La advertencia una jueza local que vuelve a cobrar fuerza con la nueva ley penal juvenil: “No todo se soluciona metiendo presos a los chicos”
Con la entrada en vigencia del nuevo Régimen Penal Juvenil, que incorporó a los adolescentes de 14 y 15 años al sistema de responsabilidad penal, vuelven a cobrar relevancia las advertencias que la jueza de Garantías del Joven de Tandil, Florencia Giombini, había planteado meses atrás en diálogo con El Eco. “Es un error pensar que lo único que hay que hacer con los chicos que cometen delitos es meterlos presos”, había señalado, al poner el foco en la necesidad de pensar respuestas que vayan más allá del encierro.
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La entrada en vigencia del nuevo Régimen Penal Juvenil volvió a poner en el centro de la discusión una pregunta que excede la edad a partir de la cual un adolescente puede ser responsabilizado penalmente: ¿qué hacer con los chicos que cometen delitos? En abril, antes de que comenzara a regir la nueva normativa, la jueza de Garantías del Joven de Tandil, Florencia Giombini, había planteado en diálogo con El Eco de Tandil una mirada crítica sobre las respuestas centradas exclusivamente en el castigo y el encierro.
Desde este sábado, los adolescentes de 14 y 15 años quedaron alcanzados por el nuevo régimen penal, que reemplazó al esquema vigente desde 1980. La Ley 27.801 establece un sistema específico para las personas de entre 14 y 18 años, incorpora penas y medidas alternativas y determina que las respuestas deben orientarse hacia la educación, la resocialización y la integración social.
En ese nuevo escenario, cobran especial relevancia las definiciones que Giombini había brindado meses atrás, cuando todavía no estaba vigente la reforma.
“Es un error pensar que lo único que hay que hacer con los chicos que cometen delitos es meterlos presos”, había planteado la magistrada, al analizar la realidad del sistema penal juvenil en Tandil.
Su advertencia no apuntaba a desconocer la existencia del delito ni la necesidad de que los adolescentes respondan por sus actos. El eje de su planteo estaba puesto en la eficacia de las respuestas que brinda el Estado y, especialmente, en las consecuencias que puede tener una intervención exclusivamente punitiva.
En aquella entrevista, Giombini había señalado que en Tandil ingresan entre 30 y 40 causas por mes al fuero juvenil local y había explicado que, en términos generales, se trata de una realidad diferente de la que atraviesan los grandes centros urbanos, tanto por la cantidad de casos como por sus características.
Pero más allá de las estadísticas, la jueza había puesto el foco en qué sucede después de que un adolescente entra en contacto con el sistema penal.
La entrevista completa publicada el 13 de abril de 2026
¿Cuál es la realidad que vos percibís en el día a día en relación a los conflictos penales que involucran a jóvenes acá en Tandil?
Yo soy jueza de Garantías del Joven desde el 2019, pero antes tuve un cargo de Secretaría en la Fiscalía Juvenil desde el 2007, vengo trabajando dentro de la esfera penal juvenil hace muchos años. Cuando uno ve noticias, va a jornadas, habla con colegas de otros Departamentos Judiciales, lo que vemos en Tandil es una diferencia importante en cuanto al tipo de delitos que se comenten y en cuanto a la cantidad. Son menos violentos y hay menos cantidad de casos. Por supuesto que el trabajo se hace de la misma manera que en otros lugares y tenemos nuestro equipo de abordaje. Realmente es una problemática que desde lo judicial se puede abordar bien, porque la cantidad de casos y la complejidad de los mismos te permite hacer un trabajo. Por supuesto que no somos los únicos, no se puede abordar solamente desde la Justicia, pero nos permite hacer un trabajo casi artesanal.
Situación que en otras ciudades es imposible...
Si uno compara con el conurbano, que es lo más caliente (que comparado con delitos de adultos sigue siendo una ínfima porción), son delitos más violentos y más cantidad de chicos involucrados. Esa zona tiene una problemática que es probable que exceda el esfuerzo colectivo de todos los juzgados intervinientes.
¿Se puede cuantificar en Tandil la cantidad de casos con menores involucrados?
La última vez que hicimos un informe, en relación a ingresos de causas serían entre 30 y 40 por mes. En el sistema penal juvenil, lo primero que interviene es la Fiscalía, muchas de las causas que inician allí no pasan a una instancia judicial. A veces los fiscales deciden archivar las actuaciones porque no tienen pruebas , o porque el delito es muy insignificante se decide no continuar con la investigación. Lo que pasa al Juzgado de Garantías es menos.
¿Cuáles son los factores sociales que se ve en relación a los jóvenes y el delito?
