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A pesar de la habilitación, por el momento sólo un parque aéreo decidió abrir por la baja rentabilidad

Aseguran que necesitan contar con un determinado volumen de clientes y es muy complejo obtenerlos sin turismo. Mauricio Ferrari, de Parque Aéreo Tandil, el único que abrió hasta ahora consideró que “hasta el año que viene o hasta diciembre no creemos que la actividad valga la pena, por eso la mayoría de los parques están cerrados”.

El Eco

A pesar de que a través de un decreto desde el 27 de junio está habilitado el funcionamiento de los parques aéreos en Tandil, sólo uno de los cuatro que hay habilitados en la ciudad decidió efectivamente abrir por el momento. El resto, evaluando los importantes gastos que implica mantener la infraestructura en funcionamiento y considerando que el turismo es uno de sus puntos fuertes, tomaron la determinación de mantener los espacios cerrados y esperar.

El dueño Parque Aéreo Tandil Mauricio Ferrari contó que se reunieron referentes de los distintos parques aéreos que hay en Tandil para trabajar en el protocolo, que tomaron de un modelo francés.

Ellos puntualmente hicieron una inversión en una máquina de vapor que es un aparato que desinfecta los equipos sin dañar las fibras, y que lo hace con temperatura.

“Hicimos esa inversión, hicimos videos para que se vea como funciona y transmitirle tranquilidad a la gente que iba a estar en un lugar cuidado y seguro. Lo incluimos dentro del protocolo. El grupo familiar llega, se da una charla técnica respetando el distanciamiento, y ahí es donde se equipa, los niños son asistidos por los padres pero el guía visualmente hace un repaso, y cuando termina la actividad, que dura aproximadamente dos horas y media, tres horas, bajan y se desequipan. Todo el equipo va a la zona de desinfección que es donde se aplica el vapor, tarda minutos en secarse y vuelve en un carrito a la zona de equipado por si viene más gente”, detalló.

Además, contó que generaron zonas de aislamiento para grupos de no más de 10 personas. “A medida que van llegando se les va asignando un sector abierto al sol, o es un sector con fogón, y pasan todo el día en el parque, hay un sector cerrado con calefacción también. Entonces tienen un sector asignado y el grupo se maneja en ese sector y de ahí a la zona de equipado y de juego y vuelven a su sector, la idea es que no se crucen grupos que no vinieron juntos”, indicó.

“La apuesta es seguir abiertos”

Ferrari contó que comenzaron el primer fin de semana que se habilitó la actividad.  “Ese primer sábado llovió así que no fue nadie, y el primer domingo tuvimos una familia. El segundo fin de semana hubo más gente”.

“En realidad no es rentable, a ritmo de cuarentena con todo los costos achicados al mínimo, tenemos unos 10 mil pesos por fin de semana de costo, entre guías, el lavado de los equipos, la indumentaria, alcohol en gel, y tenemos 4 guías. Lo bueno fue la satisfacción de decir empezó a funcionar, vino gente, y en vez de estar pintando bancos o mirándonos las caras estamos trabajando, entonces la apuesta es seguir abiertos”, afirmó.

En tanto, consideró que “la gente de Tandil va a ir tomando conciencia de que ir por lugares donde no está permitido no está bueno y nosotros por eso ofrecemos un lugar controlado y seguro, que hay baños, fogón y aparte que los domingos no se puede salir y nosotros tenemos la habilitación para poder recibirlos”.

“El fuerte del sector siempre es el turismo estudiantil, grupos de egresados y viajes educativos de agosto a diciembre, pero sí trabajamos con gente de Tandil con los cumpleaños, algunos colegios y grupos locales de hockey y otras actividades”, señaló.

Contó que accedieron a los ATP solamente un mes para el personal que estaba fijo y luego hicieron acuerdos con cada uno “con lo que los gremios permitían negociar con cada empleado, entonces redujimos la cantidad horaria, y la asistencia al predio entonces lo pudimos resolver de esa manera de acuerdo”.

