Zelaya viaja a Costa Rica para negociar la salida del poder del gobierno golpista
El presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, anunció ayer luego de reunirse con la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, que hoy volará a Costa Rica para negociar la salida del poder del gobierno golpista que lo derrocó el 28 de junio pasado.
?Salgo para Costa Rica mañana?, afirmó y explicó que quisiera regresar a Honduras ?en el menor tiempo posible? y que esto va a ser lo único que traerá “paz al país”.
?Ninguna conquista ha sido gratis en la humanidad?, sentenció Zelaya, quien habló sobre la muerte del joven Isis Obed Murillo, quien fue asesinado mientras esperaba su regreso el domingo en el aeropuerto de Tegucigalpa.
El mandatario depuesto relató cómo fue el intento de aterrizaje del domingo en Honduras. ?Ni bien entramos en el espacio aéreo hondureño, el piloto recibió la orden de regresar o bien que la fuerza aérea iba a bombardear el vuelo ? dijo ? a lo que respondí que yo era el jefe de las fuerzas armadas y que ordenaba continuar?.
Zelaya explicó que tampoco se dejó aterrizar al avión que transportaba a la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner y al mandatario de Ecuador, Rafael Correa. También destacó el valor del resto de la comitiva que lo acompañó en el vuelo.
Finalmente, destacó el apoyo de Norteamerica, y en especial, las declaraciones del presidente Barack Obama, quien durante su visita a Rusia señaló que ?Estados Unidos apoya la restauración del presidente democráticamente elegido de Honduras, incluso aunque él se haya opuesto firmemente a políticas norteamericanas”.
Por su parte, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, convocó a los hondureños a “resistir” al régimen de facto que desalojó al mandatario constitucional de Honduras, Manuel Zelaya.
“Allá sigue el pueblo hondureño resistiendo y de aquí decimos ¡resiste Honduras, resiste pueblo de (el prócer Francisco) Morazán!”, exclamó durante un acto de graduación de militares, según reportó la agencia italiana Ansa.
“No te rindas pueblo que ya saldrán en su momento los soldados de Morazán, no del imperio (de Estados Unidos) ni manejados por la burguesía contra su propio pueblo”, añadió.
El mandatario instó a mirarse en el espejo de Honduras y a estudiar para no “ser usados por el imperialismo”.
Chávez reiteró su concepto de que las Fuerzas Armadas hondureñas que respaldan al presidente de facto Roberto Micheletti fueron hechas “a imagen y semejanza” del imperio estadounidense.
Por último, el cardenal de Tegucigalpa, Oscar Andrés Rodríguez, admitió anoche que le preocupa la polarización disparada en Honduras por el golpe de estado contra el presidente Manuel Zelaya, pero evitó rectificar su apoyo al régimen de facto que depuso al mandatario constitucional.
Durante las manifestaciones de las organizaciones populares que se suceden contra el golpe, los participantes corean consignas y escriben en las paredes frases contra el cardenal Rodríguez, que también es cuestionado desde el seno de la Iglesia, según reportó la agencia italiana Ansa.
El cardenal Rodríguez admitió que “le preocupa la polarización de la sociedad hondureña” y “la violencia, porque se puede protestar sin dañar la propiedad, sin insultar, de la manera civilizada y educada”.
Rodríguez, en un nuevo aval al régimen de facto, rechazó la supuesta “injerencia” en Honduras del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, pero evitó pronunciarse sobre las condenas internacionales a los golpistas.
“Somos un país pequeño, pero un país soberano, desde que vino a insultarnos en el mes de agosto, este señor ha estado tratando de meter aquí sus manos, que nos deje en paz, que se dedique a gobernar su país y basta”, afirmó sobre Chávez.
Los manifestantes que diariamente exigen en las calles de Tegucigalpa la restitución del depuesto presidente Manuel Zelaya, han incorporado a la nómina de cómplices del golpe de estado al cardenal Oscar Andrés Rodríguez.
El cardenal Rodríguez, considerado candidato a papa por América Latina, leyó el sábado un comunicado de la Conferencia Episcopal de Honduras en el que justificó el golpe de estado contra Zelaya.
El comunicado fue leído a través de la cadena de radio y televisión oficial, facilitada por el presidente de facto de honduras, Roberto Micheletti.
Después de concluir la lectura del comunicado, Rodríguez pidió a Zelaya que no regresara a Honduras, para evitar un “baño de sangre”.
“En Honduras el cardenal Rodríguez ha sido una figura emblemática, un conciliador y líder espiritual, pero consideramos que le ha dado la espalda al pueblo al avalar el golpe de Estado. Es un cardenal para los ricos, no para los pobres”, afirmó Marvin Ponce, diputado del izquierdista Partido Unificación Democrática y dirigente obrero de la “resistencia popular” a los golpistas.
Ponce dijo que como católico “estoy muy triste porque hemos perdido la confianza en el cardenal, y va ser difícil que él restablezca su credibilidad”.
El padre Andrés Tamayo, de la Diócesis del departamento de Olancho y dirigente el movimiento ambientalista en esa región, también criticó al cardenal Rodríguez por “su preferencia por los ricos”.
“Al cardenal no le compete justificar el golpe de estado, ni pedir al presidente Zelaya que no regrese porque va haber derramamiento de sangre, el tiene que hablar para el pueblo, no para las élites”, afirmó el sacerdote.
Para Tamayo “es necesario platicar con el pueblo, no solo con las autoridades y, peor todavía, con los golpistas”.
El sacerdote de Olancho subrayó que “alguien que quiera cerrar los ojos para no ver la verdad, es un ciego, y aquél que no dice lo que dice el pueblo, es un mudo”.
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