?Yo decidí que quería ser un músico, quería que la música fuera mi vida?
Sus siete discos: ?Para cantar he nacido?, ?Todos los días un poco?, ?Cosas del corazón?, ?Sentidos?, ?Reflejo real?, ?La llave? y el último, ?Reevolución? -que ha sido disco de oro- marcan el camino que hace quince años transita este excelente músico, poseedor de una voz única y privilegiada, autor de temas que alegran, divierten, conmueven, hacen pensar y enamoran, un artista que hoy redobla la apuesta con un sonido y realización sumamente provocadores.
Abel ha compartido temas con figuras de la trayectoria de León Gieco, Marcela Morelo, Raly Barrionuevo, Peteco Carabajal y otros, siempre manteniendo la sencillez y la humildad que lo caracterizan, y la calidez en su contacto con el público.
-Tu disco ?Reevolución? ofrece una propuesta distinta a la que venías trabajando. ¿Cómo surge este cambio?
-Todos mis discos son distintos entre sí y van a seguir así un tiempo más por una cuestión de búsqueda. Si bien pasaron quince años y muchas cosas en mi carrera, yo pienso que todavía tengo mucho por experimentar hasta llegar a un estilo que sea definido. Tengo la teoría de que un artista necesita de una personalidad determinada para formar un estilo propio. Si yo en mi vida siento que mi personalidad está en pleno crecimiento y formación, no puedo pretender que mi estilo de música sea definitivo también. Este es un disco de búsqueda, distinto a los demás, y pienso que así seguirán siendo hacia adelante.
-?La llave? era una placa más romántica y ?Reevolución? tiene otro tinte, más intenso…
-Sí, y tiene que ver con todo esto que te digo. El título tiene que ver con todo, porque el tiempo pasa, uno vive cosas que se hacen cada vez más intensas, y uno mismo se vuelve cada vez más intenso, porque se va cargando de más experiencia. Sentirte cada vez más fuerte y comprometido con vos mismo y tomar partido de las cosas, te lleva a una forma más intensa de trabajo. Entonces, el disco se desarrolla así.
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-¿Cómo fue la experiencia de grabar el tema ?Aventura? con Marcela Morelo?
-Fue como una deuda pendiente que nos había quedado después de cantar juntos, un par de veces en vivo. Yo siempre la admiré y tuvimos encuentros en eventos y conciertos. Siempre hubo un ida y vuelta de halagos. En 2008 la invité a cantar y nos divertimos mucho y me quedó pendiente grabar con ella, para que quedara un registro más eterno. Primero pensé en ella para el disco, pero tenía que grabar una canción que pidiera su presencia… sino no tiene mucho sentido tener un invitado. Esperé y, entre las canciones, nació ?Aventura?. Cuando la canté por primera vez de punta a punta, la voz de Marcela se me hizo necesaria.
-En tus discos has tenido grandes invitados. ¿La invitación se da de la misma manera que con Marcela Morelo?
-Por lo menos, en mi caso, invito a gente que le va a dar a la canción algo que sin él, ésta no lo tendría. Las canciones tienen una personalidad que va con algunos músicos que uno puede sentir e imaginar, así elijo a mis invitados.
Conciertos y vivencias
-¿Cómo experimentás esto de presentar el disco en ciudades o espacios de distinta magnitud?
-Presentar el disco es una etapa muy excitante para nosotros, porque trasladamos todo lo que hicimos en el estudio al vivo y eso cambia todo por completo. Todo es mucho más extremo y tiene otro carácter, porque después de todo el trabajo de ?laboratorio? que uno puede hacer en el estudio, estás pensado en lo que después va a suceder en vivo. El momento de presentarse es especial y elemental para nosotros, independiente de dónde sea.
-Te sigue un público de todas las edades…
-Cuando era chico y empecé a hacer las primeras giras de la mano de León Gieco, siempre tuve la ilusión de lograr algún día contar con un público intergeneracional y ganar el respeto, el cariño y la consideración de ellos.
Siempre fue mi ilusión porque León es un artista con este tipo de público y yo me crié en eso, y tenía la ilusión de que fuera así, así que no fue una sorpresa, porque era mi deseo, pero sí es una alegría muy grande y una satisfacción enorme que las cosas se hayan podido dar para que sean así, que haya gente de todas las edades, independientemente del sexo y de las generaciones. Todos van por un motivo distinto al concierto.
-El año pasado estuviste en Tandil presentándote con León Gieco y D-Mente… tres propuestas muy diferentes que coincidían muy bien ¿A qué se debe eso?
-Convivíamos bien porque los tres artistas que presentábamos el concierto siempre tuvimos una dualidad muy marcada respecto al folclore y al rock. Pero fundamentalmente me parece que se convive bien porque todo es música. Independientemente de los géneros, es una unión de sentimientos, todo un movimiento. Termina por no importar el género, porque la gente escucha la música por lo que provoca en sí, por lo que dice, por el sonido.
Además, ése era un concierto donde los tres artistas que nos presentamos en el escenario somos autores. Entonces cuando el público va a escuchar un autor, va por las letras, las intenciones, el mensaje. Eso nos hacía convivir perfectamente.
Giras y público
-¿Cómo se vive el tiempo de gira, de viajar constantemente?
-Viajamos mucho… y por momentos, algunas cosas son muy rutinarias, como los horarios. Por lo general llegamos a mediodía y el cronograma es igual: almorzamos, hago reportajes, duermo un poco, hago la prueba de sonido, cenamos y vamos a dar el concierto. Cuando termina, nos vamos.
Aún así, lo que esto tiene de bueno es que no se termina transformando en una rutina, porque al cambiar de lugares, personas, culturas, las experiencias son siempre distintas.
