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Con 40 grados de sensación térmica, vecinos de La Movediza padecieron la falta de agua

Como es recurrente en esa zona y principalmente en esta época del año, el suministro de agua se torna un problema. Algunas personas han pasado sin este servicio elemental desde las 11 hasta las 23 del lunes, el día más caluroso del verano. El tanque del barrio existe desde que habitaban 300 familias y ahora son más de seis mil. Al reclamo se sumó la falta de cloacas en algunas cuadras.

El Eco

Nuevamente los habitantes del barrio La Movediza levantaron la voz para reclamar algo tan básico y esencial como es el servicio de agua potable. Aunque se trata de una falla que los afecta en cualquier momento del año, en el período estival se acentúa y se vuelve más necesaria. La semana pasada tuvieron tres días de corte, mientras que ayer y el lunes, los días más calurosos en lo que va del verano, padecieron lo mismo.

Aunque varios poseen tanques de reserva en sus hogares, a veces se vacían y no pueden lograr recuperar el litraje debido a la falta de presión, que impide el ascenso del agua. Esto ocurre principalmente en la zona más alta del barrio, que comprende a las cuadras marcadas por Salta, Formosa y Misiones entre La Pastora y Dante Aligheri. Por otro lado, a la altura de Suárez García y Azucena también registraron en estos días la rotura de un caño que afectó la disponibilidad de agua a un gran número de frentistas.

El ofuscamiento de la gente es notable, la historia se repite una y otra vez y es cansador para todos. Cintia, por ejemplo, tiene un comercio en la esquina de La Pastora y Formosa y contó que desde que vive en la zona, desde hace siete años, que tienen estos problemas. Si bien ella no ha tenido dificultades graves con respecto a la falta de agua en esta oportunidad, ya que tiene un tanque que no se ha vaciado y ha podido recuperar los litros en los momentos de funcionamiento, reveló que tiene un inquilino que sí ha padecido la falta del servicio. El hombre se acercó al almacén en la tardecita del lunes para comprar agua embotellada y usarla para cocinar, además de garantizarse la hidratación y los mates de la mañana siguiente.

“No ha mejorado en nada, estamos igual que todos los años”, se quejó Marcelo, quien describió que vive en una de las manzanas más antiguas del barrio. Sostuvo que desde cuando se levantan a la mañana hasta casi la medianoche no tienen disponibilidad del servicio. La situación, tal como esperaban que pasara, empeoró en estos últimos dos días de calor agobiante.

Aunque ya la mayoría de los colindantes cuentan con su propio tanque, hay otros que no y recurren a la solidaridad de los demás para que les provean de un poco de agua. Sin embargo, tampoco pueden abusar, ya que si los tanques se vacían no se vuelven a llenar hasta que se reestablezca el suministro, que a veces es por muy corto tiempo.

“Si hicieron obras de mejoramiento acá no se notan”, remató. Asimismo, destacó que hace poco la boleta había sufrido un incremento y que los meses que tienen cortes ni siquiera pagan menos.

 

De 300 a 6500 familias

Mariana Picot, presidenta de la comisión vecinal de La Movediza, explicó que padecen esta problemática desde hace años y que, si bien en verano sucede de manera más reiterada y se siente más por el calor, es algo que ocurre también en otras épocas.

En esta oportunidad justo el tanque que poseen no llegó a vaciarse, pero hay veces que el agua no llega y así no hay reservorio que aguante. “La semana pasada estuvimos tres días sin agua”, exclamó.

Lo que sucede es que el tanque que se encuentra en la base del cerro de La Movediza bombea desde abajo hacia arriba, por lo que las cuadras comprendidas por Salta, Formosa y Misiones, entre La Pastora y Dante Aligheri, que son las más altas, sufren las consecuencias de la falta de presión para que llegue el agua con normalidad.

