Demanda récord en el Hospital de Niños en medio del aumento de casos de influenza y una crisis sanitaria
La directora del Hospital “Debilio Blanco Villegas”, Nancy Guerrero, advirtió sobre un crecimiento sostenido de las consultas en guardia, internación y consultorios externos. Señaló que, además del adelantamiento de la circulación viral, cada vez más familias recurren al sistema público por dificultades económicas o falta de cobertura efectiva de obras sociales y prepagas.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/05/nancy_guerrero_1.webp)
La guardia del Hospital de Niños “Debilio Blanco Villegas” de Tandil registra actualmente un 40 por ciento más de consultas que hace un año. Así lo indicó la directora médica del establecimiento, Nancy Guerrero, quien describió un escenario de fuerte presión sobre todo el sistema de atención pediátrica pública, atravesado tanto por el adelantamiento y la masividad de los casos de influenza como por el impacto de la crisis sanitaria y económica sobre las familias.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email“Si comparamos el mes de mayo de 2025 con el de 2026, hoy tenemos un 40 por ciento más de consultas en la guardia”, afirmó.
La médica explicó que el incremento se refleja en todos los sectores del hospital: guardia, consultorios de demanda espontánea, internación y terapia intensiva.
“Abril a septiembre es generalmente una temporada de mucho trabajo por las enfermedades respiratorias”, explicó. Sin embargo, aseguró que este año el aumento fue “exponencial”, especialmente por la circulación de influenza , que se registra a nivel nacional. “Desde hace una semana tenemos el doble de pacientes en la guardia”, sostuvo.
Actualmente, el hospital pediátrico de la ciudad atiende entre 200 y 230 niños y adolescentes por día. “Es muchísima la cantidad de pacientes que viene”, resumió Guerrero, al señalar que la situación no es exclusiva de Tandil sino que se replica en distintos puntos del país.
La médica indicó que el incremento responde, en parte, a la alta circulación de influenza, un virus “altamente contagioso”, que provoca gripe y que además presenta variaciones anuales.
A eso se suma una caída en las tasas de vacunación, situación que favorece la propagación de la enfermedad y genera una aparición simultánea de casos en todos los niveles del sistema sanitario.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/05/nancy_guerrero.webp)
En ese contexto, Guerrero sostuvo que la presión no recae únicamente sobre la guardia. “Nosotros también tenemos los consultorios que atienden demanda espontánea y también están saturados: todo el hospital está trabajando a full en internación”.
“Hay muchísimos chicos con diferentes condiciones, no solamente por la contingencia epidemiológica actual”, señaló.
La directora explicó que los consultorios del hospital combinan la atención de cuadros agudos con controles de salud y otras consultas ambulatorias.
Traspaso al sistema público de pacientes que se atendían en el privado
En diálogo con El Eco de Tandil, Guerrero diferenció dos fenómenos que hoy atraviesan al hospital. Por un lado, la situación epidemiológica habitual de cada invierno, con variaciones según el tipo de virus circulante. Por el otro, una crisis sanitaria y social general que llevó a muchas familias a volcarse al sistema público.
“Son dos escenarios distintos: un escenario epidemiológico, de contingencia anual, que vemos siempre con mayor o menor magnitud, dependiendo del tipo de virus”, aseguró.
Y agregó: “Pero lo que notamos mucho este año es un gran aumento en la concurrencia de niños, niñas y adolescentes por otros motivos, ajenos a la cuestión epidemiológica, más vinculados a la crisis en salud actual”, planteó.
En ese sentido, recordó que el Hospital de Niños es el único efector del partido de Tandil que cuenta con guardia pediátrica, internación y terapia intensiva durante las 24 horas. “No hay guardias en otros lugares de la ciudad”, afirmó. Además, recalcó que el hospital recibe pacientes derivados de localidades vecinas.
“Tratamos de concentrarnos en nuestros pacientes de Tandil porque, si no, es imposible”, reconoció.
La pediatra describió además un fenómeno que fue creciendo de manera gradual durante el último año: el arribo de pacientes que antes se atendían en el sistema privado.
Según explicó, muchas familias perdieron su obra social, dejaron de pagar la prepaga o se encontraron con que sus médicos ya no atienden por cobertura y sólo trabajan de manera particular.
“En forma gradual hemos ido viendo que hay pacientes que concurren al hospital porque han perdido su obra social, no pueden seguir pagando su prepaga o sus médicos se fueron de los listados y atienden solo de manera particular", sostuvo.
En otros casos, explicó, las familias logran acceder a la consulta privada pero no pueden afrontar el costo de estudios o tratamientos. “Algunos van a su pediatra pero no pueden pagar por particular lo que les indica, entonces vienen al hospital para hacer los estudios complementarios o buscar la medicación. Y lo cierto es que esto también repercutió en la consulta nuestra”, indicó.