En cuanto a rentabilidad, admitió que “creemos que este año está perdido, sí vamos a aprovechar para poder tener un vínculo con la gente de Tandil porque muchos no nos conocen todavía. Y darle la tranquilidad a los chicos de que siguen perteneciendo al equipo de  trabajo porque si no son chicos que recién se reciben y están buscando oportunidades de trabajo y está bueno hacerles sentir esa pertenencia”.

“Pero hasta el año que viene o hasta diciembre, si puede venir algún grupo de egresados, no creemos que la actividad valga la pena, por eso la mayoría de los parques están cerrados”, concluyó.

“Hoy en día abrir no es rentable”, dijo el responsable de Treeland

Pablo Maiarú, socio responsable Treeland contó que “en el caso nuestro se nos complicó mucho, nosotros trabajábamos mucho con turismo, la temporada fuerte es de agosto a mitad de diciembre con muchas empresas de turismo que vienen a Tandil, y colegios que organizan salidas, sí tenían el formato de campamento educativo que se hacía en abril, mayo y agosto, eso ni bien salió la pandemia se frenó todo”.

“Personalmente creo que está bien porque nos tenemos que cuidar pero se suspendieron todos los viajes y los campamentos de gente de Tandil también, nosotros somos profesores de educación física así que ofrecemos actividades en la naturaleza a colegios de Tandil y estamos esperamos a ver qué se decide para noviembre y diciembre que es cuando vienen los egresados, dependemos de eso”, afirmó.

En tanto, consideró que ahora “realmente no es rentable porque para ponernos en movimiento se tiene que armar la estructura de una manera para garantizar la seguridad y es una inversión importante para el poco movimiento que puede haber”.

En ese marco, señaló que decidieron no abrir porque “queremos ver cómo viene el comportamiento de la gente. Hoy en día abrir no es rentable, nos da miedo abrir y meter la pata y por otro lado después del decreto de autorización de los parques estamos teniendo muchas consultas de familias y de cumpleaños, la gente está consultando, pero eso surgió en esta semana, así que nos vamos a juntar con los profes y vamos a repasar los protocolos que armamos, que nos pusimos en común acuerdo con los otros parques aéreos”.

“Son espacios amplios, si llegáramos a abrir en vacaciones de invierno la idea es abrir por turno de dos horas y respetando el grupo de 10 personas, tenemos que ver que como es grande el predio y los circuitos están separados, yo puedo tener 10 personas en al tirolesa, 10 en el circuito de puentes aéreos y otras 10 en escalada. Pero no lo vemos viable por ahora, si bien hay llamadas, no irían 30 personas un fin de semana”, argumentó.

Asimismo, afirmó que requerirían para abrir alrededor de cinco trabajadores y un mínimo de 20 personas por día.

“Encima el clima no acompaña, siempre fines de mayo, junio y julio antes de vacaciones eran meses bajos. Estamos viendo si arrancamos o no en vacaciones, por ahora no, vamos a analizar qué movimiento puede haber”, sostuvo.

En cuanto al personal, indicó que “si bien dos profes  están fijos el resto son temporarios, ellos tienen trabajo en relación de dependencia, así que no recibimos los ATP, no entramos en ningún beneficio porque tenemos recibo de sueldo, somos todos profesores de colegios”.

“Por suerte con el dueño pudimos llegar a un arreglo de no pagar el alquiler. Emiliano, que es mi socio, pudo arreglar el tema del gas e impositivo porque no nos está generando ingreso. Lo de las vacaciones lo vamos a ir analizando, hubo consultas lo cual es un aliciente, la ventaja es que los parques aéreos podemos estar los domingos abiertos, es bueno para generar ese día una actividad recreativa que no puede realizarse en la calle”, sostuvo.

“Hasta que no haya ingreso de turistas vamos a tener el predio cerrado”

Una de las responsables del Valle del Picapedrero, Mercedes Herrera, explicó que en el caso de ellos “siempre fue un negocio que estuvo más que nada orientado al turismo, porque se fue dando naturalmente así, la gente de Tandil no era habitual del lugar, entonces consideramos que al no haber ingreso de turistas no merecía la pena abrir el predio por la cantidad de gastos que ello implica, y necesitamos un número amplio de ingresantes para poder cubrir los gastos diarios, por ese motivo decidimos no abrir”.

