Dos médicos tandilenses serán parte de una reducida misión solidaria que asistirá a personas en Uganda
Román González es tandilense, pero hace años vive en Brasil, y coordina la misión que trasciende cualquier frontera con el fin de ayudar. Siete profesionales viajarán en septiembre a África, entre ellos Julieta Sancho, pediatra de esta ciudad. Con “Amor que cura” esperan atender a dos mil personas en diez días. Buscan la colaboración de la gente para sumar recursos y poder comprar más medicamentos.
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Si bien Román González, hoy convertido en Frei Leonardo, es tandilense y se formó como médico en La Plata, ya hace años que se instaló en Río de Janeiro, Brasil.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn el camino que lleva transitado, además percibió el llamado de Dios dentro de la iglesia católica. Fue a través de esto que comprendió que no solamente debía enfocarse en la profesión médica en sí misma, sino afrontarla como una vocación, como un don, trascendiendo y transmitiendo su amor y conocimiento con los que más lo necesitan.
Así se identificó con la vida Franciscana y fortaleció su deseo más profundo de identidad por cuidar la salud de los pobres. En este camino fue que llegó a Brasil, donde se unió a una fraternidad que sigue los pasos de San Francisco de Asís abrazando a los excluidos y enfermos.
En resumidas palabras, fue desde esta concepción de dónde surgió la iniciativa de apostar a atravesar todas las fronteras y llegar hasta África, más precisamente a Uganda, donde más de un tercio de su población vive bajo la pobreza absoluta.
Se trata de una misión que se enmarca dentro del proyecto llamado “Amor que Cura”, inspirado en la película que justamente habla de un santo médico laico, que dejó su vida y bienes a los pobres.
En esta primera oportunidad, el gran desafío estará formado por una comitiva de profesionales muy pequeña pero prometedora, de la que será parte otra tandilense. De esta manera, la pediatra Julieta Sancho se embarcará en el mismo proyecto para curar más allá de cualquier límite.
Ser médico de los pobres
Según contó el médico oriundo de Tandil, desde 2015 está abocado a misionar en esa cura de amor cada sábado de mes en distintos lugares de Río, como cárceles, basureros y en las calles. Para esto se unen médicos voluntarios, enfermeros y dentistas que asisten la salud de las personas.
Fue este año que comenzaron a percibir de la necesidad de los vecinos venezolanos refugiados al norte de Brasil, hasta donde se acercaron llevando asistencia y medicamentos. Para esto Frei Leonardo también se ha hecho de un ecógrafo portátil y va a todos lados con él.
Este primer paso resultó el origen de la nueva modalidad, que consiste en ir por 15 o 20 días a esos sitios tan necesitados, y el deseo de llegar a África. “La idea fundamentalmente surgió de una de nuestras laicas consagradas, que está casada, es dentista y va a participar del viaje”, reveló.
Como esta mujer ya había misionado en aquel país, propuso Uganda como foco, principalmente por las necesidades que ellos tienen y la falta de recursos, y ofició de contacto para que los recibieran.
Enseguida, tanto Frei Leonardo como Frei Pablo, que son los responsables del proyecto “Amor que cura”, sintieron que era el camino para hacer la primera misión a nivel internacional. Finalmente, el 4 de septiembre se embarcarán en el gran desafío que durará hasta el 19 de ese mes.
“Vamos a ir solamente tres médicos, una dentista, una enfermera y dos personas de apoyo que ayudan en la traducción, porque el cupo es limitado en esta primera experiencia”, detalló.
“No somos improvisados, pero necesitamos de donaciones”
La elección del personal que lo acompañara está bajo su responsabilidad y bajo ese mismo compromiso eligió a la tandilense Julieta Sancho, que además de ser una profesional en la que confía plenamente es su amiga desde hace 15 años. Ella se formó como médica en Buenos Aires, se especializó en pediatría y en diagnóstico por imágenes pediátricas, particularmente en ecografías.
Bajo estas capacidades, y aprovechando el aparato portátil, Sancho se ocupará de asistir en pediatría clínica y ecográfica. Mientras que el tandilense radicado en Brasil atenderá adultos y embarazadas.
“No somos improvisados, pero necesitamos de donaciones”, destacó. Así es que aspiran a la buena voluntad de la gente, tratando de recaudar dinero para poder comprar más medicamentos en Uganda. Estiman poder llegar a juntar unos mil dólares, que es lo que consideran que alcanzará para comprar bastantes cosas.
Para eso están haciendo rifas, ferias de ropa y recurren a las donaciones de las parroquias. El tema es que, como todas las misiones que realizan dependen de esas mismas voluntades, está costando mucho colectar. Por ésto, para quienes quieran sumarse a la causa y pueden contactarse al correo freileonardo@alsf.org.brpor, ya sea por donaciones, informaciones o interés vocacional.
Una vez en África, la meta propuesta es de hacer dos mil atendimientos en diez días. “Parece disparatada pero no lo es tanto porque va a ser bien intenso”, contó con optimismo.
De todas formas, aclaró que no van por el número exacto, pero sí quieren aprovechar al máximo la misión, ya que cada uno de los voluntarios ha pagado su pasaje, que es muy caro. “Queremos llevar todos los recursos posibles, para ayudar a la mayor cantidad de personas y hacer rendir la providencia, que es gratis, pero uno tiene que saber cuidarla”, sostuvo.
