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La venta de los postigones de madera del Hospital generó una polémica por la defensa del patrimonio

La concejal Nilda Fernández pidió información sobre la ubicación de los postigos que se retiraron del Hospital, que el Sistema de Salud propuso sacar a la venta. Recordó que se habían desafectado 950 mil pesos del FAS para arreglarlos. Desde el oficialismo, argumentaron que estos elementos son obsoletos y que el área de Patrimonio recomendó guardar sólo uno y rematar el resto. La referente de Integrar no acompañó la iniciativa porque no se respetaba la ordenanza de patrimonio.

El Eco

En la última sesión, el Concejo debatió y aprobó por mayoría la venta de un lote de elementos que se retiraron del Hospital Ramón Santamarina, compuesto por postigones de madera, puertas y ventanas. En ese marco, se generó un interesante debate, teniendo en cuenta que el centenario edificio está catalogado como patrimonio histórico, lo que impide modificar las fachadas de la construcción original, es decir, del ala fundacional.

La ordenanza prevé la venta de los elementos que fueron reemplazados por otros más modernos, con la previa tasación del Centro de Martilleros y de acuerdo a lo establecido por la Ley Orgánica de las Municipalidades.

Antes del encuentro legislativo, la concejal de Integrar Nilda Fernández había pedido, tanto durante el tratamiento en comisión como en labor parlamentaria, que le aclararan si los postigones en cuestión correspondían a la fachada del Hospital Santamarina, declarada patrimonio histórico y catalogada en el anexo del Plan de Desarrollo Territorial (PDT).

Sin embargo, al momento del debate legislativo aún no había obtenido respuesta. “Todo lo que pertenece al perímetro del Hospital Ramón Santamarina está declarado como patrimonio histórico, entonces lo que quería saber es si esos postigones pertenecían a la parte del perímetro del Hospital Santamarina porque si no, no se podían estar vendiendo”, expuso y aclaró que su intención no era oponerse, pero no podía acompañar una iniciativa que violara la ordenanza de patrimonio vigente.

Uno de muestra

En ese momento, la concejal por Juntos por el Cambio Maridé Condino relató que había consultado al SISP y al área de Patrimonio, desde donde le refirieron que los postigones, al igual que las puertas y ventanas del lote a la venta, pertenecieron al edificio, “porque este mismo Concejo Deliberante autorizó el cambio de estas ventanas, entonces ya no forman parte del edificio”.

Agregó que tanto en el expediente y como durante el diálogo que mantuvo con la coordinadora de Patrimonio, Magdalena Conti, “me pareció sumamente justa su interpretación al respecto. Estos postigones, puertas y ventanas, que ya no forman parte del edificio, deben quedar como testimonio un ejemplar de cada uno, de manera tal que uno pueda decir cómo la ventana del edificio estuvo antes construida, y también con testimonio fotográfico”.

Agregó que entre las puertas, hay del tipo placa y vaivén, que “carecen de valor histórico patrimonial” y reiteró que Magdalena Conti sugirió que se guarde un ejemplar de los postigos.

Por otra parte, argumentó que los recursos producidos de la venta de esos bienes volverán al Sistema Integrado de Salud Pública “para beneficio de todos” y aseguró que compartía el dictamen de la venta “tranquila, porque se tomaron en cuenta las recomendaciones del área patrimonial”.

Cumplir con las normas

No conforme con la respuesta, Nilda Fernández insistió en que “en realidad lo que nosotros autorizamos desde este Concejo Deliberante fue a cambiar la estructura de madera por la de aluminio (de las ventanas) que se colocó en el Hospital Ramón Santamarina, pero no así los postigones”.

Al mismo tiempo, expuso que “gente del Municipio estuvo trabajando en la reparación de esos postigones y luego se habían solicitado presupuestos para ese trabajo porque no le iba a dar el tiempo a la gente que trabaja en los talleres. Por lo tanto, los postigones no fueron autorizados por este Concejo Deliberante para su retiro”.

