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A pesar de la liberación de los lotes tomados en Cerro Leones, los vecinos afirman que viven con miedo

Aseguran que en los últimos cuatro años se incrementó la cantidad de terrenos usurpados, a la vez que los hechos delictivos crecieron. Buscan reunirse con funcionarios para pedir que tomen medidas para frenar el crecimiento de los asentamientos en la zona.

Mariano Leunda

Si bien el lunes por la tarde los ocupantes de lotes en la zona de Ruta 30 y Falkner liberaron los lotes al ser notificados de la orden de desalojo, los vecinos de la zona aseguran que no están tranquilos debido a que en los últimos años las usurpaciones se incrementaron considerablemente y se generaron asentamientos. Desde ese momento, comenzaron a notar un aumento de los hechos delictivos.

En diálogo con El Eco de Tandil, una vecina que pidió preservar su identidad explicó que están todos los vecinos “muy angustiados” por la situación de la constante toma de lotes en la zona y que viven en “alerta permanente”.

A raíz de esta nueva toma, habitantes de la zona de Cerro leones, Valle Sereno y el Barrio Docente comenzaron a reunirse con el fin de buscar respuestas de las autoridades ante esta problemática que se agrava día a día.

Una situación que se agrava

La vecina, contó que constantemente se agregan casas de chapa en terrenos tomados del barrio. “Nosotros compramos ahí hace unos 6 años atrás y esto no sucedía. Por eso la dueña del lote que ahora desalojaron dice que en otros terrenos que tiene por acá, de a poquito fueron haciendo una casa, después otra y de repente se encontraron con esta situación. En 6 años han hecho un desmán”, manifestó.

Y agregó que “en los últimos 4 años se agravó la situación, y lo que nos aterra es que esto lo vimos antes de que pasara y no lo pudimos frenar, porque no los llegamos a ver”.

Con respecto al desalojo, consideró que “actuaron muy bien, Protección Ciudadana actuó como correspondía, también la comisaría. Todo funcionó bien, lo que pasa es que no tenemos garantía de que esto no siga creciendo”.

Inseguridad

Explicó que por la calle Azucena y Falkner, “unos chicos habían abierto un negocio y lo tuvieron que cerrar porque les robaban todo lo que podían a la pasada, más adelante están Las Nazarenas, que las tuvieron que cerrar, que las encañonaron a las dueñas”.

“A la gente de Cerro Leones hasta las gallinas les roban, y frente a esa toma, hay una casa abandonada que había gente que alquilaba y se fueron porque se cansaron del raterío. Por ahí no te roban gran cantidad de cosas, pero un día es una garrafa, otro día herramientas, la gente de la casaquinta que está frente a la toma que desalojaron tienen enrejada hasta la ventana del baño y tuvieron que poner un casero permanente. Y el barrio docente quedó en el medio de todas esas tomas”, señaló.

Frente a esta situación, adelantó que “estamos armando una movida a ver cómo podemos hacer, porque la policía actúa bien, viene, se ocupa. El Municipio nos arregló las calles, nos están incorporando a la sociedad, pero pensamos armar una movida pidiendo garantías”.

“Somos gente de laburo, salimos todos a las 7 de la mañana del barrio a trabajar y nos están alterado la vida”, expuso.

La frentistas, que reside en la zona de Valle Sereno, contó que creció muchísimo el asentamiento de casas en lotes tomados en el barrio, lo cual los preocupa mucho.

“Yo no quiero decir que son todos ladrones o que todos los robos salen de ahí pero nos complica la existencia, así no robaran con un asentamiento de esas características si alguno de nosotros quisiera vender las propiedades nadie las compraría o lo harían a muy bajo valor”, lamentó.

Recordó que dos meses atrás, en la calle Galicia “vino un Falcon, puso chapa toda la vuelta y los ocupantes se quedaron con un lote en toda la esquina. Y los dueños de esos lotes son los mismos que hicieron la denuncia ahora”.

“Son muchas las familias asentadas y se escuchan tiros de noche, pasan cosas. Apareció el año pasado el auto del chico que mataron (Jorge Bustamante). Todos los habitamos Valle Sereno, Cerro Leones, Barrio Docente nos fuimos ahí por un estilo de vida que está totalmente alterado y queremos respuestas”, manifestó.

