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En la segunda semana, se habilitaron más obras y se recupera el ritmo de la construcción en Tandil

En total, se incorporaron 147 obras mayores que retomaron las tareas, principalmente edificios multifamiliares. El trámite se agilizó con el correr de los días y permitió la reactivación de nuevos proyectos.

Rody Becchi

En medio del proceso de apertura gradual de la economía, a comienzos de este mes la Provincia autorizó el reinicio de las actividades de la construcción a instancias de una solicitud efectuada y elevada por el intendente Miguel Lunghi.

Con ese aval, el lunes 4 se habilitó la instancia de tramitación de acuerdo al requerimiento, que podían ser de dos tipos. Por un lado, los proyectos que ya tenían tramitado el expediente y otorgado el permiso de obra antes del 20 de marzo, fecha en la que se estableció el aislamiento social preventivo y obligatorio. Mientras que, en el caso de las reparaciones y pequeñas obras, exceptuadas en el Código de Edificación, no se requerirá de autorización municipal especial.

En ambos casos, se abrió un Registro Único de Oficios y Actividades de la Secretaría de Desarrollo Productivo y Relaciones Internacionales, al que debieron anotarse los trabajadores que volvían a sus tareas.

Dos semanas después, los permisos avanzaron y el sector tiende a la normalización, con las restricciones y cuidados que impone el actual contexto de pandemia.

En concreto, la cantidad de obras privadas habilitadas para volver a funcionar fue de 54 en la primera semana y de 93 en la segunda, lo cual evidencia un notable incremento conforme se obtuvieron mayores precisiones sobre el trámite a cumplir en ese caso.

Una vez resuelto, la Dirección de Obras Privadas de la Secretaría de Planeamiento Urbano Ambiental, Obras y Viviendas entregó una oblea que autoriza a la reanudación de las tareas.

“Se certifica que se ha cumplido con los requisitos del decreto municipal 1071/2020 y los anexos ‘protocolo de procedimiento para el inicio y desarrollo de la obra privada – Covid-19’ y ‘protocolo sanitario general de obra privada’”, reza el cartel que acompaña un código QR.

Para este sector, cerca del 60 por ciento corresponde a proyectos de edificios multifamiliares (en altura y ph), mientras que un 32 por ciento a unifamiliares. El porcentaje restante, pertenece a construcción de comercios (cinco), salud (dos), industria (dos), entre otros servicios generales.

Además, más del 50 por ciento de las obras que solicitaron para rehabilitar se encuentran en el área delimitada por las avenidas Buzón, Rivadavia, Avellaneda y Del Valle.

En tanto, un total de 969 trabajadores de obras mayores se incorporaron al registro de oficios, como parte de la tarea que llevó adelante la dependencia a cargo de Marcela Petrantonio (322 en la primera y 690 en la segunda semana).

Y se inscribió un total de 1.578 operarios vinculados a pequeñas obras que no requieren autorización (690 y 888).

Las expectativas 

El secretario de Planeamiento Urbano Ambiental, Obras y Viviendas, Luciano Lafosse, consideró que el número de habilitación de obras privadas superó las expectativas ya que este contexto implica mayores costos para hacer frente a la terminación del proyecto.

Sin embargo, sostuvo que todavía algunas se encuentran paralizadas, especialmente aquellas que presentan alguna dificultad para el financiamiento (no cuentan con un crédito asignado, por ejemplo) o que no lograron completar con la documentación requerida.

En efecto, valoró que “un gran porcentaje” de obras grandes logró completar el trámite para volver a funcionar, y reconoció que “los primeros días tuvimos algunas complicaciones porque parecía que eran muchos papeles pero en realidad se pedían cuatro cosas: la carátula del expediente, un protocolo, el responsable de aplicarlo y el listado del personal”. Con el correr de los días, el trámite se aclaró y se agilizó.

En diálogo con El Eco de Tandil el funcionario indicó que esta semana visitaron algunos proyectos para certificar el cumplimiento de las medidas preventivas requeridas en el anexo I elevado a la Provincia con el protocolo ante el Covid-19.

Desde la habilitación de la actividad, tras recibir el aval de la administración bonaerense, las tareas se enfocaron en la atención de los pedidos de reactivación para otorgar el permiso correspondiente. En la segunda semana, se hicieron algunas recorridas para evaluar el desarrollo de la actividad y la aplicación de las recomendaciones planteadas.

Para los próximos días se prevé entonces el inicio de la fiscalización correspondiente, tal cual se pautó junto con instituciones del sector y la Uocra.

La experiencia con el proceso

El arquitecto Matías Cuesta contó su experiencia y el modo en que cumplió con el trámite para reactivar, en su caso, tres proyectos que tenía en marcha y que se vieron suspendidos por las medidas de aislamiento. “La Municipalidad actuó rápido y eso fue fundamental”, destacó el profesional.

En concreto, precisó que una vez presentada la documentación requerida, el área intervinientes entregó la oblea, que es el permiso que habilita a retomar las tareas y que debe estar expuesto en el frente de la obra. Reunir la documentación solicitada “llevó un tiempo”. Sin embargo, sostuvo que el trámite fue ágil y que en “unos días” logró conseguir la oblea que autoriza el reinicio de la actividad.

A la par del trámite burocrático, el encargado del proyecto procuró una serie de elementos que deben utilizar los operarios en cumplimiento con el protocolo sanitario por la pandemia.

Para el profesional, los requerimientos resultan adecuados para el cuidado de las personas que asisten a la obras y que no fueron “extremos” ni complicaron la reactivación.

La pandemia también tuvo su impacto en la actividad profesional dado que frenó el impulso que comenzaba a tener el sector, pero alertó en el efecto que tuvo en los trabajadores cuya economía familiar depende de la construcción. “Por suerte se destrabó y en Tandil ya estamos trabajando”, valoró.

Para finalizar, y mientras se afianza la posibilidad de incluir nuevas obras, circunstancia que dará otro impulso, Cuesta evaluó que se transita por un momento de incertidumbre e inestabilidad en términos generales, y que la pandemia traerá consecuencias profundas en la actividad.

Más movimiento

Para el titular de la Uocra, Daniel Sagrera, el ritmo de la actividad se recuperará en los próximos días, dado que observó que “hay muchas obras que todavía no arrancaron”.

De todos modos, destacó que aquellos obreros que retomaron las tareas cumplen con las medidas sanitarias recomendadas y utilizan guantes y barbijos. “La gente está tomando conciencia que hay que cuidarse”, destacó el dirigente, que calificó de acorde el protocolo elaborado para evitar el contagio de Covid-19. “En esta pandemia no hay nada exagerado”, alertó.

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  • ElEcodeTandil

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