro epicentro de la mística
Si bien los seguidores aprovecharon para recorrer la ciudad, uno de los epicentros de máxima concentración -además de Villa Aguirre- fue sin dudas el Dique.
El paseo turístico se vio colmado de personas que se acomodaron en cada espacio verde libre que la geografía lugareña ofrecía.
“Magia pura”
En lo concreto, el camping de la sede de la Sociedad Española de Socorros Mutuos, sobre Saavedra Lamas, alojó a gran cantidad de personas.
Sobre uno de los laterales, resguardados del sol bajo una fila de altos eucaliptos, un numeroso grupo de fanáticos de Capital Federal calentó la previa con bombos y cánticos.
Enmarcados sobre una inmensa bandera con la leyenda “Cuando el fuego crezca quiero estar allí”, Andrea contó a este Diario que alrededor de 90 personas arribaron en dos micros ayer a las 9, y definió toda la situación como “magia pura”.
“Es lo más. Vas caminando hacia el Hipódromo y es lo mejor. Acá te olvidás de todo”, describió.
Contó además que “siempre nos juntamos” para participar de los recitales y para ello “hacemos reuniones previas y organizamos cada viaje”.
“Espero que nos deslumbre. Espero lo mismo del año pasado, una cosa increíble. Entró y tocó varios temas, y eso nos descolocó”, detalló Andrea sobre las expectativas para el show.
“Una misa”
“Es una misa. Hablo del Indio y se me pone la piel de gallina”, describió María Julia, de Villa de Mayo, partido de Malvinas Argentinas, quien vino acompañada por un grupo de seis personas, las mismas que van a cada recital.
A su vez, consideró que “está mucho más tranquilo que la última vez”, y recordó que en noviembre de 2010 “llegamos entre las 9 y las 10 y a este lugar no se podía entrar más”.
“Mueve montañas”
En el camping del Club de Pesca Tandil, tres platenses que acamparon en el predio del Club de Pesca subrayaron que “el Indio mueve montañas” y que “nadie hace eso, es único”.
Desde Santa Teresita, varios jóvenes esperaron “ansiosos la misa” y reconocieron que el viernes “no pudimos dormir por la ansiedad”.
También se refirieron a lo que representa la movida: “Es una mística indescriptible, quedan pocos grupos así. No es sólo el show, es la previa, la gente, todo el folclore”. *
Capacidad colmada
Por último, Rodolfo Girelli, el titular del Club de Pesca Tandil, especificó que “hay mucha gente en el predio y estamos trabajando mucho”.
Según detalló, el grueso de fanáticos arribó el viernes a la tarde, aunque ya desde el jueves “empezó a aparecer gente de La Pampa, Ushuaia, Mendoza y Santa Cruz, que es muy seguidora del Indio y también de este camping”.
Girelli aseguró que “el viernes a la tardecita tuvimos que cerrar el ingreso porque habíamos llegado casi a la capacidad máxima”, que ronda entre las 70 y 80 carpas.
“En lo particular, estoy desde hace dos años al frente de la atención a la gente que viene a acampar, y el puntaje es excelente. La gente es muy accesible”, contó.
El titular del Club de Pesca Tandil reconoce hoy que los dos movimientos “más grandes” son Semana Santa y la presencia del Indio Solari. *
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