Fuerte documento de la CTA regional por el Día del Trabajador
A través de un documento firmado por Liliana Cirullo, la central obrera regional cuestionó el modelo económico.
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Con motivo del Día Internacional de las y los Trabajadores, la CTA de los Trabajadores, a través de su Regional Arbolito, difundió un comunicado en el que analizó la coyuntura social y económica que atraviesa la Argentina. El documento, firmado por la secretaria general de la seccional, Liliana Cirullo, buscó exponer la "situación de dificultad" que golpea al sector asalariado y planteó una fuerte crítica a las políticas de ajuste que, según indicaron, profundizaron la desigualdad en los últimos meses.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa organización sindical comenzó su pronunciamiento con un cuestionamiento a la narrativa oficial, al señalar que se intentó presentar como "orden y normalidad" un proceso que, en la práctica, consolidó una fuerte concentración y extranjerización de la riqueza nacional. Según la mirada de la central obrera, este esquema se sostuvo "a costa del trabajo argentino".
En ese sentido, desde la CTA se aseguró que no existió una verdadera "estabilización" económica mientras el salario continuó perdiendo poder y el empleo se vio destruido o precarizado. El diagnóstico incluyó una mención a la parálisis de la industria y la construcción, factores que redundaron en un derrumbe del consumo popular. Para la entidad gremial, el diseño actual buscó transferir ingresos hacia sectores exportadores y financieros, en detrimento del entramado productivo nacional.
El "falso equilibrio" fiscal
El documento detalló quiénes fueron, a criterio de la conducción sindical, los principales ganadores del modelo económico vigente. La central identificó a una "minoría claramente identificable" compuesta por grandes grupos económicos y actores vinculados a la exportación primaria. Estos sectores capturaron rentas extraordinarias mientras la mayor parte de la sociedad enfrentó pérdida de ingresos y una creciente incertidumbre laboral.
Uno de los puntos más críticos del comunicado se centró en el denominado "equilibrio fiscal". Para la organización, dicho balance se sostuvo exclusivamente a partir de recortes en áreas sensibles como la educación, la salud y la infraestructura. El texto denunció un "retiro del Estado" en su rol de garante de derechos y advirtió sobre las consecuencias del desfinanciamiento en las provincias y los municipios, afectando la autonomía y la capacidad de gestión de las administraciones locales.
Asimismo, calificaron como un "ajuste criminal" a las medidas que recayeron sobre las jubilaciones y las políticas destinadas a las personas con discapacidad. El gremio sostuvo que estas acciones golpearon a los sectores más vulnerables y desprotegieron a quienes más requerían del acompañamiento estatal. "Esto no es eficiencia: es ajuste con direccionamiento político, donde unos pocos ganan y la mayoría pierde", sentenciaron.
La construcción de una alternativa política
Para la CTA de los Trabajadores, el deterioro del mercado interno no representó un efecto colateral imprevisto, sino que formó parte integral de un plan deliberado. En este contexto, reafirmaron que sin salarios dignos ni empleos de calidad no existe posibilidad de desarrollo real para una economía, la cual definieron como cada vez "más dependiente, más desigual y más frágil" ante los vaivenes externos.
Frente a este escenario, la secretaria general Liliana Cirullo subrayó en el cierre del comunicado que la denuncia pública no resultaba suficiente para revertir la tendencia actual. El gremio instó a todas las organizaciones sindicales y al conjunto de la comunidad a iniciar una "movilización más activa, sostenida y consciente". Según la visión de la central, esta es la única vía para poner límites al rumbo económico y comenzar a edificar una alternativa que exprese fielmente los intereses de las mayorías populares.
Finalmente, el texto reafirmó que el trabajo no puede ser considerado como una "variable de ajuste". Entre las exigencias planteadas figuraron la recomposición urgente de los haberes jubilatorios y los sueldos, junto con la implementación de políticas activas que fomenten la producción y el empleo genuino. "Sin trabajo digno no hay nación. Sin trabajadores organizados no hay futuro", concluyó el pronunciamiento emitido en esta jornada de reivindicación histórica para el movimiento obrero regional.
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