“Hasta que no haya ingreso de turistas vamos a tener el predio cerrado, tuvimos la ayuda del gobierno para el sueldo de personal, que es una ayuda grande pero no alcanza para paliar todos los gastos, el personal fijo no son muchos, pero sí tenemos mucho personal de temporada que no alcanzó a ser contratado”, indicó.

En tanto, manifestó que “hay mucha incertidumbre, la fecha fuerte es de julio a diciembre, fines de semana largo, son todas fechas que se perdieron, es indignante porque eso no se recupera”.

“Necesitamos por lo menos contar con tres personas trabajando para poder abrir el predio, es muy angustiante para todos y no queda otra que tener mucha paciencia, pero es bastante preocupante la situación”, señaló.

“Estamos pensando que quizás todo este año no se abra”, afirmaron desde El Rancho de Popy

Carolina Verellén, de El Rancho de Popy, destacó al importancia de que se hayan podido reunir todos los referentes e parques aéreos para hacer presentaciones conjuntas al Municipio en el marco de la pandemia.

“En nuestro caso estamos transitando el año 31 en la empresa, que fue una de las primeras en empezar a construir Tandil como destino estudiantil y especialmente asociado a viajes de egresados de séptimo grado. Los parques de aventura nos juntamos, fue una oportunidad única, fue interesante porque sabiendo cada uno la decisión que iba a tomar estamos peleando por el mismo destino y habilitaciones”, resaltó.

En tanto, manifestó que “tenemos una estructura muy grande que ha sido consolidada a lo largo de estos 31 años, tenemos cerca 40 familias que dependen del emprendimiento de manera directa con sueldos y muchos más proveedores locales que rozan los 20. Es un capital que no podemos perder porque se construyó durante mucho tiempo, con el tiempo nos fuimos abocando a actividades de aventura en un marco educativo con un contexto institucional y servicios específicos”.

“En nuestro caso bajamos los costos fijos que pudimos. Nuestra actividad depende de la actividad turística, de transporte y educación, entonces tenemos una complejidad enorme, así que nos tuvimos que jugar a tomar una decisión, nos asesoramos y bajamos el interruptor en infraestructura, reubicamos mercadería porque nosotros compramos anticipado, sabiendo cuánta gente vamos a tener en el año. Y recursos humanos, que es el 90 por ciento de nuestro capital, nos inscribimos en los ATP, que los recibimos, y pedimos créditos blandos para pymes”, contó.

No obstante, admitió que “lo más complicado en esto es la incertidumbre” pero remarcó que “ya pasamos otras pandemias, pasamos la Gripe A, podemos mantener la empresa cerrada y volver a abrir”.

En cuanto a la posibilidad de abrir sólo para gente de Tandil, indicó que si bien tenían una propuesta en vacaciones de invierno para turismo local y familiar, entienden que “al abrir la actividad el tandilense va a preferir hacer otras cosas, ir a una plaza, juntarse con amigos, no va a ser la primera opción y nosotros para poder sostener algo de este tipo de estructura y tener la calidad que tenemos, con la mitad de capacidad y el doble de atención, no es posible”.

“Como nuestro foco está en la calidad tenemos que ser prolijos porque si no vamos a boicotear nuestra posibilidad de resurgir”, manifestó.

Y añadió que “siempre hay previstos momentos de contingencia porque el turismo es así, hay momentos del año donde no trabajamos. Esto se solventa a base de planificación en primera instancia, y el resto es ahorro”.

Incertidumbre

“Tenemos la incertidumbre de no saber cuándo se reactiva esto. Se sostiene porque es una empresa que esta hace 30 años y quiere sobrevivir pero hay que utilizar todos los mecanismos que se puedan de ayuda. Es un rompecabezas. Hay que hacer malabares”, sostuvo.

En ese contexto, planteó que “el escenario es muy duro, nosotros estamos pensando que quizás todo este año no se abra”.

“Si abren la actividad del turismo vamos a abrir, mientras tanto permaneceremos cerrados. Sabemos que esto va a durar mucho, por ahora estamos sobreviviendo. Pero va a salir El Rancho, por lo pronto hasta que no se habilite el turismo o no vuelvan las clases en términos normales no vamos a abrir”, finalizó.

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  • ElEcodeTandil

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