Kinefilaxia en Tandil: salud y movimiento en el Parque Independencia
Participaron 37 personas en una mañana dedicada a la conciencia corporal y el bienestar.
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El Parque Independencia se convirtió ayer en el escenario de la segunda edición de “Kinefilaxia en las plazas”, una propuesta de movimiento y salud liderada por el kinesiólogo Gastón Tello. Tras una exitosa primera experiencia realizada en diciembre en El Cerrito, la iniciativa regresó para ofrecer un espacio dedicado a la conciencia corporal, la respiración y la flexibilidad.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl encuentro, que comenzó a las diez, reunió a una importante cantidad de participantes en la zona cercana al castillo, aprovechando la sombra de la arboleda para desarrollar una jornada de aprendizaje y bienestar. Según explicó Tello, la kinefilaxia es una rama de la kinesiología que, aunque empieza a difundirse paulatinamente entre la comunidad, posee un potencial preventivo fundamental.
“Más allá de la terapéutica que hacemos en consultorio, existe la parte preventiva a través del movimiento”, señaló el profesional. En este sentido, la actividad no se planteó como un entrenamiento físico tradicional de alto impacto, sino como una serie de ejercicios absolutamente conscientes diseñados para reconocer cada parte del cuerpo y sus funciones.
La propuesta estuvo abierta a todo público, desde deportistas experimentados hasta personas con hábitos sedentarios. Tello destacó que no se requería ningún tipo de conocimiento previo, sino simplemente la disposición para “encontrarse con el cuerpo”.
Durante la hora y media que duró la sesión, los asistentes trabajaron con elementos sencillos pero efectivos. Estos instrumentos sirvieron como apoyo para las dinámicas de movilidad articular y flexibilidad. El enfoque del profesional se centró en que cada persona viva una experiencia única. “El cuerpo no es un objeto que corregimos, sino un sujeto que nos enseña”, reflexionó Tello.
Aprendizaje y conexión grupal
En esta oportunidad, fueron 37 personas las que se sumaron a la propuesta en el Parque Independencia. La jornada comenzó con una breve charla informativa donde se explicaron los abordajes de la kinefilaxia y cómo el organismo puede reaprender y reeducar sus patrones de movimiento. Uno de los puntos más innovadores de la clase fue el trabajo sobre la interocepción, descrita por Tello como un “sexto sentido físico” que permite percibir el estado interno del cuerpo.
La dinámica continuó con movimientos rítmicos, primero de forma individual y luego en duplas formadas al azar. En un ejercicio de profunda sensibilidad, los participantes trabajaron con los ojos cerrados, buscando conocer a un desconocido a través del contacto físico y el sentir, sin la mediación de la vista. Esta etapa buscó fomentar la percepción del otro y la confianza en los propios sentidos antes de pasar a la parte más activa de la jornada.
Posteriormente, el grupo realizó ejercicios de movilidad articular, flexibilidad y respiración consciente, elementos clave para reducir el estrés y mejorar la postura. El cierre del evento estuvo marcado por una relajación profunda, donde se buscó que los asistentes sintieran su cuerpo y su mente en forma armónica y equilibrada. Según el kinesiólogo, este tipo de prácticas permite que el conocimiento técnico se transforme en un proceso de transformación personal.
Finalmente, Tello insistió en que el verdadero aprendizaje en su disciplina sucede cuando el movimiento se vive y se integra. “El conocimiento teórico ordena y orienta, pero es la experiencia corporal la que transforma”, concluyó el realizador del evento. Con esta premisa, “Kinefilaxia en las plazas” se consolida como un espacio necesario en la ciudad para repensar la salud desde la prevención y el disfrute del entorno natural.
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