Es multicausal , como todos los fenómenos sociales y jurídicos. A veces es difícil hacer un diagnóstico de lo que pasa por fuera de las causas judiciales cuando uno recibe solamente algunas situaciones. Lo que nosotros vemos con el equipo y también con el cuerpo técnico auxiliar, es que los chicos que tienen causas penales, muchos de ellos, suelen tener también otras problemáticas que involucran mucho más que una transgresión a la ley. Una de las cosas que siempre la hemos visto pero que ahora se ha incrementado es el tema de la escolarización. El sistema educativo los ha abandonado o ellos han abandonado el sistema educativo. Esto lo vemos cada vez más. La proporción de chicos que no termina el Secundario y que casi no lo han empezado. Otra de las cosas que vemos y que también va en aumento, es el tema de los consumos problemáticos cuando generan adicción. Si uno quiere abordar, por ejemplo, un delito leve, con una medida de suspensión de juicio a prueba, que implica diferentes ítems, es muy difícil abordar cualquier tipo de norma de conducta con un chico que está atravesado por una adicción. Lo primero que hay que hacer es abocarse a eso para luego empezar a trabajar en un proceso de responsabilización, la empatía para repensar el daño que se hizo a otra persona, por ejemplo. Yo no me animaría ni que el abandono escolar ni la adicción por sí mismas provocan que un chico transgreda la ley. A veces sí, a veces no.
Quizás también haya una estigmatización desde los medios de comunicación, desde la sociedad, contra ciertos sectores más vulnerables como los culpables de los delitos...
Hay un filo peligroso. Cuando uno ve un análisis de la pobreza , la marginalidad, la falta de oportunidades, la rotura de los vínculos familiares y sociales, provocan que uno chico este más expuesto a cometer delitos, cosa que tiene un fundamento, también se corre el riesgo de estigmatizarlos. Es como que si la pobreza llevara al delito. La verdad que no es así. Con los niveles de pobreza que tenemos, no lo digo solo por Tandil , sino en general, sería ridículo pensar que la pobreza provoca el delito cuando uno ve la proporción de niños, niñas y adolescentes, debajo de la línea de la pobreza y se ve la proporción de niños , niñas y adolescentes que cometen delitos, la respuesta es negativa, no es la única razón. También podríamos pensar que las adicciones tampoco automáticamente llevan a una persona a delinquir. Además hay dos delitos que no corresponden a sectores vulnerables, que trasciende las clases sociales, que son los delitos vinculados a la violencia de género y los otros son los vinculados al tránsito. Es muy común que se asocie como factor que incide en cometer un delito a la pobreza cuando vos estás hablando contra un delito a la propiedad. Pero en los delitos de tránsito muchas veces ese no es el factor y son delitos que pueden provocar daños grandes a las personas. Los jóvenes no están exentos de cometerlos.
¿Ha crecido el número de jóvenes implicados en delitos o ha sido siempre igual en Tandil? Lo pregunto desde el punto de vista del crecimiento demográfico que ha tenido la ciudad y los dichos de ciertos sectores sobre los migrantes y su procedencia...
En el Fuero Juvenil lo que se observa son números estables, incluso tuvimos un momento de delitos a la baja que fue la pandemia. A partir de ese momento lo que se ve es una línea decreciente, casi sostenidamente. En la pandemia era lógico. El mundo del delito adolescente, al menos en el ámbito en el que estoy yo, está vinculado mucho a la calle. ¿Cuáles son los delitos que más aparecen? El encubrimiento -que en realidad es un chico que aparece manejando una moto que fue robada en algún otro momento-, los delitos contra la propiedad -entrar en una casa que parece vacía o que no hay nadie-, lesiones leves... éstos delitos en pandemia bajaron , no había estadística disponible porque no estaban. Con el tiempo volvieron a aparecer pero nunca volvieron a los mismos índices anteriores al 2020. Con el tiempo volvieron a aparecer pero nunca volvieron a los mismos índices anteriores al 2020. Lo que sí han aparecido, pero en términos de proporción , fueron más delitos vinculados a la violencia de género , más denuncias de abuso sexuales y delitos relacionados al uso de la tecnología como puede ser divulgación de imágenes vinculadas a abuso sexual infantil, hostigamiento digital, amenazas, entre otros. Lo que vemos en Tandil es que delitos graves contra las personas, porque uno a veces dice delito grave y viene de la profesión y está pensando en el Código Penal y quizás una víctima escucha y para esa persona lo que le sucedió es grave y ese delito tiene una pena inferior a tres años, hay que ser cuidadoso cuando uno lo dice porque parecería que faltara el respeto a alguien que lo vivió. Esa proporción, en Tandil, es muy pequeña. Delitos graves por los que haya que intervenir, con medidas más severas, por ejemplo una detención , son muy pocos casos. Puedo decir nombre y apellido de cada chico que tuve que decidir una cosa así de grave. Es decir que tenemos un universo de trabajo comparativamente con menos violencia.
