La Protectora de Animales y el Gobierno apuntan a un control ético de la fauna urbana

Algunos de los representantes de las localidades adheridas a PUBA, junto al presidente de PAT y los funcionarios Iván Insúa y Jorge Cuatrin.

El Eco

Miembros de la Protectora de Animales Tandil (PAT) y otras zonas, recibieron el pasado sábado al director provincial de Epidemiología, Iván Insúa, y al director del Programa Nacional de Mascotas Argentinas, Jorge Cuatrin. El encuentro surgió en el marco de una audiencia solicitada por el grupo que conforman la PAT en Protectoras Unidas Buenos Aires (PUBA), a la gobernadora María Eugenia Vidal hace meses atrás.

Esta comunión que duró alrededor de cuatro horas permitió el nacimiento de un vínculo directo con los funcionarios para compartir una mesa de trabajo de aquí en adelante, con el objetivo de delinear una política a nivel nacional y provincial para el control ético de la fauna urbana, ya que no existe plan concreto que solucione de manera correcta el problema de superpoblación animal.

Se apunta a la generación de programas de esterilización como política de Estado, dado que cuando cambian gobernantes se ven interrumpidos o dejan de funcionar.

Para Gustavo Desiati, presidente de la Protectora de Animales Tandil (PAT), lo que tuvo de bueno esta primera reunión es haber brindado información certera, porque el proteccionismo lo que tiene es que al hacer trabajo de campo es capaz de brindar una visión cercana del problema y esto ayuda al funcionario a dimensionar, ya que “a ellos siempre le llega más filtrado el dato”.

“Hablamos de la importancia del proteccionismo, porque nosotros trabajamos ad honórem y somos soldados que ellos pueden aprovechar para trabajar”, agregó.

De las 135 localidades bonaerenses, son 38 las que forman parte de PUBA, pero las que estuvieron presentes en esta oportunidad fueron las de Las Flores, Bragado, Laprida, Ayacucho, Olavarría, Necochea y Tandil. “La reunión fue muy importante y resultó de nuestro agrado que hayan mandado gente y se hayan preocupado por desarrollar este plan en conjunto”.

“Aspiramos a que la Gobernadora nos pueda recibir, sabemos que ella tienen interés en solucionar el tema de los perros en situación de calle es un peligro y realmente significa un problema”, adelantó. De esta manera lo que quieren es que cada animal tenga un dueño y un hogar.

Castración ética

Según contó Gustavo Desiati, en muchas ciudades aún no arrancaron a castrar, en otras se ha interrumpido y en algunas hay mucho que mejorar. “Nuestra idea es que más allá de los gobiernos de turno el sistema de tratamiento para ordenar la fauna urbana siga existiendo por siempre porque si no gana la reproducción de los animales”, remarcó.

Se trató fundamentalmente la problemática de la rabia, que es un tema complejo y que tomó más notoriedad en estos días, por los casos de los murciélagos. En este sentido Insúa habló de que es solo cuestión de tiempo que esto no se agravara y pasara a nivel perros y gatos, por eso hizo hincapié en mantener la intensa política de vacunación que se viene llevando adelante en la ciudad. No solamente a las mascotas, sino a los animales de la calle y a aquellas personas que están en contacto permanente con esos animales.

De hecho, el mismo Desiati contó que tiene que llevar adelante un tratamiento antirrábico por pasar mucho tiempo con perros, al igual que todos los miembros de la Protectora.

En lo que refiere a Cuatrin lo que hace es controlar a nivel nacional el perro en situación de calle. Al respecto, Desiati manifestó que desde PAT siempre apostaron a que la mejor manera de controlar éticamente la superpoblación de fauna urbana es a través de la castración, evitando así nuevos nacimientos. “Los perros pueden quedar en la vía pública, porque no hay adopciones suficientes, pero al menos no hay más descendencia”.

A lo largo de la reunión surgieron comparaciones que denotaron que hay lugares que están mejor que otros, por ejemplo la localidad de Quilmes es una de las pocas que mantiene los parámetros casi ideales. Esto se debe a que se ha desarrollado una política de largo plazo con la capadura, más un programa intenso de adopción.

“Acá también se está trabajando muy bien con la castración, aunque aún resulta insuficiente”, remarcó el presidente de PAT. Se estima que cada diez mil personas tiene que haber un 35 por ciento de animales capados, si se tiene en cuenta que la ciudad tiene 150.000 habitantes se deberían operar anualmente entre siete y ocho mil hembras, sin embargo “siendo optimistas” se está llegando a cinco mil castraciones. “Nuestra pretensión es que tanto el Municipio como los estados provincial y nacionales intensifiquen el método, porque si bien se está trabajando hay que profundizarlo”.

Perros de la calle

En el caso de los animales en situación de calle, si bien desde la protectora no funcionan como guardería, acuden al animal ya sea para su castración como para su curación. “Cuando es muy complejo, y los costos se nos escapan, tenemos un acuerdo con la Facultad de Veterinaria que nos ayuda fuertemente con respecto a lo que son fracturas”, explicó. Cabe destacar que no es un hospital público, es un ida y vuelta, porque al perro que tiene una patología grave lo tratan y los alumnos ven el trabajo y aprenden. “No se está experimentando con el animal, se cura en forma gratuita y se enseña a la vez, de hecho animales que estaban condenados se han salvado gracias a ellos”.

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