Aun así, aclaró que el hospital debe administrar racionalmente sus recursos y que no puede transformarse en una extensión del sistema privado. “Nosotros no podemos repetir recetas del privado porque también tenemos que ser racionales en el uso de un recurso”, remarcó.
Más siniestros viales, riñas y conflictos
Otro de los aspectos que preocupa a las autoridades del centro médico pediátrico es el incremento de consultas vinculadas a salud mental y problemáticas sociales.
En este punto, Guerrero señaló que actualmente la guardia no recibe solamente cuadros respiratorios o enfermedades agudas, sino también situaciones mucho más complejas que requieren intervenciones interdisciplinarias.
“Se incrementaron las consultas por problemas de salud mental. Hoy, más allá de este pico de influenza, estamos recibiendo más pacientes con problemáticas bastante más críticas, que llevan muchísimo trabajo porque requieren de abordajes integrales”, explicó.
La directora aseguró que “la laboriosidad del trabajo hoy con la salud infanto-juvenil es bastante más compleja que en otros momentos”, y sostuvo que el aumento de pacientes no se limita a niños con fiebre o cuadros respiratorios. “Hay una guardia y consultorio con una demanda de consultas bastante más crítica y compleja”, resumió.
Entre esas situaciones mencionó padecimientos mentales, consumos problemáticos y conflictos sociales que atraviesan a niños y adolescentes. Además, según describió, aumentaron los casos vinculados a siniestros viales, riñas y conflictos en ámbitos escolares o deportivos.
“Hay niños con situación judicializada: el Hospital de Niños es el lugar al que se acude desde todos los ámbitos para proteger los derechos de los niños cuando no se puede de otra manera”, sostuvo.
Frente a ese escenario, Guerrero señaló que el trabajo requiere una fuerte articulación interdisciplinaria e interinstitucional. “Estamos todo el tiempo repensando procesos internos de trabajo, justamente para dar abordaje y también para cuidar al personal. La complejidad aumentada de los casos requiere mucho trabajo interdisciplinario”, explicó.
Según detalló, el hospital mantiene articulaciones permanentes con áreas de Salud Mental, Educación, Justicia, juzgados y servicios locales y zonales de protección de derechos.
Muchas situaciones en simultáneo
En paralelo, dijo la médica, el hospital continúa revisando sus formas de trabajo para sostener la atención y reducir los tiempos de espera. “Estamos permanentemente pensando las lógicas de trabajo para que la atención sea buena, con menos cantidad de tiempo de espera”, señaló.
Y si bien reconoció que algunas familias manifiestan malestar por las demoras en la atención, afirmó que predominan las expresiones de agradecimiento hacia el personal. “No tenemos muchas quejas. La verdad es que, para la cantidad de gente que hay en general, lo que más recibimos es agradecimiento”, aseguró.
De todos modos, remarcó que dentro de la guardia ocurren múltiples situaciones en simultáneo, que muchas veces no son visibles para quienes esperan ser atendidos.
Como ya se dijo, además de las consultas ambulatorias, el servicio recibe ingresos por ambulancia vinculados a traumatismos, situaciones de violencia, crisis de salud mental o intervenciones judiciales. “A veces las familias no comprenden que hay una complejidad importante dentro de la guardia. Y acá voy a otro punto: dentro de la guardia pasan muchas cosas, no es solamente el paciente que entra y se va”, explicó.
En ese sentido señaló que aumentaron los casos de accidentes viales y traumas severos. “Cuando entra un chiquito al shockroom por un trauma –algo que también vemos incrementado- entra a un shockroom donde hay varios médicos”, describió, para graficar el impacto de un solo incidente en todo el equipo de recursos humanos.
Actualmente, el servicio cuenta con cinco pediatras de guardia durante las 24 horas, distribuidos entre distintos sectores del hospital.
La terapia intensiva pediátrica dispone de cuatro camas y, aunque no siempre está completa, “desde hace casi un año tenemos prácticamente de manera permanente algún paciente internado”, indicó.
Uso responsable de la guardia
Para terminar, la directora del hospital pidió realizar un uso responsable de la guardia. “Hay muchas familias que vienen a la guardia con niños que no tienen criterio para venir a la guardia”, afirmó.
Y explicó al respecto que el hospital trabaja con un sistema de categorización de pacientes y no por orden de llegada. “En el Niños no tenemos ‘triage’ -un método de selección y clasificación rápida de pacientes-; tenemos una categorización de los pacientes”, es decir que la atención no se da por orden de llegada, sino que se evalúa el estado en que llega el niño.
La directora recordó que existen momentos del año en los que históricamente aumenta la demanda, como fines de semana largos, vacaciones de invierno o eventos deportivos.
“En fechas turísticas -por ejemplo Semana Santa o vacaciones de invierno- tenemos aumentos naturales de concurrencia a la guardia”, explicó y advirtió que, si a esos factores se suman la circulación viral y la coyuntura económica actual, el impacto sobre el sistema se multiplica.
