Inquilinos autoconvocados realizaron un cacerolazo para pedir que se regule el mercado de alquileres
El concejal Juan Arrizabalaga lamentó que “el poder público escucha más el interés inmobiliario que el de las ciudadanos de a pie”. Y consideró que “estamos viviendo un verdadero desalojo económico”. Expuso la necesidad de decirle “no” a los contratos cortos porque “van a reventar el bolsillo de los inquilinos”.
Ayer, en horas de la tarde, un grupo de inquilinos autoconvocados se congregó en la explanada de la Municipalidad y realizó un cacerolazo con el fin de hacer visible el reclamo que llevan adelante para pedir que se regule el mercado de alquileres, ante la escasez de oferta y los excesivos precios que se están manejando.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailA partir de las 18.30, comenzaron a acercarse al lugar con diversos carteles que manifestaban el motivo de la protesta.
“Tasa a la vivienda vacía”, “No a los contratos cortos”, “Basta de aumentos desmedidos en renovaciones de contrato”, “Regulación del alquiler turístico temporario”, “Basta de comisiones inmobiliarias usureras”, podía leerse en las pancartas que sostenían los manifestantes.
Poco después de las 19, el concejal Juan Arrizabalaga tomó la palabra y afirmó que “la Asamblea de Inquilinos en Tandil se autoconvocó, empezó a generar reuniones, instaló esta idea de movilizarnos ante la emergencia de los alquileres de vivienda, una situación muy particular que ya veníamos advirtiendo de la crisis de la vivienda”.
A eso se sumó “en esta apertura de la pandemia, una mayor demanda de alquileres, y el sector inmobiliario lamentablemente puja por obtener una rentabilidad que los inquilinos de Tandil y los estudiantes no pueden sostener”.
Y planteó que esa rentabilidad tiene que ver con la “vivienda dolarizada que el bolsillo de los trabajadores no puede sostener. Y no se renuevan los contratos, se generan situaciones de contratos vencidos, dejan las viviendas vacías, y cientos de departamentos pasaron a alquiler temporario con lo cual obtienen una rentabilidad de 200 ó 250 mil por mes, que de ninguna manera los inquilinos de Tandil lo pueden sostener”.
Cuestionó el pedido del Centro de Martilleros de que Tandil sea una “ciudad de paso, que es el modelo de Mar del Plata, donde los alquileres de viviendas se usan para el alquiler temporario informal o para juntar muchos estudiantes en departamentos chicos para sostener precios altos”.
“Al sector inmobiliario no lo votó nadie, los ciudadanos eligen a sus representantes para que gobiernen la ciudad. Para ser ciudadanos tenemos que acceder a la ciudad y para acceder a la ciudad tenemos que acceder al techo y si a la noche no podemos dormir en un techo al otro día no podemos atender el bar, no podemos ir a trabajar en la industria, no podemos atender la guardia del Hospital, la ciudad no se va a mover si los inquilinos no tienen un techo. Lamentablemente, el poder público escucha más el interés inmobiliario que el de las ciudadanos de a pie”, cuestionó.
En esa línea, señaló que “ante semejante emergencia donde antes el problema de los alquileres dejaba excluidos a quienes por ahí habían perdido el trabajo, hoy inclusive con dos salarios en un hogar se están quedando en la calle”.
Desalojo económico
“Esta voracidad inmobiliaria no había sucedido nunca”, manifestó y planteó que “no se puede esperar que los inquilinos paguen un alquiler de acuerdo a la rentabilidad de la vivienda en dólares, o que paguen un alquiler igual a la rentabilidad del alquiler temporario, eso no es posible. Hoy estamos viviendo un verdadero desalojo económico de cada inquilina o inquilino que renueva en enero o en febrero, van a pasar a marzo, abril, y la ciudad no puede estar en vilo hasta el invierno, y así nos van a tener todo el año, básicamente con contratos vencidos”.
“El sector inmobiliario lo que pide son contratos cortos porque el negocio está en que los contratos sean lo más cortos posible para dar esos saltos de precios en las renovaciones”, sostuvo.
Y agregó que “hoy se están ofreciendo entre 100 y 400 por ciento las renovaciones de contrato, sabemos que eso genera una destrucción del bolsillo de los inquilinos, y además los contratos cortos generan más crisis en la oferta de viviendas”.
“Además son absolutamente ilegales, no como dijeron los martilleros que eso es posible en la ley actual. Mayor a 3 meses los contratos de mínima son a 3 años, pero quieren contratos cortos donde no podamos planificar nuestras vidas, no sepamos lo que vamos a hacer 6 meses, a qué escuela van a ir nuestros hijos y en qué barrio vamos a vivir, ni cuánto va a valer nuestro alquiler en 6 meses”, sostuvo.
