Hoy, mano a mano con Ariel Domínguez
Creció en Villa Italia inventando sus propios juegos y se convirtió en uno de los referentes del arte del ilusionismo.
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Néstor Ariel Domínguez nació “en la República de Villa Italia” el 12 de marzo de 1978 bajo el signo de Piscis: “escurridizo e inquieto, siempre creando mis propios juegos hasta fabricándomelos con lo que tenía”, definió.
Aquella capacidad de invención temprana fue la semilla de algo que, años más tarde, se convertiría en su profesión y modo de vida: el arte del ilusionismo. Con el correr del tiempo, esa vocación lúdica se profesionalizó y le permitió vivir “de lo que amo”, confesó.
Esta disciplina no solo le otorgó un sustento, sino que lo impulsó a recorrer gran parte de la geografía argentina y a presentarse en escenarios de diversos países. La magia funcionó como un pasaporte que le permitió llevar su identidad serrana a diferentes latitudes, consolidándose como un referente local.
