Adoptar Tandil surgió para acompañar a parejas que están a la espera para ser padres

Rafael Colebechi y Verónica Liand conformaron el grupo Adoptar Tandil.

El Eco

El grupo Adopción Tandil se conformó el año pasado con el fin de reunir parejas que atraviesen el difícil proceso de espera para tener un hijo y de ese modo, brindarse contención mutua y asesoramiento sobre el tema.

Rafael Colebechi y su esposa Verónica Liand crearon el grupo con el fin de encontrar personas que atraviesen la misma situación que ellos, que es la espera para adoptar un niño.

Verónica contó que están juntos hace 22 años, y como no lograban el embarazo deseado, acudieron a las técnicas de fertilización asistida. “Hicimos un par de intentos. No resultó, entonces tomamos la decisión de buscar por otro camino. Así surgió empezar a averiguar, ver cómo era. Primero nos tuvimos que anotar a través de internet, y esperamos hasta que nos llamaron del Juzgado, todo fue muy fuerte”, explicó.

Rafael Colebechi contó que “en esta búsqueda de ser familia y de querer ser papás fuimos buscando e interiorizándonos en el mundo de la adopción y es un camino lento que genera ansiedad y mucha expectativas”.

Desde el Juzgado los contactaron con la ONG Ser Familia por adopción para que pudieran obtener más información.

La falta de
asesoramiento

“El grupo se formó el año pasado, yo empecé a averiguar qué pasa con esto de la adopción, si había algún lugar para poder informarse, charlar un poco respecto al tema, porque hay muchas dudas, muchas cosas que uno no sabe, y que lamentablemente falta un poco de asesoramiento desde las instituciones para acompañar un poco a la gente que está en espera”, indicó.

Verónica Liand afirmó que también buscan contener a las familias que ya adoptaron un niño. “Por ejemplo se contactó un muchacho que adoptó un niño de 14 años entonces quiere ver si hay gente que esté pasando por su misma situación, plantear dudas, sentir apoyo”, señaló.

En el caso de Verónica y Rafael se anotaron el año pasado en febrero, les dieron el apto y desde septiembre están en el registro.

“Estamos esperando. Es por perfiles, uno se anota, elegís disponibilidad en cuanto a rango de edad, si aceptás patologías, y se tienen en cuenta nuestras personalidades también porque te hacen un examen psicológico. Buscan que tanto la familia como el niño sean compatibles, por eso hay una psicóloga, una asistente social, y un grupo que conforma el Juzgado de Familia con un montón de colaboradores para que todo eso se lleve a cabo de buena forma”, puntualizó.

Una larga
espera

Rafael Colebechi compartió que la espera se vive “con mucha ansiedad” y a diferencia del embarazo biológico se vive “desde otro lado, pero eso no quiere decir que uno no esté ansioso con muchas ganas de ser padre, y eso genera un montón de cosas, expectativas”.

“Por eso está bueno esto de hacer una espera activa en la adopción porque uno cuando es papá biológico ya sabe que va a ser papá, entonces va al pediatra o al doctor, al obstetra o clases de preparto. Pero esto es distinto, se vive desde otro lugar, por eso está bueno esto de hacer una espera activa, es como que uno necesita vincularse y apoyarse en otras personas, comunicarse con gente que ha vivido lo mismo”, resaltó.

Y agregó que “lo importante de esto es juntarse, hablar, poder interiorizarse del tema, y básicamente ser familia con la adopción que es algo importante, no lo quiero llevar a un tono como algo de caridad porque no es así. Esto no es una caridad o hacerle un favor a alguien”

Su esposa añadió que “a medida que uno se va metiendo más en el tema, vas escuchando testimonios, viendo las necesidades que tienen esos niños, es fuerte. Está bueno poder ayudar a alguien que a su vez te va a ayudar a vos, es algo mutuo”.

“Nosotros nos anotamos para niños hasta 7 años. Las familias se están anotando más que nada para bebés, o niños de hasta 3 años que son muy pocos”, señaló.

Explicó que entre el 80 y el 90 por ciento de las personas que se anotan es para nenes menores de 3 años y son los que menos hay.

“La jueza de Familia Silvia Monserrat nos contaba que hace 8 años que está en el Juzgado y tuvo el caso de 2 bebés solamente. Es muy poco. Cuando uno va sabiendo eso, va extendiendo la edad de búsqueda. A mí me da un poco de temor por la mochila que dicen traen los chicos más grandes pero en realidad todos traemos mochilas, y con amor, los límites se van desandando”, sostuvo.

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  • ElEcodeTandil

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