?¿Y nosotros qué?? hizo reflexionar al público sobre temáticas que aquejan a los adolescentes
El proyecto en el que se enmarca ?¿Y nosotros qué?? comenzó en 2006, con ?Quiero ser libre?, que trataba sobre la verdad y la libertad. En 2007 ?El otro lado? planteó el tema de los chicos de la pobreza y la marginación; en 2008, ?¡Atención! Escuela?, dio testimonio de la realidad de las instituciones educativas; en 2009, ?Queridos Padres? abordó con humor la conflictiva relación con sus progenitores.
En el quinto año de este proyecto pedagógico que apuesta al valor educativo del arte como camino para los adolescentes, los chicos eligieron hacer una autocrítica. Así, en ?¿Y nosotros qué? reflexionan con humor sobre la falta de interés por su futuro, el desgano, la desvalorización del mundo adulto, la falta de códigos en la amistad y en el noviazgo. Una mirada penetrante hacia las propias miserias y un mensaje alentador sobre las posibilidades que brinda el arte para tratar temas comprometidos.
-¿Cómo vivieron la experiencia de preparar esta nueva producción?
Adriana Inostrosa: -Como todos los años, empezamos a trabajar a principios de abril. La idea había surgido a fin del año pasado, porque teníamos ganas de ver qué pasaba con nosotros…hasta el momento sólo habíamos hecho espectáculos poniendo el ojo en lo ajeno, no nos habíamos mirado a nosotros mismos, así que fue un proceso complicado.
-¿En qué cuestiones se miran en esta obra?
Marisol Corrado: -En la vida social, principalmente: con los amigos, los padres. Analizamos las conductas que tenemos en el boliche, en la vida amorosa, en la casa con nuestros padres, con la tecnología y cómo nos afecta, nos aísla; también reflexionamos sobre nuestro futuro y cómo hacemos para encontrar lo que nos apasiona.
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-A diferencia de otras producciones, este año sobresalió una mirada optimista.
Marisol Corrado: -Lo que nos dijo el público es que si estamos haciendo estos espectáculos, es porque reaccionamos y estamos viendo nuestros propios errores y queremos cambiarlos. Nos estamos dando cuenta de lo que nos está pasando y deseamos cambiar eso.
Adriana Inostrosa: -Nos gustaría que muchos chicos pudieran ver nuestro espectáculo y que se sientan identificados con lo que decimos, como nos pasó a nosotros.
-¿Cómo se trabajó este año?
Soledad Lami: -Las chicas fueron ayudantes y codirectoras y hubo un grupo que tuvo un rol específico dentro del Proyecto Adolescente, que no sólo engloba el espectáculo, sino una formación de formadores. Este año, quisimos que los chicos adquirieran más responsabilidad en la formación del espectáculo, de sus pares y se vio un crecimiento especial de cada uno de ellos.
Eduardo Hall: -El objetivo es que los chicos sean referentes de sus pares en el hacer creativo. Estamos trabajando sobre cuestiones que los involucren y les interesen, donde puedan expresar estas temáticas a partir del arte dramático, que engloba la canción, la música, la literatura, la danza. Las artes se integran en la obra.
Resultados y expectativas
-¿Quedaron satisfechos con el producto y el trabajo logrado?
Verónica Rodríguez: -Sí, sobre todo, porque fue el año que más se logró y más espacio se les dio a los chicos. Hubo momentos muy importantes de creación, donde ellos ya llevaban los textos escritos y, por ejemplo, se juntaban con Hernán Roveda a trabajar la música. Tal como cuando Eduardo nos formó, estamos pudiendo formar a estos chicos. Este año, los adolescentes hicieron grandes aportes desde la creación y la escritura. Nos emociona ver que todo lo que hemos transmitido respecto a lo que es escribir una escena, trabajar una coreografía, una temática desde la forma y el contenido se ha logrado. Desde ese lugar, estamos muy satisfechos y también sorprendidos de cómo quedó la producción. Nos encantó porque tiene mucha música, danza, buenos textos, reflexión…
Eduardo Hall: -Nosotros estamos muy enfocados en la calidad educativa del arte. En este sentido, dentro del proyecto no sólo se trata de enseñar una técnica, sino que le damos importancia al trabajo en equipo; afirmamos que se puede trabajar con una meta en común, a pesar de las diferencias que cada uno tiene, y que para alcanzar la meta, es necesario preocupación, dedicación y esfuerzo. Además decimos que la creatividad que desarrollan en el arte, se pueden aplicar en la vida cotidiana para construir mejores proyectos de vida y, por ende, para hacer mejores elecciones y ser más felices.
-¿Sienten que el arte es un camino de vida?
Eduardo Hall: -Algunos elegirán el camino del arte y por eso es importante que se preparen muy bien en lo ético y lo técnico. Como nosotros trabajamos en esa dirección, por eso este año se incorporó una psicóloga social, Cecilia Juberas. El objetivo es que esto se multiplique, porque nosotros nos proyectamos en el largo plazo y deseamos que en algún momento haya cientos de chicos contenidos dentro de arte, poniendo su energía en algo creativo, y sacándola de aquellas cosas que les hacen mal. El arte es un maravilloso camino donde poner la energía y proyectar su vida.
-¿La obra continuará presentándose?
Eduardo Hall: -Después de estas cinco funciones, tuvimos que hacer la despedida hasta el ?Mayo teatral?, lo cual es una pena, porque es una obra que deberían ver todos los chicos.
-¿Cómo avanzan las gestiones respecto a un espacio más amplio de trabajo?
Eduardo Hall: -Si bien estamos en la Estación de Trenes, es cierto que nos queda chico. Ojalá pudiésemos tener un galpón donde mostrar nuestras producciones, donde los chicos pudieran trabajar en diferentes proyectos que les interesen, en diferentes horarios. En la Estación venimos trabajando hace años, pero sería bueno contar con un espacio apropiado. Creemos firmemente que hay que trabajar en el presente de los chicos brindándoles las oportunidades para que su futuro realmente sea mejor.
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