Caída del consumo: la CET advirtió sobre el impacto en el comercio
Agustín Usandizaga analizó el informe de CAME y señaló que la baja en las ventas se siente a nivel local.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2023/08/usandizaga_agustin_30_08_23.png)
El referente de la Cámara Empresaria local, Agustín Usandizaga, analizó el reciente informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que dio cuenta de una preocupante caída en las ventas minoristas a nivel nacional. Según explicó, la tendencia recesiva que afecta al país se trasladó de forma clara al escenario local durante el último mes, rompiendo con la resiliencia que solía mostrar la economía tandilense ante los vaivenes financieros.
El informe de la entidad nacional reveló que las ventas minoristas pyme registrarse un descenso interanual del 3,8 por ciento en julio, mientras que la comparación con el mes anterior mostró una contracción del 2,1 por ciento. Para Usandizaga, estos números se tradujeron en la realidad de las calles de Tandil de manera nítida. El dirigente señaló que, si bien la ciudad suele sortear las crisis gracias a su economía variada y heterogénea, en esta oportunidad el comercio minorista, la construcción y los rubros ligados al consumo masivo evidenciaron una retracción clara desde hace unos meses.
La caída acumulada en los primeros siete meses del año alcanzó el 2,7 por ciento, una cifra que, según el análisis de la Cámara Empresaria, se profundizó tras el agotamiento de los efectos del medio aguinaldo percibido en junio. El referente empresarial puntualizó que, una vez pasado ese dinamizador coyuntural, julio y el corriente se posicionaron como meses tranquilos, donde se hizo notoria la falta de liquidez en los hogares.
Esta situación se vio agravada por un cambio en las prioridades de gasto de los vecinos. Usandizaga observó que la gente debió volcar su capacidad de pago a cumplir con compromisos financieros generados durante el año pasado y a enfrentar los aumentos en los valores de los servicios públicos. Según indicó, este escenario quitó recursos que antes se destinaban al consumo, afectando especialmente al comercio de cercanía y a los proveedores de insumos para la construcción.
Cambio de hábitos y venta digital
El análisis cualitativo del sector comercial tandilense coincidió con las estadísticas de la CAME, que advirtieron sobre el impacto de las tarifas invernales en el presupuesto familiar. Para el directivo, la combinación de una menor capacidad de compra y la suba de costos operativos puso a los comerciantes en una posición defensiva. Durante el último mes, se observó que casi la mitad de los consultados a nivel nacional mantuvo su actividad estable, pero con una tendencia a la baja que preocupa.
Ante este panorama, la Cámara Empresaria de Tandil profundizó sus líneas de acción para acompañar a los propietarios de negocios. Usandizaga destacó que la institución trabajó en iniciativas para fomentar el compre local y en programas de capacitación específicos. Estas herramientas buscaron dotar a los comerciantes de conocimientos en áreas críticas como la inteligencia artificial y las nuevas plataformas digitales, entendiendo que el mercado atraviesa una transformación estructural.
El dirigente remarcó que, aunque el consumo general cayó, las ventas digitales mostraron un crecimiento que los negocios locales no pueden ignorar. Si bien aclaró que el comercio electrónico no alcanza aún para compensar la caída general de las ventas, consideró fundamental que el sector transite esta transición de la mejor manera posible. La apuesta de la Cámara es que, cuando el poder adquisitivo comience a recuperarse, el comerciante tandilense ya esté familiarizado con los nuevos formatos de negocios.
El cambio de paradigma
Una de las tendencias más visibles en la zona céntrica de Tandil fue el cierre de algunos locales, un fenómeno que Usandizaga vinculó directamente con la necesidad de bajar el costo operativo. Muchos comerciantes optaron por migrar hacia un formato híbrido o netamente virtual, trasladando sus estructuras a espacios más reducidos o alejados del radio central. Esta mudanza les permitió reducir el peso de los alquileres y gastos fijos en un momento de baja demanda.
Por otro lado, la migración hacia las redes sociales y plataformas de venta online modificó la fisonomía comercial de la ciudad. Según el referente, los negocios que decidieron permanecer en los locales más grandes y céntricos son aquellos que poseen un volumen de venta considerable o un margen de rentabilidad que les permite sostener la estructura. Para el resto, la estrategia se centró en achicar los espacios de exhibición y fortalecer la logística digital.
Finalmente, Usandizaga se mostró expectante respecto a la evolución de los próximos meses, subrayando que la preparación técnica y la adaptación a las nuevas herramientas tecnológicas serán la clave para la supervivencia del sector. Desde la Cámara Empresaria, aseguraron que continuarán monitoreando los índices de la CAME para ajustar las políticas de acompañamiento y capacitación, con el objetivo de que el comercio minorista de Tandil logre superar este ciclo de retracción con la menor pérdida posible.