El 40 por ciento de las pérdidas se originan en conexiones ilegales
Santiago Romero alertó sobre la proliferación de enganches ilegales que afectan la presión en la ciudad.
El director de Obras Sanitarias de la Municipalidad de Tandil, Santiago Romero, expresó a El Eco su preocupación ante la cantidad de conexiones clandestinas que se detectan a diario en la red de agua y cloacas. El funcionario explicó que estas intervenciones irregulares no solo representan un derroche del recurso hídrico, sino que además generan un impacto económico directo sobre las arcas municipales y afectan la calidad del servicio para el resto de los contribuyentes.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailRomero detalló que la gerencia operativa del área cuenta con un sector de mantenimiento de redes compuesto por una cuadrilla de alrededor de 28 personas, cuya tarea principal es la reparación de fugas. Sin embargo, el origen de estas fallas suele ser externo al desgaste natural del sistema. Según precisó el director, de cada cuatro pérdidas que el personal municipal debe reparar, entre una y una y media son consecuencia directa de conexiones irregulares realizadas por usuarios sin autorización o en obras en construcción.
La problemática impacta sensiblemente en la eficiencia de la red, ya que las pinchaduras clandestinas provocan una pérdida de presión y caudal que impide que el agua llegue correctamente a otras zonas. "Estamos entrando en un periodo en el cual ya no podemos relajar con esto; inauguramos un pozo nuevo y hay un caudal que perdemos por conexiones irregulares", sentenció el titular de Obras Sanitarias.
Controles y acciones legales ante las irregularidades
Ante la gravedad de la situación, desde la Municipalidad de Tandil confirmaron que se profundizaron las tareas de fiscalización y que se procederá a aplicar las sanciones económicas correspondientes. Romero recordó que, en los casos más graves, el municipio recurre a la vía judicial.
Vale recordar que sobre el cierre del 2025, se detectó una conexión ilegal a un caño maestro que comprometía a todo un sector de la ciudad, hecho que derivó en una denuncia penal debido al impacto generado en el troncal principal. El hecho ocurrió en un desarrollo urbanístico en La Elena y obligó a una demanda penal por parte del Gobierno Local.
En la actualidad, el protocolo de actuación de las cuadrillas consiste en localizar la pérdida, notificar fehacientemente al contribuyente y proceder con la aplicación de la multa. El funcionario enfatizó que este tipo de maniobras comprometen la integridad del servicio y generan gastos extraordinarios en materiales y horas de trabajo que deben ser afrontados por la administración local.
Uno de los casos más recientes y paradigmáticos tuvo lugar en la zona de la Fuente de los Vascos. Tras reiterados reclamos de los vecinos por pérdidas en la vía pública, el personal técnico trabajó en la intersección de las calles Ayacucho y Lima, donde se descubrieron cinco conexiones clandestinas en una misma dirección. Este panorama, según describieron desde el área, dificulta las tareas de mantenimiento y agrava el derroche del recurso.
Facilidades para la regularización
Pese al endurecimiento de los controles, la Dirección de Obras Sanitarias invitó a los ciudadanos que se encuentran en infracción a acercarse a las oficinas para normalizar su situación. Romero aseguró que se implementó una modalidad para simplificar los trámites administrativos y brindar acompañamiento a quienes deseen realizar la conexión de manera legal y técnica.
El proceso de regularización permite que el sistema cuente con un servicio medido, un paso fundamental para la cuantificación y el cuidado del recurso. En ese sentido, el director puntualizó que actualmente el 50 por ciento de la ciudad cuenta con medidores, mientras que el resto del sistema no es medido o convive con conexiones irregulares.
Para facilitar el trámite, el municipio recordó que existen profesionales matriculados instruidos por Obras Sanitarias que garantizan que las obras cumplan con los estándares de inspección tradicionales.