Demolieron una vivienda señalada como un foco de inseguridad en Las Tunitas
La intervención municipal se logró tras un acuerdo con los dueños y una causa en el Juzgado de Faltas.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/08/demolicion_casa_tunitas.webp)
Con el despliegue de maquinaria pesada y personal operativo, la Municipalidad procedió a la demolición total de una construcción abandonada ubicada en la calle Bolivia al 600, en el corazón del barrio Las Tunitas. La medida, largamente esperada por la comunidad de la zona, puso fin a un foco de conflicto que no solo ponía en riesgo la seguridad pública, sino que también afectaba la convivencia diaria debido a las actividades ilícitas que se desarrollaban en su interior. Los trabajos comenzaron a las 8 y contaron con el despliegue de diversas áreas operativas.
La Directora de Prevención Social y Comunitaria de la Secretaría de Protección Ciudadana, Carolina Arce, brindó detalles del trabajo realizado en el terreno y remarcó que la situación se había vuelto insostenible para los residentes del sector. "Desde el año pasado veníamos recibiendo varios reclamos de los vecinos. Por lo informado y el conocimiento que tenemos del barrio, este lugar funcionaba como un lugar de descarte de objetos robados y también como un espacio para el consumo de estupefacientes", explicó la funcionaria mientras supervisaba el avance de las máquinas.
La intervención estatal no fue inmediata, sino que requirió de un complejo proceso de localización de los responsables legales del inmueble. Según precisó Arce, el municipio realizó exhaustivas averiguaciones hasta que logró dar con los propietarios de la vivienda. En una primera instancia, las autoridades habían acordado con los dueños el cerramiento preventivo del predio para evitar el ingreso de personas ajenas, pero un evento fortuito cambió drásticamente los planes y aceleró los tiempos de la gestión.
Poco después de pactar el cerramiento, la vivienda sufrió un incendio que comprometió seriamente su estructura. Las llamas dañaron las paredes y techos a tal punto que las condiciones edilicias ya no resultaban aptas para realizar un vallado seguro. Ante este nuevo escenario de peligro de derrumbe, la causa se tramitó con celeridad en el Juzgado de Faltas. Finalmente, se logró obtener el consentimiento formal de los propietarios para proceder con la demolición total de la estructura, una solución que las autoridades consideran clave para atenuar la conflictividad barrial.
Uno de los puntos que mayor preocupación generaba en el barrio era la ubicación estratégica del inmueble. La cercanía de la casa con un jardín de infantes local aumentaba la zozobra de los padres y docentes de la institución. Al respecto, Arce reconoció que la proximidad con el establecimiento educativo era un factor determinante: "Más allá del jardín, todo lo que sucedía dentro de la vivienda era bastante agotador para los vecinos. Por suerte, gracias a la voluntad de los propietarios, logramos dar con ellos y accedieron a que se demuela este lugar", manifestó.
El operativo se caracterizó por su agilidad y coordinación logística. El personal municipal no solo se encargó de derribar las paredes que aún quedaban en pie, sino que también realizó el acarreo de los escombros de forma simultánea. De esta manera, se buscó minimizar las molestias para el tránsito y evitar que el terreno quedara con restos de materiales que pudieran representar un nuevo riesgo para los transeúntes.
Articulación de áreas y recuperación del terreno
Para llevar adelante una tarea de esta magnitud, la Secretaría de Protección Ciudadana no trabajó de forma aislada. La funcionaria destacó la intervención conjunta con la Dirección de Espacios Verdes Públicos y el área de Servicios, cuyos agentes colaboraron activamente en la demolición y el retiro de materiales. "La idea es que se termine en el día. La verdad que avanzó bastante rápido y ya estamos casi finalizando con la limpieza general", detalló Arce durante el mediodía.
Además de las áreas municipales, los informes previos elaborados por la Jefatura Departamental de Policía y los Bomberos de la Provincia de Buenos Aires fueron fundamentales para sustentar la causa judicial. Estos documentos técnicos confirmaron las reiteradas intervenciones policiales registradas en el inmueble y el estado de abandono total en el que se encontraba la propiedad desde hacía meses. Con estas pruebas, el Juzgado de Faltas pudo dar el marco legal necesario para que el Estado municipal actuara sobre una propiedad privada en pos del bien común.
Con el terreno completamente liberado de escombros y malezas, el próximo paso será el acondicionamiento final y el cerramiento perimetral del lote. Esta medida busca impedir nuevos ingresos ilegales y garantizar que el espacio no vuelva a convertirse en un sitio de acopio de elementos sustraídos. Según informaron las autoridades, esta etapa es crucial para llevar tranquilidad definitiva a los vecinos de Las Tunitas, quienes durante mucho tiempo convivieron con la incertidumbre y el temor.
Finalmente, se informó que la Municipalidad asumió los costos operativos de la maquinaria y el personal destinado a la tarea, pero dichos gastos serán incorporados a los tributos correspondientes al inmueble. De esta forma, el Ejecutivo local garantiza la resolución de una problemática social y de seguridad de larga data, asegurando que la carga financiera recaiga sobre los responsables de la propiedad que motivó el conflicto.
Más de 144 años escribiendo la historia de Tandil