“Tenemos miedo”

Consideró que se trata de un problema “serio” ya que son entre 30 y 40 las familias asentadas ilegalmente en la zona. “De las tomas anteriores muchos ya tienen dos plantas hechas, lo que da miedo es que no tenemos garantías de que no sigan asentándose familias. Todos los vecinos estamos muy preocupados y tratando de buscar alguna solución en conjunto donde nos den garantías de que las inversiones que tenemos hechas no se caigan”, sostuvo.

Y admitió que tienen “miedo” y recordó lo sucedido en abril en Azucena al 2300 en las cabañas Las Nazarenas cuando cinco delincuentes encañonaron a un hombre y dos mujeres y les robaron.

“Uno por ahí prejuzga pero todos en el barrio pensamos que salió de ahí el tema. Tal vez estamos equivocados pero el miedo está instalado”, aseveró.

Y adelantó que le van a pedir al Municipio “garantías de que esto se frene” porque “no es nada contra esta gente pero nosotros también tenemos derechos”

“Es increíble cómo viven. Esta gente no tiene ningún servicio, hay algunos que hace un año y medio que viven en casas de chapa cocinando con fuego”, indicó.

Por su lado, otro vecino, contó que tuvo diversos robos en una casa quinta que posee y que debieron poner caseros por tal motivo.

“Con respecto a lo que está pasando actualmente es alarmante, no sólo por esta toma puntualmente sino que ya hay muchas casas tomadas, y no sé por qué nadie ha hecho nada. Como no sabemos quiénes son los propietarios no podemos hacer mucho”, afirmó.

 

Desarrollo Social ya venía asistiendo a

varias de las familias que tomaron los lotes

Por su parte, el subsecretario de Desarrollo Social Pablo Civalleri contó que están atendiendo a las familias que se van acercando luego de retirarse de los lotes que habían tomado.

Hasta el momento atendieron ocho familias, las cuales “en la mayoría de los casos ya tenían alguna asistencia de Desarrollo Social así que con cada caso fuimos viendo la posibilidad de que vuelvan a su lugar, adonde estaban”.

Algunas venían siendo asistidas con el pago de un alquiler o parte de un alquiler.

“Se está reviendo en cada caso esa asistencia y en el caso de los que están viviendo en un lugar hacinados, estamos viendo el tema de alguna ampliación trabajando con el programa de mejoramiento de viviendas que tenemos. Así que con cada uno de ellos fuimos llegando a distintos arreglos, obviamente hasta fin de año que es cuando termina el mandato del intendente”, señaló.

En el caso de aquellos que ya estaban siendo asistidos con un alquiler, analizaron si el monto les alcanza o si es necesario ayudarlos con más dinero. En el caso de mejoramiento de viviendas, se los ayudará para ampliar alguna habitación más.

La toma como mecanismo de extorsión

“Por ahora con todos hemos llegado a un acuerdo así que esperemos que se cumpla. Entendieron que nosotros no utilizamos como mecanismo de negociación la toma. Nosotros durante la toma no vamos a negociar al lugar, no nos parece que la extorsión de estar tomando un lugar sea un mecanismo de negociación”, advirtió.

En tanto, sí analizan ahora, luego de que ya liberaron los terrenos, cada caso puntual ya que “sabemos que muchos vecinos no la están pasando bien y tratamos desde el Estado municipal de acompañarlos, asistirlos, y ver la posibilidad de vivir en un lugar que sea digno, que tenga las comodidades pero de ninguna manera hasta que no depusieran la actitud de la toma no íbamos a negociar”.

“Ellos ya lo sabían, como hemos hecho en los últimos 4 años al menos, no vamos a acercarnos al lugar de toma para que lo usen como factor de negociación”, sostuvo.

Estaba el caso también de dos familias que ya estaban siendo asistidas y que no fue necesario arreglar nada en cuanto a lo habitacional, sino que  “entendieron y se vio alguna cuestión alimentaria y de pañales, cuestiones que se podían arreglar sin tener que llegar a la toma de un terreno”.

“De las ocho familias que atendimos, seis ya tenían asistencia y no había ninguna de las ocho en situación de calle, sí algunas tenían cuestiones de hacinamiento, que eran muchos para vivir en una vivienda”, aclaró.

 

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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