Antes de los conciertos trabajamos mucho. Yo siempre digo que los recitales son nuestro momento de diversión. El trabajo más fuerte está antes, porque el día del concierto consiste en hacer la prueba de sonido y velar por el cuidado de uno mismo. Después, cuando estoy en casa, entreno física y vocalmente, estudio y hago ejercicios, para que cuando suba al escenario salga todo bien.
-Se dice que el artista se debe al público…
-Yo pienso que la cosa no es tan extremista, es una frase un poco confusa…
-Es una relación, algo dual…
-Exactamente. Es una relación y, como en toda relación, hay intercambio, algo que viene y algo que va. Que uno se debe al público suena a que uno tiene que terminar haciendo lo que el público quiere y, en realidad, la cosa empieza al revés: hay un público, porque el artista hizo algo que a la gente le gustó. Entonces me parece que va por ese lado. La relación se retroalimenta y es necesario que sea así para que la cuestión se nutra.
Mirada personal
-Estás muy volcado a la escritura y composición musical de tus propios temas. ¿De dónde salen las letras?
-Yo soy muy autorreferencial, así que todo lo que escribo tiene que ver conmigo, o sea que las cosas salen sobre lo que pueda pensar o sentir sobre las temáticas que trate. Así sucede, por eso no soy metódico para escribir, sino que lo hago cuando lo necesito.
-¿Cómo hacés la selección de los temas que llegan a los discos?
-La verdad, es un proceso curioso, porque cuando estamos cerca de hacer un disco, a nivel emocional, empieza a ser una época muy fuerte. Entrás en un proceso que sabés que va a ser toda una etapa para vos, porque te va a llevar un tiempo de creación, de desarrollo y trabajo. Un disco termina siendo cinco años de ese proceso.
Yo estaba trabajando y viendo ?Reevolución? a mitad de la gira de ?La llave?. En esos tiempos que todo es muy conmovedor, es cuando me encuentro más sensible, entonces empiezo a escribir y tengo una facilidad y libertad muy grande sobre lo que quiero hablar. El tema está en pensar sobre qué quiero hablar en el disco.
Hace unos días estaba escuchando el disco de demos que hicimos para ?Reevolución?, que tiene 12 canciones y el demo tenía 14, así que no tuvimos que elegir mucho, al contrario.
-A veces cuesta vivir de lo que a uno le gusta, sobre todo si es del arte y vos, con 26 años, podés hacerlo, ¿Cómo se experimenta eso?
-Yo me siento muy privilegiado, afortunado de poder vivir de lo que amo y con lo que amo. La satisfacción viene de la raíz, de porqué yo elegí vivir de la música… empecé a los once años, una etapa de la vida donde estaba absolutamente libre y despojado de toda ambición. Decidí que quería ser un músico, quería que la música fuera mi vida. No pensaba si iba a ser redituable o cuánto iba a ganar. Si hubiera sido en otra etapa de la vida, hubiera estudiado todo el secundario y ahí me hubiera dedicado a la música, muy probablemente hubiese pensado lo que piensa mucha gente ?quiero dedicarme a la música… pero ¿cuál es la forma más certera que me permita vivir? A lo mejor hubiese terminado enseñando guitarra en un conservatorio, que está buenísimo, pero no es lo que yo quería. Me siento muy afortunado y orgulloso, porque me hace sentir, recordar y afirmar constantemente que yo empecé con la música por verdadero amor y no por conseguir de la música algo que tuviera que ver con una ambición. Por supuesto que hoy tengo mis ambiciones.
-Pero esto también se hace a fuerza de trabajo…
-¡Tal cual! Me siento muy afortunado de vivir de lo que quiero y cómo quiero.
-¿Cómo te encuentra en lo personal este último disco?
-El disco lo hice por eso, porque me encuentro en un momento de sentir que estoy creciendo y de necesidad de crecer, de estar tomando las cosas por mi cuenta. Estoy en un momento de la vida que hice un click, dejando de ser lo que mis influencias hicieron de mí, para ser lo que deseo ser.
Empezás a formar tus cosas por vos mismo, a tener tus cosas por vos mismo, en lo que te rodea y te integra. En ese momento estoy, y de eso se trata el disco.
Futuro próximo
-¿Qué se viene en los próximos meses?
-La gira empezó en octubre del año pasado, hicimos apenas tres presentaciones, dos en Buenos Aires y una en Rosario, después tuvimos unas fechas que nos quedaron de la gira de ?La llave?. Ahora empezamos la temporada de verano, que es en festivales y hasta marzo. A partir de abril, la gira del disco que nos llevará un año. Lo único que tenemos pensado por ahora es esto.
-¿Qué deseás como futuro?
-Lo único que siempre deseo o pido a la fe que siento, es poder seguir teniendo la posibilidad de seguir haciendo las cosas que quiero hacer, tener toda la capacidad, el amor y felicidad que necesito. Después, no suelo proyectar en el futuro porque la vida me ha dado más de lo que me había podido llegar a imaginar.
Proyecto y deseo cosas, y trabajo en esos deseos que son fundamentales, pero no hablo de concreciones futuras. De aquí hasta que termine la gira de ?Reevolución? voy a estar disfrutando de lo que proyecté hace un tiempo atrás.
Hay un dicho popular chino que dice ?tené cuidado con lo que deseás porque lo podés conseguir? y pienso que eso se refiere a que mientras uno desee, consigue. Si uno se pasa todo el tiempo proyectando, nunca llega a disfrutar lo que hoy es resultado del antes. Así que me veo disfrutando de la gira, por lo que estoy trabajando.
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