La Bancaria en alerta por los trabajadores tras la venta del Industrial
Juan Carri confirmó que el traspaso al Banco Patagonia genera incertidumbre sobre siete empleados locales.
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La primera reunión formal de un comité de transición se realizó el lunes pasado, lo que marcó el inicio de un proceso complejo en el sistema financiero nacional. Juan Carri explicó que la operación no implica el cierre total del Banco Industrial, sino una reestructuración de sus activos. Según detalló el dirigente, “el Banco Patagonia lo que compra es una parte del Banco Industrial, que es la parte minorista y previsional”.
La operación incluyó a 28 sucursales y casi 300 trabajadores en todo el país. Mientras tanto, el Banco Industrial conservará el sector mayorista, de inversiones y el negocio del comercio exterior. Un dato relevante aportado por el gremialista es que dicha entidad procesa actualmente el 70 por ciento de las operaciones de las billeteras virtuales del mercado, una unidad de negocio que mantendrá bajo su órbita. Ante este panorama de traspaso, Carri señaló que “lo primero que Bancaria intervino en este proceso de fusión, por así decirlo, es tratar de garantizar los puestos de trabajo”.
En Tandil, donde ambas entidades poseen sucursales operativas, la inquietud se instaló entre los siete trabajadores que conforman la planta del Banco Industrial. El referente sindical informó que se estableció una comisión donde participan el Banco Central, la Comisión Nacional de Valores y la propia Asociación Bancaria para velar por los intereses de los empleados. El cronograma presentado ante las autoridades regulatorias estimó que los plazos de ejecución se extenderán hasta mediados de febrero del año próximo, dado que se deben analizar escenarios legales y operativos en diversas jurisdicciones.
Incertidumbre y deshumanización laboral
La comparación entre ambas estructuras bancarias evidencia la magnitud del proceso. El Banco Patagonia es una institución sensiblemente más grande, con 200 sucursales y 2.800 trabajadores, frente a la estructura más acotada del Industrial. Carri manifestó que, aunque existieron promesas de estabilidad, el clima personal es de cautela. Recordó con amargura una experiencia reciente cuando hace un año autoridades del Banco Hipotecario le aseguraron que no habría cambios en la sucursal local y, seis meses después, notificaron su cierre definitivo.
Por este motivo, el dirigente tiene previsto viajar a Capital Federal para vincularse directamente con las autoridades de ambas entidades. No obstante, rescató un primer gesto de la entidad compradora hacia el gremio que conduce Sergio Palazzo a nivel nacional: “El Banco Patagonia, que es el que absorbe a los trabajadores, ha pedido que se transmita la tranquilidad de que van a absorber a los trabajadores”. A pesar de estas palabras, Carri insistió en que permanecerán atentos hasta que los acuerdos queden debidamente conveniados y firmados.
El análisis del gremialista fue más allá de la coyuntura local y vinculó este movimiento con una tendencia global hacia la digitalización y lo que denominó la “deshumanización” de la tarea bancaria. Observó con preocupación cómo las entidades financieras están virando sus carteras hacia las grandes corporaciones y el comercio exterior, dejando de lado el crédito al consumo y a la familia. En este punto, Carri fue tajante al evaluar la situación macroeconómica actual: “Hoy no es tanto negocio para un banco darle un préstamo a un trabajador y en eso sí hago cargo a este gobierno”.
El impacto de la morosidad
Para la Asociación Bancaria, el aumento de la morosidad es un indicador alarmante de la crisis social. Carri describió que muchos clientes bancarios se encuentran hoy endeudados incluso para cubrir necesidades básicas como la renovación de un alquiler. Este contexto empuja a los bancos a buscar rentabilidad en otros nichos, alejándose del rol social del crédito. Según su visión, este proceso de digitalización genera incertidumbre porque el trabajador deja de ser el cliente buscado por las instituciones.
“A nosotros como Bancaria lo único que nos interesa es tratar de salvaguardar los trabajadores”, subrayó el dirigente, quien pidió paciencia a sus representados ante lo que calificó como un “día a día”. El proceso requiere un análisis pormenorizado; no es lo mismo el escenario de Bahía Blanca, donde el Banco Industrial tiene tres sucursales y una actividad portuaria intensa, que el caso de Tandil. El objetivo final del gremio es que, una vez concretada la absorción, los empleados transferidos gocen de igualdad de condiciones y beneficios que ya perciben los actuales trabajadores del Patagonia.
Finalmente, Carri reiteró que el camino hacia febrero será largo y estará marcado por diversas instancias técnicas y legales. Mientras se analizan las cuestiones cuantitativas y de mercado, la prioridad sindical seguirá puesta en la defensa de las fuentes laborales en un contexto donde, según sus palabras, la familia ya no está siendo rentable para el sistema financiero tradicional debido al alto nivel de endeudamiento y la falta de tasas de crédito accesibles.