Falleció el joven tandilense diagnosticado con un tumor en el cerebelo
Nicolás Stutz no resistió el avance de la enfermedad mientras aguardaba una operación en la Capital Federal.
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La historia que se conoció a principio de semana tuvo un triste desenlace. Nicolás Stutz, tandilense de 25 años, falleció en la jornada de ayer luego de haber sido diagnosticado con un tumor en el cerebelo el pasado viernes. El joven se encontraba internado en el Sanatorio Franchin de la Ciudad de Buenos Aires acompañado por su madre, Marisa Villarruel, y su pareja, mientras aguardaba a ser intervenido el próximo miércoles.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa familia comunicó el deceso a través de las redes sociales. “Con profundo dolor les confirmamos que Nico luchó todo lo que pudo”, inició el posteo que se difundió en las distintas plataformas. “Lo amamos con toda nuestra alma para siempre. Su sonrisa y su alegría nos acompañarán eternamente”, continuó con pesar el comunicado del fallecimiento del joven.
Al mismo tiempo informaron que sus restos fueron trasladados a Tandil y velados, desde anoche, en Casa Crespo. “Quien quiera acercarse a despedirlo, será a las 20 en Iacaruso y Santillán”, detalló el entorno familiar antes de concluir con un pedido a la comunidad que desde el primer momento acompañó a Nicolás: “Les pedimos que oren y le prendan velas para que se vaya iluminado como él iluminaba nuestras vidas”.
Según pudo saber este Diario, las últimas jornadas de Nicolás en el Sanatorio Franchin estuvieron marcadas por un malestar general ocasionado por el dolor del tumor en la zona del cerebelo y vómitos recurrentes debido a la poca tolerancia a los fuertes medicamentos suministrados por el equipo médico. Incluso, el miércoles le habían aplicado morfina por goteo para calmar el cuadro.
El recorrido previo al desenlace
El Eco de Tandil tuvo la oportunidad de dialogar con Marisa Villarruel López, madre de Nicolás, el día antes al fallecimiento de su hijo. Allí contó los pormenores de una vida que cambió de un momento para el otro tras una visita a la guardia de la Clínica Chacabuco el pasado viernes por un fuerte dolor en la zona cervical. Tras los estudios pertinentes, los médicos vieron una mancha en la zona del cerebelo y confirmaron la presencia de un tumor.
En su relato, Villarruel detalló cómo la rutina familiar cambió de un momento a otro. Si bien Nicolás llevaba varias semanas con el malestar y el dolor de cabeza, no se había sometido a ningún estudio porque no habían pensado en semejante cuadro. Al agravarse los síntomas, la noticia brindada por los médicos fue un antes y un después para todo el entorno, que se vio obligado a cambiar su día a día para centrarse en la salud del joven.
Una vez trasladado al Sanatorio Franchin de la Ciudad de Buenos Aires, Stutz se sometió a una serie de estudios de mayor complejidad para tener un panorama más amplio sobre el cuadro. El equipo médico había programado la cirugía para extirpar el tumor para el próximo miércoles; hasta tanto, aseguraron a la madre que iban a mantenerlo estable con medicación.
Respecto a la intervención, el objetivo era poder analizar el tumor y lograr un diagnóstico certero respecto al cuadro para así encarar un tratamiento acorde. Villarruel contó a este Diario que lo habían puesto como prioridad pero que, debido a la complejidad de la operación, para la que se iba a necesitar aparatología especializada y personal, se había programado para la próxima semana pese a la intención familiar de realizarla cuanto antes.
Una historia que movilizó a la sociedad
La situación de Nicolás se conoció a través de las redes sociales. Familiares y cercanos al joven iniciaron una campaña solidaria para afrontar todos los gastos colaterales que generó el traslado hasta la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Si bien la cobertura médica garantizaba la intervención, la estadía, los traslados y el posoperatorio fueron afrontados por el presupuesto de la familia.
Hasta el viernes pasado, Nicolás realizaba trabajos de albañilería y también con una aplicación de pedidos. Por su parte, Marisa se desempeñaba en un complejo de cabañas. Vivían día a día y esta situación los obligó a dejar sus trabajos y, por consiguiente, dejaron de generar ingresos.
Según contó la madre, la gente acompañó en gran número. Esa misma gente fue la que, una vez enterada la noticia del fallecimiento de Nicolás, se volcó a las redes sociales para expresar su mensaje de acompañamiento a la madre y una despedida a un joven que en pocos días conmovió a la comunidad tandilense.
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