En relación a la recomendación de Magdalena Conti, que obra en el expediente, reiteró que su inquietud radicaba en conocer si los postigos pertenecen al perímetro del Hospital, más allá de que el dinero de la venta vuelva al centro de salud. “Me parece que no corresponde, como no corresponde en cualquier otro edificio de Tandil que es declarado de patrimonio histórico. Me parece que no estamos cumpliendo con las ordenanzas vigentes y esto no es bueno”, señaló.

“Sentido común”

En esa instancia, el presidente de la bancada oficialista Mario Civalleri tomó la palabra y ratificó que la carpintería es parte de la fachada del edificio, aunque advirtió que “los postigones desde hace bastante tiempo no estaban funcionando. Obviamente, son elementos muy viejos que a veces pierden la funcionalidad. Hay momentos en que hay alguna cuestión del sentido común. No me parece lógico que si hay que removerlos porque han dejado de cumplir la función, el Municipio establezca un depósito enorme para guardar cosas porque una vez fueron declaradas de patrimonio histórico”.

Describió que en una recorrida, hace tiempo pudo observar que muchos postigos estaban vencidos, desoldados, habían perdido la línea y pese a los intentos, personal de mantenimiento no los podía modificar para que brindaran oscurecimiento y cerraran.

“Cuando esa situación se plantea, no me parece muy razonable pensar que todos esos elementos deban conservarse. La postura del área pertinente de rescatar alguno como para mantenerlo en reserva por si en algún momento se quisiera generar algún marco para recordar algunas cuestiones de antaño, me parece razonable”, dijo.

Civalleri evaluó que “la restricción en muchos casos de aquellas cosas que han sido declaradas como patrimonio histórico tiene un sentido, pero a veces el paso del tiempo hace que deban ser reconsideradas algunas de esas cuestiones”.

“Nos mintieron”

Lejos de mostrarse convencida con los argumentos del oficialismo, la concejal Fernández manifestó que “entonces nos mintieron cuando nos dijeron que iban a arreglar los postigones y que en ese momento costaba un millón de pesos”. De ese modo hizo referencia a una autorización del Legislativo para afectar 950 mil pesos del Fondo de Ayuda Solidaria para costear la reparación de los postigos del Hospital, ahora retirados y ofrecidos a la venta.

Por otro lado, señaló que “si queremos hacer lo que propone el bloque oficialista o lo que se propone desde el Sistema Integrado de Salud, tenemos que modificar la ordenanza de patrimonio histórico. Cuando modifiquemos la ordenanza, sigamos hablando del tema. No podemos llegar a un acuerdo si no se hacen las cosas como corresponden”.

 

 

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

Comentarios

  • Al gobierno de Lunghi nunca le interesó ni el Patrimonio ni la Cultura.
    Se acuerdan de los cuadros del museo, valuados en millones, que mandaron a BsAs en un flete de mudanzas y sin seguro? Hasta en el tribunal criminal de Tandil tuvieron que ir a dar explicaciones estos funcionarios.
    Hay una ordenanza que protege ese patrimonio y la están incumpliendo, cualquiera sea la recomendación que les haga Conti.
    Estos mismos concejales que incumplen la ordenanza y defienden esa violación de la norma cobran más de 150mil pesos al mes por ocuparse de ese trabajo. Una verguenza.
    La comisión de Cultura está presidida por el Frente de Todos y no advirtieron esto?
    Felicitaciones a la concejal Nilda Fernández por defender la cultura y el patrimonio de la ciudad.
    En la nota falta mencionar que quien coordinó quitar los postigos fue Roberto Pérez, el vacunado VIP coordinador técnico – operativo del Hospital y chofer del intendente.

    • Es igual, Pascual, un postigo desvencijado y probablemente podrido por la humedad y los años, que los cuadros del Museo. Aparte, es una bajeza mencionar a Roberto Pérez, aprovechando para descalificarlo personalmente. En el mejor de los casos, estaba cumpliendo una disposición de autoridades superiores, y algo que aprobó el Concejo Deliberante, no lo decidió él, no puede hacerlo, es un empleado. Pero, ya que estamos, a tirar materia fecal sea dicho.

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