Con la entrega de 25 nuevas viviendas, culminó la primera etapa del barrio de Mujeres sin Techo

El proyecto que impulsa la asociación civil De Corazón Tandilense oficializó ayer la entrega de 25 nuevas viviendas que se suman a las 24 otorgadas en mayo, completando así la primera etapa de construcción del barrio. Todavía restan edificar 48 casas más, cuyas obras se iniciarán pronto. Diversas autoridades se hicieron presentes en el emotivo acto que materializó para las familias beneficiadas el sueño del techo propio.

Mariano Leunda

Ayer en horas de la tarde se realizó una nueva entrega de viviendas del barrio de Mujeres sin Techo, cumplimentando de este modo la primera etapa de 49 casas adjudicadas. Es preciso recordar que el 28 de mayo pasado, otras 24 familias de la ciudad tuvieron la fortuna de acceder a su propio inmueble a través del proyecto habitacional que impulsa la Asociación Civil “De Corazón Tandilense”.

Aunque la lluvia no dio tregua durante toda la jornada, 25 familias se congregaron para recibir las llaves de su nuevo hogar en un ambiente de alegría, emoción y satisfacción por el derecho alcanzado.

El acto se llevó a cabo en la sede de la Cooperativa Falucho de Vivienda Limitada, ubicada en calle Paz 440, y fue encabezado por el representante de la Delegación Mar del Plata del Instituto Provincial de la Vivienda Martín Iezzi, el jefe comunal Miguel Ángel Lunghi, el diputado provincial Santiago Passaglia y la referente de la asociación civil Stella Maris “Cacha” Cena. En el público también se hallaba el presidente de la Cooperativa Falucho de Vivienda Limitada -encargada de la construcción de las casas-, Ricardo Buquete.

“Se animaron a soñar con la casa propia y del otro lado se encontraron con un Estado provincial y municipal que respondió. No les estamos regalando nada, este es el  esfuerzo de todos ustedes”, expresó el diputado Passaglia, y reiteró el compromiso de seguir trabajando en pos de mejorar la situación habitacional, agradeciendo a todo los que hicieron posible el proyecto.

El Intendente, por su parte, hizo alusión a las malas condiciones climáticas reinantes -fenómeno que también ocurrió en la ceremonia anterior- y consideró que la entrega de nuevas viviendas significa más dignidad, tranquilidad y respeto para los habitantes de Tandil. “Va a seguir lloviendo y vamos a seguir estando felices. Hay dos pilares básicos en la vida de las personas: tener un hijo y tener una casa propia”, concluyó Miguel Lunghi, e instó a seguir adelante con la construcción de casas para brindar igualdad de oportunidades a los ciudadanos.

“Cacha”, ovacionada por todos los presentes fruto de la labor desinteresada que lleva adelante, recalcó que “sé lo que han pasado ustedes, esto no hubiera posible sin el financiamiento de la Provincia y el esfuerzo de todos, estoy orgullosa y feliz”.

El barrio localizado en avenida Estrada y las calles 12 de Octubre, Vélez Sarsfield y Cabildo, se convirtió en una oportunidad única para obtener la vivienda familiar propia en una época en la que el mercado inmobiliario maneja cifras muy elevadas  y los créditos parecen inalcanzables.

El proyecto habitacional de Mujeres sin Techo

En diálogo con El Eco de Tandil, Stella Maris Cena recordó que luego de un trabajo sostenido a lo largo de más de 5 años, “hace un mes y medio entregamos 24 viviendas y hoy completamos la primera etapa, estamos más que felices. No nos olvidemos de que el proyecto de De Corazón Tandilense es de 97 viviendas y en agosto o septiembre estaremos recibiendo un anticipo financiero para comenzar una etapa de 25 casas más, después nos quedan las restantes hasta completar la cantidad”.

“Cacha” transmitió su genuina felicidad por la materialización del proyecto y lo que eso significa para los nuevos propietarios. En sus declaraciones también puntualizó el compromiso de los actores involucrados en la ejecución de las obras porque “se comenzó y terminó en los tiempos pautados por el IPV (Instituto Provincial de la Vivienda) y la empresa constructora. Han puesto muy buena voluntad en esto, si se atrasaban no podíamos continuar con los plazos pero todo se ejecutó en tiempo y forma, tenemos hoy la prueba de que las familias están con sus casas”.

