Desde EscuelAgro motivaron a los “nativos digitales” a elegir el sector agropecuario y alimentar al mundo

Unos 500 alumnos de 30 escuelas provinciales participaron de EscuelAgro en Tandil

El Eco

Se llevó a cabo ayer en la Escuela de Educación Secundaria Agraria 1 “Dr. Ramón Santamarina” el proyecto EscuelAgro Lechero, impulsado por el Ministerio de Agroindustria de la Nación, a través de la Dirección de Escuelas Agrarias y Rurales, que coordina esfuerzos con el Ministerio de Educación de la Nación y el Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET).

Este programa surgió como una oportunidad para mancomunar la presencia y experiencia de los distintos actores que conforman la educación agraria y agrotécnica junto con el sector agroindustrial. Se trata de un trabajo que apuntó principalmente a dar a conocer todo lo referido a innovación que surge de la cadena láctea, que en esta ciudad tiene al cluster lechero como uno de sus protagonistas.

Del encuentro participaron cerca de 30 escuelas de toda la provincia, no solamente agrarias sino también técnicas e institutos superiores. De hecho se han acercado desde Pergamino, a pesar de estar a casi 500 kilómetros de esta ciudad. Aproximadamente 500 chicos aprovecharon la propuesta que consistió en diez talleres orientados a la importancia e innovación en toda la cadena láctea. Las temáticas se presentaron en diferentes aulas del establecimiento y giraron en torno a la tecnología de proceso y gestión, matemática aplicada a la modernidad de la producción, ganadería de precisión, inteligencia aplicada a la robótica aplicada al tambo, biotecnología aplicada a la producción de quesos.

La apertura fue en uno de los galpones, donde no solamente hablaron autoridades escolares y vinculadas al proyecto, sino que a través de Skype, un argentino que trabaja en el sector lechero neocelandés compartió su experiencia y las virtudes de un país que invierte en tecnología para producir.

El director de la Escuela Granja, Guillermo Martignoni, contó que desde el Ministerio de Agroindustria le hicieron llegar el proyecto, lo cual fue tomado muy bien. “Es un momento para reposicionar la institución regionalmente en la temática lechera, en la cual llevamos años trabajando”, apuntó, además de detallar que la disponibilidad de infraestructura y los años de trayectoria hacen de la Escuela Agraria un lugar apto para este tipo de capacitaciones.

Guillermo Martignoni, director de la Escuela de Educación Secundaria Agraria Nº 1 “Dr. Ramón Santamarina”

Agregar valor
a la producción

El subsecretario de Agricultura Familiar y Desarrollo Territorial, Felipe Crespo, explicó que vienen desarrollando este tipo de actividades en todo el país, con el fin de vincular al sector productivo con el sector académico, como docentes y alumnos, para lograr un acercamiento a la innovación tecnológica en la producción agropecuaria.

En este caso han hecho un EscuelAgro específico para la lechería, con la intención de motivar a los chicos a seguir en la actividad e innovar. “Ellos son nativos digitales y acceden a la tecnología de otro modo al que lo hacíamos otras generaciones anteriores”, analizó. “Creo que realmente le van a dar una vuelta de tuerca a llevarlo a otras escalas”.

El funcionario destacó la importancia de este tipo de eventos para despertar a los jóvenes y motivarlos a seguir volcándose al agro, porque como política de Estado se han propuesto realmente ser proveedores de alimentos al mundo.

El subsecretario de Agricultura Familiar y Desarrollo Territorial, Felipe Crespo

“Las condiciones geográficas del territorio argentino hace que seamos grandes productores de alimentos, aunque por muchos años hemos sido solo de materia prima, ahora el foco está puesto en el agregado de valor”. En consonancia, indicó que para erradicar la pobreza es necesario generar empleo y eso viene de la mano del valor que se pueda sumar a las producciones. Contó que actualmente desde la Cartera Agroindustrial, con el ministro Luis Miguel Etchevehere, están trabajando fuertemente en lo que hace a la apertura de mercados, con el fin de traccionar a esa generación de alimentos procesados.

