Zulberti y una oportunidad que ?no debo desaprovechar?
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El interno tandilense, que en menos de un mes cumplirá 17 años, es uno de los 19 citados, en busca de los 13 que integrarán la lista de buena fe para representar al país en el Sudamericano que se jugará entre el 29 de julio y el 4 de agosto (en sede a designar).
Zulberti reconoce que aún ‘no cae’ en lo que está viviendo, aunque ya comenzó a experimentar “sensaciones positivas”.
En su visita a la Redacción de El Eco de Tandil, ‘Nacho’ habló sobre esta citación y otros temas vinculados a su incipiente carrera basquetbolística.
“Ya le habían dicho a mi viejo que me estaban viendo, siguiendo mis actuaciones. Llegó la convocatoria a través de un mail que le mandaron a Gabriel Dadiego, es algo que me genera una serie de sensaciones positivas”, comenzó explicando el pivote de Independiente.
-¿Te costaba creerlo?
-Sí, todavía no sé si caigo. Estar entre los mejores 19 de Argentina en la categoría es importante. Ahora, a entrenar un poco más duro.
-¿Conocés a algunos de quienes serán tus compañeros?
-Sí, de cuando fui a jugar el Provincial sub 13. Conozco, por ejemplo, a Andrés Barbero, de Bahía Blanca.
-¿Cómo tomás esta convocatoria? ¿Te presionás pensando en que tenés que rendir o apuntás a disfrutarla?
-Para mí será una experiencia nueva, trataré de que me sirva para mejorar. Obviamente, me gustaría quedar y sé que tengo mis chances, pero no me presiono. Buscaré nuevos amigos, que es lo lindo que te deja el básquetbol. Y nuevos caminos, sumando cosas que no aprendí acá por equis motivo.
-¿Cómo tomó esto Carlos, tu papá?
-Está muy contento y yo lo estoy por él. Sé el sacrificio que hizo para que yo llegue a esto, al igual que mi vieja.
-¿Siempre te gustó el básquetbol o no tuviste alternativa al provenir de una familia tan identificada con este deporte?
-Y… no había forma de que se dé de otra manera. Mi abuelo, presidente de la Asociación, mi tío jugador de Liga Nacional, mi viejo entrenador, era imposible que no me guste.
-¿Qué te ha dicho tu tío, “Chino”, quien en su momento fue convocado a una selección argentina?
-Me volcó su experiencia, me dijo que no me deje llevar por la gente que me felicita y demás. Que me enfoque en lo que realmente vale la pena, que es entrenar. Cuando esté con mis compañeros voy a estar solo, sin la ayuda de la gente que me aplaude o me felicita.
-¿Qué tiene de positivo y qué de negativo ser su sobrino y el hijo de Carlos?
-Está bueno que en todo momento tenés alguien cerca para seguir aprendiendo, no sólo en un entrenamiento o un partido. Lo negativo es que si te elijen como mejor jugador del club o cuando te ponen en determinado equipo, nunca falta el que dice que estás acomodado.
-¿Te has destacado en todas las categorías que atravesaste?
-Siempre me ha ayudado el físico, me ha permitido estar en categorías más grandes que la que me correspondía por mi edad, ya sea para sentarme en el banco y aplaudir o para tener mis minutos. Siempre fui grande y en el último tiempo pegué un “estirón”, al igual que compañeros como Simón Lanusse y Tomás Cortés.
-El hecho de jugar con chicos de mayor edad seguramente te ha dado un roce distinto.
-Sin dudas, entrenar con jugadores como Lautaro Lanusse, Emilio González o Santi Dilascio es importante. Ellos tienen experiencia en el Torneo Federal y la demuestran. Compartir prácticas con ellos es importante, después que puedas volcarlo o no en un partido es otro tema.
-¿Algo que después utilizás para marcar diferencias en tu categoría natural?
-Sí, vas incorporando otros conocimientos, teniendo otra lectura de juego. También está bueno compartirlo con tus compañeros y decirles cosas que quizá ellos no puedan leer.
-En primera división te llegó pronto el debut, con apenas 15 años.
-Claro, el año pasado en el torneo local, aunque jugando pocos minutos. Fue lindo debutar en tu club y con tu viejo en el banco. Este año estoy teniendo más tiempo en cancha, lo que me da más confianza y experiencia, es algo que se está dando porque no vienen jugando Ale Arca y Jonathan Carabajal, que están lesionados.
-¿Jugar en distintas categorías te ha hecho, eventualmente, cambiar de posición?
-Sí, generalmente juego de “5”, que es mi posición. El año pasado, como estaba Jonathan Carabajal, que es muy alto, pasé a ser “4”. Igual, es seguir jugando adentro, no hay mucha diferencia.
-Tenés puntería en tiros de media distancia, algo importante para un interno.
-Es algo que tengo que ir mejorando, hoy los partidos se graban y todos se enteran de cómo jugás, y si no sabés hacer varias cosas bien te van a controlar fácilmente. Si no tenés tiro, te van a dejar libre y se acabó tu juego ofensivo. En las categorías menores salía a tirar de tres puntos, hoy es algo que me prohibieron.
-Por el torneo de Olavarría te tocó marcar a Arce, quien cuando vos nacías ya empezaba a jugar en primera división.
-Sí, fue un desafío. Tiene muchos años de TNA y juega bien. Aunque no esté muy bien físicamente y esté en el fin de su carrera, sigue haciendo diferencia. Cuando estoy en el banco trato de ver sus movimientos para aprender.
-Es bueno encontrar ese tipo de rivales para elevar la exigencia.
-Claro, el año pasado la Liga Junior me dio la posibilidad de marcar a un jugador de selección argentina como Gonzalo Torres (Estudiantes de Bahía Blanca). Lo pude marcar bastante bien, aunque es increíble lo que salta.
-¿Llegaste a entrenar con el plantel del Torneo Federal?
-Sí, un mes. Había hablado con Alvaro Castiñeira para comenzar la temporada pero finalmente no lo hice. En el verano arranqué, para no quedarme parado.
-¿Cómo fue la experiencia?
-Fue hermoso entrenar con jugadores profesionales y un técnico como Alvaro que tiene muchas herramientas para aplicar y muchos años como entrenador, te enseña cosas que no aprendés en divisiones formativas.
-Y la posibilidad de compartir una práctica con un jugador como Andrizzi, que ya estaba en el club cuando vos eras muy chico.
-Sí, incluso me tocó marcarlo. Cuando lo veía desde la tribuna comentaba con mis amigos que no corría, que jugaba parado, pero cuando lo fui a marcar no podía creer lo rápido que es, imposible llegarle. Cuando estás al lado de jugadores como él, notás la diferencia de jerarquía.
-¿Tenés resuelto el rumbo de tu vida fuera del básquetbol?
-No sé aún qué voy a estudiar, estoy en el último año de la secundaria. Tengo ganas de irme a Mar del Plata, tengo un departamento allá y buenos clubes para jugar. Pero no lo tengo muy en claro, había pensado en un momento en seguir kinesiología, lo que sé es que será algo ligado al deporte.
-¿Tenés algún objetivo particular en el básquetbol?
-Mi sueño es ganar una Liga Nacional A, como lo hizo mi tío (NdR: con Independiente de General Pico, en la temporada 1994/95). Estar en una selección también es un sueño, sé que a muchos pibes les gustaría estar en mi lugar. Por eso, trato de valorarlo y de esforzarme día a día para llegar lo mejor posible al Cenard, es una oportunidad que no debo desaprovechar, tanto en lo basquetbolístico como en lo social.
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