Además, desde la entidad de la que “Cacha” y Mirta Piqueras son referentes continúan trabajando en nuevos planes de viviendas, en esta nueva oportunidad sobre 48 terrenos ubicados en la zona de Sans Souci. De acuerdo a lo informado, la compra de las tierras del predio comenzó en marzo y hace muy poco días, el 10 de julio, finalizaron los pagos. “Resta llevar todos los servicios para que estas 48 familias que ya tienen su terreno puedan contar con todo lo necesario. Ahora hay que pagar las cuotas y  juntar la platita para la infraestructura, sin enloquecerse y de a poquito como hemos hecho siempre, tranquilos para que las cosas salgan bien”, cerró “Cacha”.

La alegría de la casa propia en primera persona

Ana María Lucero tiene 66 años y por primera vez va a ser dueña de una casa. “Esto significa mucho para mí, es una felicidad muy grande, vengo luchando desde hace mucho con Cacha y Mirta. Todo se puede”, le contó la adjudicataria a El Eco de Tandil.

Embargada por una profunda emoción, Ana María recordó todo el esfuerzo y sacrificio que tuvo que hacer para concretar su deseo, vendiendo productos por catálogo y preparando alfajores. No quiso pasar por alto que el próximo sábado es su cumpleaños y que su nuevo hogar es el mejor regalo que pudo haber recibido.

“Llegué al proyecto porque vi en el diario que la agrupación Mujeres sin Techo iba a hacer 50 casas en Estrada. Me contacté con ellas y me anoté. Mi hija me preguntó si estaba segura, hice la primera entrega de dinero, seguimos pagando el terreno y después seguimos abonando las cuotas de la construcción”, manifiesta Ana, que apostó por un proyecto y hoy puede verlo materializado para disfrutar junto a su familia.

De igual modo, Sofía Salvatierra y Néstor Rubilar, una joven pareja de 33 y 30 años respectivamente, cumplieron su sueño del techo propio.

“Fueron años de estar pagando y decidiendo junto a las chicas de  Mujeres sin Techo. Mes a mes viendo cómo se construía todo el sueño, recién ahora empezamos a caer y está buenísimo, es nuestra casa”, cuenta Néstor, muy movilizado.

Su mujer destaca que “somos jóvenes y tenemos una propiedad para dejarle a nuestro hijo en el futuro. Hay gente grande que no lo pudo lograr a pesar de esforzarse. Esto es gracias a la asociación, la gente que necesite que sepa que ellas siempre están disponibles para ayudar a las personas”.

Néstor evocó su infancia, cuando jugaba a la pelota en el mismo predio en el que hoy se erige el barrio: “Cuando veía el lugar y decían que iban a hacer un barrio yo lo veía difícil. Este es el resultado del sacrificio de trabajar y todos los meses poner algo”.

Ambos narraron que como viven cerca de la zona, una vez fueron al comedor de “Cacha” y les propusieron formar parte de la cooperativa de viviendas. “Dicen que nos dieron la casa, pero no es así, son cinco años en lo que todo se planteó y cada uno fue pagando las cuotas. Es un incentivo, la frutilla del postre es esto, vale la pena el esfuerzo”, alentaron.

A los jóvenes no les alcanzaban las palabras de agradecimiento y reconocimiento para quienes gestionaron este sueño colectivo. “Hay que saber aprovechar las oportunidades, gracias a Dios tenemos trabajo estable y peso a peso fuimos lográndolo. Pero vimos cómo ellas hacían movimientos para no dar de baja  a una familia y buscar la forma de ayudarlos para llegar a la cuota y que nadie se quedara sin la casa, que es algo tan importante, más en estos tiempos que corren”, sintetizaron Sofía y Néstor, cuyas sonrisas reflejaban la increíble satisfacción de haber logrado algo que tantas veces parece esquivo.

Gracias a esta iniciativa, finalmente 49 familias tandilenses son las felices dueñas de su propia casa. Y aún apuestan a más.

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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