Con fuertes críticas al gobierno, los movimientos sociales reclamaron pan y trabajo en el Día de San Cayetano

Como cada 7 de agosto, se renovó el pedido de pan y trabajo a San Cayetano. Diferentes organizaciones sociales locales realizaron ollas populares en diversos puntos de la ciudad. En la fábrica recuperada Ronicevi, se llevó a cabo un acto en el que los dirigentes denunciaron la creciente demanda de alimentos registrada en Tandil y responsabilizaron a todos los niveles de gobierno por la compleja situación social.

Florencia Villemur, "Cacha" Cena, Ariel Lappano, representantes del sindciato de Camioneros y el referente del Movimiento Evita Tandil, Nicolás Carrillo, hablaron en el acto.

El Eco

La CTEP, la CCC, Barrios de Pie y el conjunto de organizaciones que nuclean a las trabajadoras y trabajadores de la Economía Popular, se movilizaron en el día de San Cayetano “en repudio al acuerdo con el FMI y por pan, paz, tierra, techo y trabajo”.

Las organizaciones, en su convocatoria, aseguraron que “en un contexto de ajuste que hambrea, los movimientos populares en unidad rechazamos el acuerdo con el FMI y exigimos el tratamiento y aprobación de cinco leyes urgentes para los sectores más vulnerables: Ley de Emergencia Alimentaria, Ley de Infraestructura Social, Ley de Integración Urbana de los Barrios Populares, Ley de Emergencia en Adicciones; y Ley de Acceso a la Tierra”.

Las actividades comenzaron cerca del mediodía en nueve puntos de la ciudad con ollas populares y actos. En la fábrica recuperada Ronicevi, sita en Falucho 950, más de una treintena de personas se congregaron ayer para participar de la comida colectiva y manifestarse contra las políticas de ajuste que han recrudecido el panorama de los sectores más vulnerables. “El trabajo dignifica”, la mentada frase atravesó los discursos de los oradores y los presentes, como un reguero que se expande y condensa en tres palabras el clamor popular. El patrono del pan y el trabajo, de fuerte arraigo en la cultura y sociedad argentina, es celebrado cada 7 de agosto a través de innumerables muestras de fervor, que trascienden incluso la cuestión religiosa.

En las improvisadas instalaciones montadas en la vereda del edificio recuperado, una olla de gran tamaño contenía la comida caliente que después compartieron los presentes, de manera literal pero que también sirve como metáfora del espíritu de la convocatoria. Un mural dedicado al sindicalista Saúl Ubaldini y la movilización obrera del 7 de agosto de 1981, fue inaugurado en la esquina del lugar como parte de las acciones propuestas por los movimientos sociales para la fecha.

“Los enemigos del pueblo”

Varios referentes sociales hicieron uso de la palabra, entre ellos Florencia Villemur, presidenta de Coopeba Textil y representante de CTEP, que empezó el acto diciendo que “todos sabemos lo que es para nosotros venir a trabajar a nuestra fábrica recuperada hoy en día, en nuestra cooperativa textil. Nos cedieron un espacio para poder trabajar, la fábrica es trabajo y es lucha. El ajuste nos mata a todos, al que tiene trabajo en blanco también pero los más perjudicados somos nosotros, los trabajadores no registrados”.

Rosa, de la cooperativa gastronómica Lo de Juana del barrio La Movediza, expresó públicamente su orgullo por haber constituido el equipo de trabajo que le permite a diez madres del barrio ganarse su propio sustento. “Fue un año y medio de lucha para hacer todo como corresponde con los papeles. Ayer (por el lunes) pudimos comenzar la labor. Las trabajadoras subsisten a través de un programa de Desarrollo Social, en principio, y estamos empezando con muchas ganas. El cambio que se ha visto en este poco tiempo es increíble, trabajan con alegría y responsablemente”, señaló la mujer e informó que Lo de Juana se encuentra en Chubut 2020, para todos los que quieran acercarse.

A su tiempo, Stella Maris “Cacha” Cena, histórica referente social del barrio Las Tunitas, tomó el micrófono para describir la situación que atraviesa su comedor, a la que considera en franco retroceso.  “Necesitamos trabajo urgente. Mi comedor volvió a subir en una capacidad tan tremenda que da miedo, para mi es volver  atrás un montón de años. Volví a hacer recorridos como cuando arranqué en las peores épocas”, recordó.

