Los cuidacoches de la Plaza buscan regularizar su situación y esperan respuesta del Municipio
Las personas que realizan el servicio en las inmediaciones a la plaza del centro iniciaron el reclamo. Según explicaron, un incidente con los trabajadores del turno noche los perjudicó y fueron desalojados. El viernes, con la representación del UTEP Evita, dialogaron con el Ejecutivo. Se abrió un compás de espera hasta el lunes.
Esta semana, los trabajadores que cuidan los automóviles que estacionan en las cuadras que rodean a la Plaza Independencia iniciaron un reclamo ante el Municipio que apunta a obtener una credencial que los habilite a realizar las tareas sin ser desalojados.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn total, son unos 12 trapitos que se distribuyen entre las calles que circundan la plaza (Belgrano, Chacabuco, Pinto y Rodríguez), que fueron “desalojados” por orden policial tras un inconveniente que ocurrió con sus pares del turno noche.
El reclamo llegó a instancias de la coordinación de Fortalecimiento a la Economía Social y Popular, de la Secretaría de Economía Social del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, que se expidió respecto al tema y pidió trabajar en conjunto para hallar una salida al tema.
En diálogo con El Eco de Tandil, una de las referentes del UTEP Evita, Florencia Villemour, repasó la situación con el grupo de trabajadores y remarcó que el viernes, tras presentar la problemática al subsecretario de Coordinación del Municipio, Juan Martín Pissani, aguardan para el lunes una respuesta.
En primer lugar, indicó que el inconveniente surgió el miércoles cuando efectivos policiales se presentaron en la Plaza e invitó a los trapitos a retirarse del lugar “porque habían llegado unas denuncias y una orden del Municipio para que los desalojaran”.
Frente a este escenario, mantuvieron un encuentro con el director de Protección Ciudadana, Rubén Diéguez, y con el jefe de calle de la comisaría Primera, “y nadie dio una respuesta. Todos apuntaban que nos tenía que atender el subsecretario Juan Martín Pissani para ver cómo resolver el conflicto”.
El viernes se concretó el diálogo con el funcionario “y quedamos en un impasse hasta el lunes”, dijo.
“Esperamos que esto se soluciones. Los que están en el turno mañana y tarde tienen la referencia de todos los vecinos e hicieron juntada de firmas para sumar apoyos”, concluyó Villemour.
“A voluntad”
Por su parte, Ángel De Nicolai, uno de los “trapitos” que hace más de tres décadas que presta servicios en la Plaza, confirmó el episodio con la policía, que “vino con una orden obligándonos a retirarnos porque no podíamos estar cuidando coches”.
A partir de allí, decidieron tomar cartas en el asunto en busca de una solución al conflicto. “Vino el jefe de la Primera y nos dijo que no podíamos estar. Queríamos saber cuál era el problema porque no molestamos a nadie, nos estamos ganando el pan de cada día”, expuso.
Y defendió que “en el turno mañana y tarde nunca hubo inconvenientes”, y que el trabajo “está permitido porque es un espacio público”, por lo que pidió regularizar la situación y, como alternativa, propuso la confección de una credencial que los habilite a prestar el servicio.
“Sabemos que hay estacionamiento medido. Nunca tuvimos un problema con nadie, siempre fuimos organizados y el estacionamiento es a voluntad”, resaltó.
Para finalizar, expuso: “Todos los que estamos alrededor de la plaza necesitamos del día de trabajo para poder vivir y comer. Ahora empezamos a tomar estas decisiones porque nadie quiere responsabilizarse y vamos a ver si nos dan una respuesta”.
“Política arbitraria”
Con el respaldo de la rama de espacios públicos de la Unidad de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) del Movimiento Evita, los cuidacoches del turno mañana y tarde repartieron unos volantes en los que transmitieron el mensaje y el reclamo que llevan adelante a partir del episodio denunciado.
Con el título “el Estado municipal no reconoce a la economía popular”, expresaron que “encontramos actualmente amenazado nuestro puesto de trabajo porque el Municipio busca expulsarnos de la zona céntrica” y argumentaron que entre ellos hay algunas que realizan la tarea desde hace más de diez años y otros llevan 30 años en el espacio público.
En cuanto al episodio, indicaron que el miércoles pasado, por la mañana, la policía se acercó “para intimarnos a abandonar nuestras tareas con riesgo de ser detenidos en caso de negarnos”.
“Esta política es totalmente arbitraria e infundada ya que no existe motivo alguno que nos impida realizar nuestro trabajo diario con el cual sostenemos nuestros hogares.