Los food trucks defendieron su actividad: "También somos parte de la gastronomía de Tandil"
El sector respondió al planteo de gastronómicos y remarcó que su labor está regulada por ordenanza.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2018/08/Food-trucks-20-08-11.jpg)
Luego de las repercusiones públicas generadas en torno a la actividad de los carros de comida durante el pasado fin de semana extra largo, el sector de Food Trucks y Cerveceros Artesanales de Tandil decidió formalizar su postura. Mediante una nota dirigida al intendente Miguel Lunghi, los trabajadores del rubro buscaron dar respuesta a los planteos de los gastronómicos y clarificar las condiciones bajo las cuales operan en la ciudad, especialmente en eventos de gran magnitud como el desarrollado en la zona del Lago del Fuerte durante Semana Santa.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn el documento al que accedió El Eco de Tandil, los referentes del sector enfatizaron que los food trucks no son ajenos a la identidad local, sino que "también somos parte de la gastronomía de Tandil".
La aclaración surge como respuesta directa a las manifestaciones del sector establecido, que en los últimos días habían expresado su descontento por la competencia que representan estos puestos móviles durante las fechas de mayor afluencia turística, como lo es la Semana Santa.
Un marco legal y tributario estricto
Entre los fundamentos presentados en la defensa presentada ante la Municipalidad, citaron el cumplimiento de la normativa vigente. Los propietarios de los carros recordaron que su actividad se encuentra regulada por la Ordenanza Municipal 15.618. Bajo este marco legal, los emprendedores aseguraron cumplir con “todas las exigencias legales, sanitarias y administrativas” que la norma establece para el expendio de alimentos y bebidas en la vía pública.
En este sentido, el sector fue tajante al desmentir cualquier tipo de ventaja competitiva desleal o gratuidad en su funcionamiento. Y aclararon que "todo se paga", a la vez que detallaron que los food trucks “abonamos impuestos, tasas municipales, habilitaciones, servicios de luz, seguros y el uso del espacio donde trabajamos”.
Según explicaron, no existen privilegios ni actividades exentas de cargas, equiparando sus obligaciones a las de cualquier otro emprendimiento gastronómico de la ciudad. “No hay actividad gratuita ni privilegios: cumplimos con las mismas obligaciones que cualquier emprendimiento gastronómico”, subrayaron.
La misiva destaca que la participación en eventos como el del Lago “no son improvisaciones”. Por el contrario, los trabajadores señalaron que cada presentación implica “inversiones muy importantes en artística, sonido, logística y producción”.
Estos gastos, que corren por cuenta de los organizadores y feriantes, son los que permiten generar “propuestas que atraen visitantes a la ciudad y dinamizan la economía local” , según lo expresado. Y justificaron que “somos una atracción más para el turista, así como lo es la reconocida gastronomía tandilense tradicional”.
Limitaciones y presión del sector tradicional
En otro párrafo de la nota, desde el sector de los food trucks denunciaron que, “a diferencia de lo que ocurre en muchísimas ciudades del mundo” donde estos vehículos “funcionan de forma permanente en centros urbanos conviviendo con bares y restaurantes”, en esta ciudad la realidad es distinta.
"En Tandil, en cambio, y por presión del sector gastronómico tradicional, solo podemos trabajar de forma esporádica en eventos puntuales", expresaron y deslizaron que "ahora se pretende que ni siquiera eso sea posible".
Hacia una propuesta de complementariedad
Por último, la nota enviada al Intendente propone una visión de crecimiento conjunto. El argumento principal es que los eventos de food trucks no restan clientela a los restaurantes, sino que suman opciones y generan movimiento en zonas que, de otro modo, no tendrían esa dinámica.
“Creemos que no se trata de competir, sino de potenciarnos”, argumentaron e indicaron que los eventos de food trucks “suman opciones, generan movimiento, atraen público joven y familias, y complementan la oferta existente”.
Y resaltaron que “el visitante que viene por un evento gastronómico también consume en hoteles, comercios y restaurantes de la ciudad”.
La carta cierra con un llamado a la apertura y la diversidad de propuestas para el desarrollo de Tandil.
"Tandil tiene lugar para todos", defendieron y apostaron por una ciudad “abierta, diversa y con propuestas que sumen, no que resten”.
La expectativa esatá puesta en la respuesta que pueda brindar el Ejecutivo y en la posibilidad de establecer mesas de diálogo que permitan zanjar las diferencias con los gastronómicos tradicionales.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil