Desde Bomberos brindaron recomendaciones para evitar incendios a la hora de calefaccionar el hogar

Bomberos brindó recomendaciones para evitar incendios a la hora de calefaccionar el hogar

En los últimos 15 días, se produjeron al menos seis siniestros en diferentes domicilios de la ciudad por inconvenientes con artefactos de calefacción. El titular del cuartel central de Bomberos, Ramón García, brindó una serie de recomendaciones para evitar nuevos casos.

El Eco

En los últimos 15 días, se produjeron al menos seis incendios en diferentes domicilios de la ciudad por inconvenientes con artefactos de calefacción. Frente a ello, el titular del cuartel central de Bomberos, Ramón García, brindó una serie de recomendaciones para evitar nuevos casos. Recalcó que los siniestros se pueden prevenir con un correcto uso y mantenimiento de las estufas (a gas, eléctricas o a leña), así como de la instalación eléctrica.

“Cada vez que llega esta época del año con fríos intensos, la gente recurre a métodos de calefacción en algunos casos estandarizados y homologados, y en otros precarios. Más allá de la precariedad, muchas veces hay una falta de mantenimiento de estos artefactos, que debería realizarse periódicamente, con personal matriculado en lo posible para evitar cualquier tipo de inconveniente que pueda llegar a lamentarse, como puede ser la pérdida de un bien material o, como ha ocurrido lamentablemente, de una vida humana”, afirmó en diálogo con El Eco de Tandil.

Por lo tanto, aseguró que “es indispensable que todos los elementos de calefacción de la vivienda, ya sean homologados o no, tengan determinadas características de seguridad que permitan a las personas, ante cualquier inconveniente, poder advertir rápidamente esta situación de riesgo y ponerse a salvo lo antes posible”.

Puntualmente sobre los últimos incendios que han ocurrido en la ciudad, García detalló que “en su mayoría se debieron a artefactos de llama libre, que consumen generalmente leña, como salamandras, estufas hogar o braseros. Estos últimos son elementos que ya hace bastantes años que se han ido erradicando, pero todavía se siguen utilizando”.

Advirtió que “estos elementos generan gran cantidad de monóxido de carbono y muchas veces las instalaciones no se hacen adecuadamente porque a veces puede llegar a atravesar cielo rasos de madera, están muy cerca de los tirantes de los techos o suelen ser de metal, un material que cobra una temperatura interesante que puede llegar a producir el incendio o el encendido de estos elementos combustibles que están alrededor y propagarse rápidamente”.

En ese sentido, el titular del cuartel central de Bomberos rescató que “una de las ventajas que se ha dado, al menos hasta este momento, es que estos últimos incendios se han dado todos antes de la medianoche, posibilitando que los habitantes de cada uno de estos hogares hayan advertido esta situación y rápidamente se hayan puesto a salvo. Llamaron al personal de Bomberos y se pudieron controlar. No hemos tenido hasta el momento incendios que hayan consumido un porcentaje importante de las viviendas o provocado la muerte o lesión de una persona”.(NdR A principios de mes, en Ugarte 712 se halló sin vida a Alcántara Irwin Efraín de 39 años, quien falleció por inhalación de monóxido de carbono).

Insistió en señalar que “eso es una ventaja porque entendemos que los incendios más complejos se dan después de la medianoche cuando las  personas ya están durmiendo, lo que dificulta que se puedan enterar de lo que está ocurriendo y, lamentablemente cuando se da aviso a los Bomberos, es cuando ya el incendio cobró una importancia interesante y hay muy poco que hacer”.

Braseros

Consultado entonces por los recaudos a tener en cuenta a la hora de calefaccionar el hogar, se refirió en primer lugar al brasero, que reiteró que “hace muchos años que prácticamente no se utiliza, pero por cuestiones económicas muchas veces no queda otra que utilizarlo”.

Ante esa situación, García dijo que “hay que entender que toda esa combustión está arrojando gases altamente tóxicos, básicamente monóxido de carbono, dentro del ambiente. Por lo tanto, ese monóxido en algún momento va a suplir el oxígeno que hay dentro de ese lugar y va a provocar una muerte lenta lamentablemente o al menos una falta de oxígeno que va a empezar a traducirse en un dolor de cabeza, somnolencia, algún dolor en los ojos y lagrimeo, que si uno lo detecta rápidamente puede tomar las precauciones del caso”.

En esas circunstancias, explicó que “lo que hay que hacer es mantener una vía de ventilación que permita el ingreso permanente de aire exterior para poder mantener el 21 por ciento de oxígeno dentro del ambiente, que es lo que necesita la persona para poder vivir. Muchas veces en esa situación, la persona no quiere tener una abertura por la que ingrese aire frío de afuera porque lo que está tratando de buscar es calefaccionarse y lamentablemente ingresa luego en una trampa mortal”.

Chimeneas

Con respecto a las salamandras y chimeneas, que también se alimentan con elementos combustibles –generalmente madera-, precisó que hay que mantener una limpieza adecuada, ya sea que la chimenea sea metálica o de mampostería.

“Eso hay que hacerlo todos los años porque todo el humo que sale hacia el exterior es lo que uno puede llegar a visualizar ópticamente, pero muchas de esas partículas quedan adheridas a las paredes de esa chimenea y, de un año a otro, ese material se encuentra en condiciones de comenzar a arder en algún momento”, advirtió.

El titular del cuartel describió que “esas paredes entonces se comienzan a engrosar y el espacio por donde debería salir ese humo comienza a reducirse y puede provocar que el artefacto funcione mal y comience a arrojar el humo hacia el interior, como también puede llegar a pasar que ante determinada temperatura se encienda no solo la base que está destinada para arder, sino también la chimenea y, cuando arde, arde de punta a punta”.

Por lo tanto, afirmó que “las paredes tanto metálicas como de mampostería no están destinadas para soportar fuego en el interior, sino simplemente el paso de gases calientes. Entonces, terminan resquebrajándose y por esas quebraduras pasa el fuego, que obviamente toma contacto con lo que encuentra a su alrededor, que generalmente es madera y es de muy fácil combustión”.

Calefactores y hornallas

En tercer lugar, se refirió a quienes utilizan calefactores o las hornallas de la cocina para calefaccionar su hogar. Recordó que hay que tener en cuenta que son artefactos altamente peligrosos porque un mal funcionamiento puede costar la vida. Por lo tanto, es imprescindible que la persona deje alguna ventana abierta para poder facilitar el ingreso y la renovación del oxígeno y no “viciar” ese ambiente.

Puntualmente sobre los calefactores, remarcó que “hay que tratar también de tenerlos homologados y procurar hacer una limpieza anual a cargo de un profesional. Además, hay que recordar que el color de la llama tiene que ser azul, no naranja, roja o media amarilla, porque cuando tenemos ese color es porque no está trabajando bien el artefacto y está produciendo monóxido de carbono y puede tornarse bastante riesgoso”.

García señaló que “esas situaciones muchas veces se deben a la falta de limpieza y de mantenimiento, tal vez no está bien equilibrado el aire que debe consumir el artefacto y, por lo tanto, quema mal”.

Estufas eléctricas

Por último, habló sobre la utilización de las estufas eléctricas y aclaró que “en este caso los recaudos son diferentes en virtud de que no tendríamos la presencia de llama, ni tampoco necesitaríamos una ventilación tan forzada como los otros elementos, pero sí hay que tener mucho cuidado porque trabajan generalmente por resistencia, que genera una temperatura bastante alta, a pesar del tamaño porque no siempre son estufas muy grandes”.

Detalló que “el paso de electricidad a través de los cables va a ser intenso y, si la instalación eléctrica no está preparada, puede llegar a resultar también riesgoso porque de ser deficiente puede provocar que, a través del calentamiento de esos cables, pueda producirse un incendio en el entretecho, que es lo que generalmente sucede”.

García advirtió que “la instalación eléctrica está preparada para una heladera, una plancha, un lavarropas o los televisores, es decir, los elementos esenciales; no por allí para un elemento como una estufa. Tampoco una cocina eléctrica. Si bien hay edificios que son totalmente eléctricos, tienen otra disposición respecto a la instalación en sí. Los recaudos y las exigencias son diferentes. Una vivienda tradicional no lo está y por ello hay que tener extremado cuidado y si uno lo va a utilizar, hacerlo por cortos períodos de tiempo, luego desenchufarlo y ni hablar cuando se retira de la casa que, con más razón, lo debe dejar desenchufado para poder retirarse tranquilo”.

 

Monitoreo del ambiente

En la oportunidad, el titular del cuartel central de Bomberos recordó que también hay otras cuestiones que tienen que ver con la detección y monitoreo del ambiente, puntualmente con respecto al monóxido de carbono.

“Hace varios años vienen dispositivos electrónicos que detectan la presencia de monóxido, humo, temperatura o de gas -cuando hay alguna pérdida- y son artefactos que pueden llegar a ser caros o no dependiendo de la visión que uno tenga de seguridad y la responsabilidad que tenga ante su grupo familiar”, expuso.

Precisó que “un detector de monóxido puede llegar a estar hoy en un valor de entre 1000 y 1500 pesos, dependiendo de la marca, pero va a durar muchísimos años. Lo único que hay que hacer anualmente es cambiarle la pila”.

Recalcó entonces que “si estamos hablando de que eso nos puede llegar a salvar la vida, y puedo asegurar que realmente sirve porque lo tengo en mi casa, deberíamos comenzar a implementarlo. Se trata de una tecnología que está a la alcance de todo el mundo y que realmente nos pone a resguardo”.

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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