Remarcó que la escena de la falta de comida y trabajo se replica en numerosos hogares de la ciudad y les dedicó unas palabras a los actores políticos tanto nacionales como locales. “Me enojo cuando se gastan recursos que deberían ser para lo que menos tienen. El político está por nosotros ahí, recuerdo que yo en algún momento fui concejal porque ustedes me llevaron ahí. Hay que recordárselo todos los días a los políticos que sin nosotros no llegan donde están, para que no se olviden de lo que tienen que hacer”, expuso Cacha.

En su alocución no se olvidó de mencionar al que ella considera el enemigo número uno del pueblo, Mauricio Macri, quien de acuerdo a sus dichos “nos hundió y lo sigue haciendo. Nunca antes nos pasó esto, volvimos muy para atrás. Y tenemos un enemigo acá, en Tandil es nuestro Intendente, no nos olvidemos que es de ellos”.

La situación en la ciudad, según las organizaciones 

Nicolás Carrillo, dirigente del Movimiento Evita, brindó un encendido discurso y afirmó que “los poderosos quieren que nos olvidemos de nuestras luchas. Hoy me tocó estar recorriendo las numerosas ollas en distintos puntos de la ciudad. Esto no pasa en Buenos Aires, esto lo estamos viendo en Tandil.  Cortan la luz, las familias tienen frío, no tienen para comer, las viviendas son precarias, eso pasa en los barrios de Tandil”.

Para el referente político, desde 2016 hasta ahora la situación se ha recrudecido, dejando como saldo hambre, desesperanza y pérdida de fuentes de trabajo, “por más que nos quieran pintar el espejismo del Tandil soñado”.

“Por qué no viven Macri y Lunghi con dos mil pesos por mes, porque no les importa nada a estos tipos, están para llenarles el bolsillo a los ricos”, precisó y convocó a estar a la altura de las circunstancias e infligir una derrota “al gobierno de las minorías”.

También se expresaron públicamente trabajadores de Ronicevi, referentes políticos de Unidad Ciudadana y representantes del sindicato de Camioneros, que se acercaron a acompañar la lucha.

Como broche del acto, una mujer entonó las estrofas del clásico tema de Víctor Heredia “Sobreviviendo”. El eco de su voz discurrió entre las personas, los íconos religiosos, los pañuelos verdes y el guiso humeante, y se elevó como plegaria y expresión de deseo.

Las mujeres de Coopeva Textil

Una de las oradoras, Florencia Villemur, dialogó con El Eco de Tandil para ampliar su mirada sobre el trabajo que llevan adelante las organizaciones de la economía popular en esta coyuntura nacional.

“Estamos dentro de Ronicevi, hay 30 compañeros en la metalmecánica que nos cedieron un lugar para que arrancara la cooperativa, nunca habían trabajado mujeres, hoy somos 14 que formamos parte de la cooperativa textil”, explicó Florencia.

La referente detalló que durante la mañana trabajan cumpliendo lo pautado en el convenio que mantienen con el Municipio y por la tarde lograron concretar más horas, logrando de ese modo una jornada laboral completa gracias al aporte del ámbito privado.

“Nosotras nos autogestionamos. Para cumplir con lo del Municipio tenemos que usar dinero de los trabajos de la tarde porque los insumos aumentaron un 30 por ciento en un mes, así que estamos en la lucha”, sostuvo.

En Coopeva Textil fabrican bolsas reciclables, tienen una  línea gastronómica, remeras, estampas sublimadas y también realizan serigrafías. Ellas venden todo lo que producen y sus productos pueden adquirirse directamente en la sede de Ronicevi o bien a través de  la página de Facebook Coopeva Textil.

Si bien este es un año complejo, Villemur aseveró que lo que más les costó fue conformar la cooperativa y ponerla en funciones. “El año más álgido de lucha fue el pasado, que fue arrancar la cooperativa y consolidar el grupo de trabajo, hoy disfrutamos ese logro y buscamos siempre lo mejor para crecer”, señaló.

Al lado de una imagen de la Virgen de Luján y celebrando a un santo de la religión católica, los pañuelos verdes cuelgan de su cuello y el de muchas mujeres que se acercaron al lugar, marcando una postura frente a un debate histórico por el aborto legal que se desarrolla hoy y tiene a la Iglesia como uno de los principales detractores.

“Nuestra lucha también es feminista y por el derecho de todas las mujeres a decidir por nuestros cuerpos y no estar más en la clandestinidad. Los abortos se practican desde siempre, no podemos ocultarlo y que las mujeres sean criminalizadas por eso”, finalizó.

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  • ElEcodeTandil

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