“El tanque está desde que el barrio tenía entre 200 y 300 familias”, aseguró Picot. Mientras que ahora, según el último censo realizado por la Universidad Nacional del Centro (Unicen) ya son unas 6500. Entonces, el crecimiento exponencial que ha tenido vuelve imposible de sostener las viviendas con los mismos recursos.

Desde la comisión han dirigido muchas notas a la Municipalidad, pero nunca han tenido respuestas del Intendente, aunque contó que a raíz de la insistencia un año han conseguido que los carros hidrantes de Obras Sanitarias les llenaran los tanques de las casas. “Pero hay mucha gente que no dispone de uno, porque son muy caros y no tienen para comprarlos”, advirtió y detalló que en esos casos ellos pueden colaborar con sus vecinos que se acercan con bidones, siempre cuidando el recurso para no quedarse ellos sin el líquido.

 

Falta de solidaridad

“Lo que pasa es que los vecinos no ayudan”, disparó la referente vecinal, quien contó que tienen un grupo de whatsapp del que participan más de 300 personas del barrio. Allí se van transmitiendo distintas preocupaciones, problemáticas y alertas.

Con esta frase, se refirió a que mientras muchos de ellos no tienen agua, hay otros que apenas a la vuelta están lavando la calle. A veces, incluso, les llega con muy baja presión y malgastan el recurso en usos innecesarios.

Vale traer a colación las palabras del subsecretario de Obras Públicas, Luciano Lafosse, que en una entrevista con este Diario hace dos semanas indicó que el consumo promedio durante todo el año es de 250 a 300 litros por habitante por día, pero que ya había aumentado unos 100 litros per cápita. “Es un uso bastante más alto del que plantea la Organización Mundial de la Salud en términos del cuidado del agua”, consignó, recordando que se trata de un recurso no renovable que es escaso en el planeta. Indicó así, que esto de alguna manera pone en alerta el sistema, que si bien está diseñado para atender a los consumos máximos, en ciertos momentos del verano puede sufrir colapsos.

El pedido a la sociedad siempre es el mismo: “tratar de racionalizar el consumo de agua”.  Educar y concientizar para que toda la sociedad pueda hacer uso de este recurso no renovable sin mayores problemas. Ser solidarios con los más afectados.

 

Esperando la red cloacal

“Lo que nosotros necesitamos son cloacas, ya que cada tres meses aproximadamente tenemos que pagar cerca de mil pesos para que vengan a hacer el desagote”, indicó Cintia, de La Pastora y Formosa, recordando que las obras solamente llegaron hasta la altura de Salta.

Con un poco de escepticismo con respecto a los trabajos de extensión que prometió el Municipio para iniciar en marzo aproximadamente, sostuvo que “todos los años dicen lo mismo”.

Cabe destacar que a fines del año pasado se realizó la licitación para continuar el desarrollo de la red cloacal del barrio. De hecho, hace apenas 15 días Luciano Lafosse, habló al respecto y aseguró que las obras beneficiarán a unas 4100 viviendas.

Las consecuencias que tienen que afrontar no es solamente la inversión en el camión cisterna, sino que hay algunos vecinos directamente optan por arrojar sus aguas servidas hacia la calle para desagotar sus pozos. “Están contaminando el ambiente, también a nosotros y a los niños que andan jugando afuera”, lamentó la comerciante.

En tanto que Eduardo, de la cuadra siguiente, coincidió con el reclamo y los malos olores que deben soportar por la actitud de algunos, pero a la vez también consideró que es muy difícil para una familia tipo poder afrontar el gasto del desagote.

“A nosotros nos pasa la red cloacal por la esquina, al igual que el asfalto, pero  nunca nos llega nada”, dijo el hombre con indignación. Aunque sí recordó que les ha llegado la red de gas, sin embargo aseveró que hubiera sido prioridad el sistema de desagües.

Por su parte, Mariana Picot, más optimista cree que las obras iniciarán en marzo. “A nosotros nos van informando y sabemos que han hecho la licitación, por lo que en unos meses estarán ampliando la red”.

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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