Muchas veces se habla de "puerta giratoria" en la Justicia o "mano dura" por parte del Estado...
Nosotros en Tandil si vamos al sistema penal Juvenil. Yo soy una jueza que soy muy estricta a la hora de evaluar si voy a dar o no una detención. Detener es privar de la libertad a una persona que es menor de edad, que está en pleno proceso de desarrollo. Hay un montón de normas y convenciones internacionales que están incluidas en la Constitución Nacional que desalientan la privación de libertad de jóvenes. No las he dado muchas veces a esas medidas. Si uno mira los datos relacionados a la posibilidad de que una persona repita un delito, también es bajo. Lo que se repite en general son delitos muy leves y situaciones muy particulares. Para evitar situaciones de conflicto grave con la ley o de lesiones a derechos y vulneración serias a personas el castigo o la amenaza de castigo puede ser un elemento, pero lo más importante es qué se hizo para prevenir eso antes de llegar a la instancia del ingreso de una persona al proceso penal. Es decir, cómo se abordó a la infancia en general desde el Estado, desde la comunidad... Lo que genera que no se cometan delitos violentos no es solamente la amenaza de sanción , lo que hay que es un abordaje previo, que tiene que ver con el Estado y sus instancias de abordaje social, de salud, educativo y la comunidad. Tenemos en Tandil todavía mucha política pública destinado a la infancia y un montón de asociaciones civiles, de sociedades de fomento , todavía hay clubes de barrio que dan lugares de pertenencia a los adolescentes. Tenemos aún en Tandil, a pesar de la precarización de la vida en general, de éstos momentos de la Argentina y el mundo, mucho trabajo de las organizaciones y de su red de contención, que puede estar un poco más abierta o un poco más rota pero que aún hay algo que los contiene.
Hace poco se sancionó una nueva ley que bajó la edad de imputabilidad de los menores: ¿Cuánto atenta contra esto que venís relatando?
El trabajo que nosotros hacemos no lo va a cambiar en la medida que la perspectiva que tenemos los operadores del fuero Penal Juvenil es siempre una perspectiva de niñez y de respeto por los derechos humanos . Me parece que esta nueva ley, si bien vino desde lo discursivo a remediar una falta que tenía el Estado en relación a los derechos de los niños, niñas y adolescente, que no respetaba esas garantías, por el cual el país había sido sancionado internacionalmente , pero sí uno lee el articulado de la ley no sucede eso. No se adecuó la legislación nacional a esas exigencias, creo que se profundizaron aún más los rasgos de tutelarismo que tenía la ley anterior y además se adultificó, aún más, la normativa que teníamos, que era defectuosa, todos estábamos de acuerdo con eso. Por otra parte, el otro objetivo declarado que es un poco mentiroso , engañoso y demagógico, para cierta parte de la sociedad que quizás quería eso , que era asociar al problema de la inseguridad pública con el delito juvenil. Si uno ve las proporciones, es un engaño pensar que un sistema Penal Juvenil va a incidir en el problema de la seguridad pública.
Un trabajo político y un trabajo mediático que puso en relieve las "bondades" del nuevo régimen...
Lo que pasa con esto es que es muy fácil y muy tentador, por eso lo hicieron todos los gobiernos, cuando se pasa un abordaje al sistema Penal Juvenil el resto de los agentes deja de funcionar. Y la sociedad a veces no se da cuenta de que la están manipulando. No creo que haya nadie que diga que lo único que hay que hacer con los chicos que cometen delitos es meterlos presos, salvo algunos extremos. Muchas veces se pide el abordaje de esos chicos, la presencia del Estado. Esto también se ve mucho con los delitos de violencia de género. Al agrandar el sistema penal, otras agencias estatales dejan de operar efectivamente. Las luces del escenario se corren todas. "Engordar" al sistema penal nunca es un buen negocio.
¿Se podría generar que en el corto plazo haya más chicos con privación de libertad?
Si uno ve cómo está redactada, sí. La ley lo que hace es bajar la edad y que chicos que hasta ahora, no podían tener una sanción y que a partir de ahora, sí. Es un nuevo universo, entre 14 y 16 años. Además de formar parte de ese universo que puede ser castigado, está prevista la pena de privación de libertad, con un tope de 15 años. Es muy probable que haya un aumento de chicos con privación de libertad. Para mí no es una cuestión central pero operativamente sí es importante: ¿cuáles son los lugares de alojamiento que hoy tendríamos si vamos realmente a ampliar ese universo? Hoy con el universo que ya tenemos, hay problemas para ubicar a un joven. Va a ser también un problema. A mí me preocupa más los efectos de la cárcel en adolescente en pleno desarrollo. El efecto del encierro es severo.
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