Y aseguró que no se trata de una “discusión entre privados, es una discusión sobre la ciudad”.
“Las propiedades son de cada persona pero tenemos una casa mayor que es la ciudad y la hacemos entre todos. La riqueza que cada uno acumula la hacemos entre todos, también las manos inquilinas son las que generan y sostienen la ciudad. Para que sea un Tandil próspero lo tiene que ser para todos, no puede expulsar a sus trabajadores, no podemos dejar que eso suceda”, afirmó.
Las propuestas
Arrizabalaga planteó que vienen proponiendo “la regulación del alquiler turístico temporario, que gran parte de ese alquiler está en negro, compitiendo de manera informal con el sector hotelero”.
También una tasa progresiva a la vivienda vacía. “Nos dicen que hay que parecernos a Europa pero allá la vivienda vacía está tributada, no se puede dejar una vivienda vacía porque es una falta de ética, y esa especulación inmobiliaria genera aumento de precios. Nunca en la historia el alquiler llevó tanto del bolsillo de los trabajadores”.
“Proponemos que no nos cobren más la comisión inmobiliaria, que se cobra fuera de la ley, cobran un 4 por ciento sobre los 3 años que no es la ley, y justo en las renovaciones de contrato lo cobran de manera indebida”, indicó.
A su vez, dicen “no” a los contratos cortos porque “van a reventar los bolsillos de los inquilinos”.
“La ley establece que tenemos que discutir 3 meses antes los contratos, pero el propietario espera hasta los últimos días. Entonces perdemos poder de negociación y tenemos que aceptar aumentos de precios enormes porque si no te quedás en la calle. Esa falta de ética, esa desconsideración no se arregla el domingo en la misa”, lanzó.
Una política fría
A continuación, Jorge, otro integrante de la asamblea de inquilinos, expresó que “hace un año y medio esto se empezó a poner cada vez más feo, y la política del Municipio al respecto ha sido más que tibia, fría, yo siento que no les importa la política habitacional”.
“Hay gente que está realmente desesperada y por eso estamos acá”, señaló.
Por su lado, Jonathan, también de la asamblea, afirmó que “desde los 70 hasta acá la cuestión de la vivienda ha estado librada al mercado, hace 10 ó 15 años hay un proceso de creación de derechos de ciudadanía. Pospandemia estalló esta lógica mercantilizada de la vivienda, y en función de eso empezamos a reunirnos y todos tenemos la misma dificultad”.
“Creemos que esa cuestión no tiene que estar más en manos del mercado”, sostuvo.
Los estudiantes, los más afectados
Luego, tomó la palabra Rocío Gil, la secretaria general de la Federación de Estudiantes, quien expresó que “somos uno de los sectores más afectados por esta emergencia, esta problemática habitacional, sobre todo después de 2 años de pandemia con una crisis económica feroz y donde se retoma la presencialidad, y para garantizar el ingreso, la permanencia y el egreso de la universidad pública, la vivienda es fundamental”.
“Los estudiantes recibimos muchas consultas de los compañeros que no son de Tandil, y que tienen que regresar a sus sedes para rendir finales, para volver a cursar, y claramente para poder garantizar la continuidad de sus estudios requieren volver a sus sedes. En ese sentido, necesitamos llevar acciones en conjunto para poder modificar y dar combate a esta situación que nos atañe en Tandil, para que los estudiantes podamos realmente acceder a la universidad pública”, sostuvo.
Por último, una integrante del Movimiento de Trabajadores Excluidos planteó que “esta situación no sólo del alto valor sino también una falta de alquileres para la familia no propietaria, la familia inquilina, es una situación que nos afecta especialmente y convivimos muchas veces con la imposibilidad o el problema de no saber si vamos a llegar a fin de mes o si vamos a llegar a pagar ese alquiles que es alto, y hasta a veces también casas que están en alquiler con situaciones que no son habitables”.
Y cuestionó que muchas veces el Municipio tapa las necesidades de determinadas familias o víctimas de violencia con pensiones o ayudas temporales que no solucionan el problema verdaderamente.
“Esto termina siendo un tapón porque anteriormente el reclamo era, no por el sueño de la casa propia, sino el derecho a la casa propia, y que hoy hasta precarizamos ese reclamo y terminamos pensando en la necesidad de que haya mejores condiciones para alquilar”, lamentó.
Y consideró que “tienen que volver a existir los programas de vivienda, porque si lo puede hacer Cacha (Cena, de Mujeres Sin Techo, quien estaba presente en la manifestación), tranquilamente lo podría hacer el Municipio con todo el dinero que tiene y en el que todos nosotros contribuimos. Pedimos soluciones de largo plazo y por un Tandil cada vez inclusivo”.