Argentina se plantea como un país en constante desarrollo, manteniendo ahora una política sostenida de generar esa infraestructura rural que se había perdido, como falta de rutas, caminos y agua para la producción. “Se está poniendo un enorme esfuerzo porque la salida es con el campo, y para esto se necesita a los jóvenes”, subrayó.

Hacer del campo
un lugar cómodo

En su presentación, el director nacional de Programas de Desarrollo Regional, José María Monés Cazón, mostró la imagen de un camión debiendo vaciar su contenido de leche, tras haberse quedado encajado en un camino en mal estado y aquejado por la lluvia. En contraposición, visualizó la realidad de un país como Nueva Zelanda, productor lechero por excelencia, donde las vías de circulación para el traslado de lácteos no presentan ningún inconveniente que afecte al abastecimiento. A raíz de esto describió que el “ley motive” de su área tiene que ver con el arraigo rural, y eso abarca a las familias y los pequeños productores, quienes forman parte de una gran proporción de la producción agropecuaria argentina.

Enfatizó así la imperante necesidad de trabajar estas cuestiones desde una política pública, aunque no resulten simples. Lo que trató de transmitir a lo largo de su exposición es que no existen ideas buenas o ideas malas, sino lo que hay son necesidades de trabajo, de conocer, de entender y “de cambiar lo que haya que cambiar”.

Seguidamente, dio a conocer un proyecto de financiamiento para pavimentación de caminos rurales. En entrevista con este Diario aclaró que se trataría de una red terciaria, que no conecte poblaciones ni rutas de alto tránsito, sino el campo con otro tipo de acceso que permita facilitar la salida de la producción.

“Esto tiene que ver con una cuestión de desarrollo básica, que es lograr que el campo sea atractivo para los jóvenes y para las familias en general”, para esto el funcionario y productor tambero dijo que además es necesario que haya una linda casa, cómoda, telefonía celular y escuelas donde mandar a los chicos. “No puede ser que estemos rogando todo el tiempo para que no llueva y el camión pueda salir”. Entonces, planteó que se trata de un desafío como área, pero también como país, porque la pavimentación de un camino no es algo que se pueda lograr de un día para otro, sino que se necesita de una inversión importante.

José María Monés Cazón, director nacional de Programas de Desarrollo Regional

Pavimentar
caminos rurales

A raíz de esto, Monés Cazón reveló que el Banco Nación estaría dispuesto a financiar este tipo de obras a quince años. Sin embargo para que ocurra hace falta que todos los productores vinculados a las trazas estén de acuerdo en hacer esa inversión, que es fuerte.

Según los cálculos estimados sobre bases modelos, se trata de unos 700 a 800 pesos por hectárea por año a pagar durante quince años. “Obviamente debería darse en un esquema donde entremos con niveles inflacionarios más bajos y una economía más estable”.

El desafío es lograr que todos se comprometan con el proyecto y tengan una visión respecto de lo que se puede llegar a producir la pavimentación de un camino. Claramente en un establecimiento más intensivo, esta necesidad va a ser mayor. “Pero si hablamos de Argentina como supermercado del mundo lo que tenemos que empezar a hacer es agregar más valor a nuestras producciones, y eso significa intensificar”.

El semillero para el futuro tambero
está en manos de los jóvenes

Tanto Martignoni como Crespo resaltaron la importancia de la lechería, no solamente a nivel país sino también local. Lamentablemente, el último tiempo ha sido de situaciones climáticas con exceso o falta de lluvias, lo que provocó la caída en la obtención de leche.

De todo lo que producen los tambos argentinos, un 20 por ciento se exporta y cuando ocurren esas bajas de producción lo que primero se resiente es el excedente que va a la exportación. En este sentido, el subsecretario de Agricultura Familiar y Desarrollo Territorial advirtió de la responsabilidad que hay que mantener con respecto a los mercados, porque si el abastecimiento resulta intermitente puede llegar a perder esa venta externa. “Es una cadena que cuesta pero estamos haciéndolo con mucha eficiencia, y el productor tambero optimiza al extremo los costos para lograr rentabilidad en esto”.

“Creo que hay un semillero muy valioso en esta escuela, aquí en Tandil”, enfatizó Crespo.

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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