Kicillof apuntó contra Milei por la caída del turismo y puso a Tandil como ejemplo
El gobernador bonaerense cuestionó la política económica del Gobierno nacional y aseguró que el esquema cambiario incentivó los viajes al exterior. Al describir el impacto sobre los destinos argentinos, mencionó específicamente a Tandil y Mar del Plata.
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El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, volvió a cargar contra la política económica del presidente Javier Milei y puso a Tandil como uno de los ejemplos del impacto que, según sostuvo, tuvo el esquema cambiario sobre el turismo nacional.
Al analizar la situación económica y sus consecuencias sobre diferentes sectores productivos, Kicillof aseguró que desde marzo comenzó a advertirse con mayor fuerza una caída de la actividad turística y vinculó ese escenario con la posibilidad de viajar al exterior a precios competitivos frente a los destinos argentinos.
“La gente se iba a veranear al exterior en vez de irse a Mar del Plata o a Tandil, por la cuestión cambiaria, por lo que hizo Milei”, expresó el mandatario bonaerense.
La mención de Tandil adquiere especial relevancia por tratarse de uno de los principales destinos turísticos del interior bonaerense, con una economía en la que la hotelería, la gastronomía, el comercio y las actividades vinculadas a la llegada de visitantes tienen un peso significativo.
Kicillof viene sosteniendo desde hace varios meses que el nivel del tipo de cambio perjudica al turismo interno, al considerar que genera condiciones más favorables para que quienes tienen capacidad de viajar opten por destinos internacionales. En septiembre, durante el Congreso Productivo Bonaerense, volvió a incluir al turismo entre los sectores que atraviesan dificultades y responsabilizó por esa situación a las políticas nacionales.
El gobernador también había planteado durante la temporada de verano que los paquetes turísticos al exterior podían resultar competitivos e incluso más económicos que vacacionar dentro del país, una situación que atribuyó principalmente al esquema cambiario.
En esa línea, Kicillof consideró que el fenómeno no responde a una pérdida de competitividad propia de los prestadores turísticos argentinos, sino a decisiones macroeconómicas que, desde su perspectiva, favorecieron el consumo de bienes y servicios en el exterior.
Desde el Gobierno nacional, en cambio, han rechazado el diagnóstico de una crisis generalizada del turismo. En una conferencia de prensa de septiembre, el vocero presidencial sostuvo que “el turismo está creciendo” y destacó los niveles de ocupación registrados durante las vacaciones de invierno y el movimiento aerocomercial.
La discusión tiene un impacto directo para Tandil, que busca sostener su posicionamiento como destino durante todo el año y que en los próximos días volverá a promocionar su oferta turística en la Feria Internacional de Turismo (FIT), donde presentará propuestas, eventos y atractivos de cara a la próxima temporada.
En ese contexto, las declaraciones de Kicillof vuelven a instalar el debate sobre el comportamiento del turismo interno y las dificultades que enfrentan destinos como Tandil para competir con las opciones internacionales, en medio de la discusión nacional por el nivel del dólar, el poder adquisitivo y el consumo.
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