Los restos del gliptodonte ya se exhiben en el Museo, como prueba de un hallazgo histórico para Tandil

El Museo del Fuerte sumó los restos fósiles hallados a la vera de la Ruta 30, a diez kilómetros del paraje La Numancia semanas atrás. La importante pieza de la especie extinta de megafauna ocupa un lugar especial en la sala de ciencias naturales. Además, se conocieron detalles del estudio de una parte ósea que permite conocer más sobre el Neosclerocalyptus.

El Eco

Los restos fósiles de una especie extinta de megafauna, un gliptodonte, en un descubrimiento tanto histórico como inédito para Tandil y la región, ya tienen un lugar en el Museo Fuerte Independencia.

Así, las excavaciones que tuvieron lugar el mes pasado a la vera de la Ruta Provincial 30, a diez kilómetros del paraje La Numancia, que contó con la participación de un paleontólogo, representantes de la institución y de vecinos, permitió desenterrar parte del caparazón del mamífero de gran porte que vivió en el periodo conocido como Pleistoceno y denominado Neosclerocalyptus paskoensis.

Luego de atravesar el proceso de limpieza, reacondicionamiento y puesta en valor, con el objetivo de conservar su identidad y valor histórico, la pieza encontró su destino final en una de las salas del museo ubicado en 4 de Abril 845.

Desde hace unos días se exhiben los restos fósiles en un espacio conformado de manera exclusiva para mostrar este hallazgo, en lo que se presenta como otra alternativa para estas vacaciones de invierno.

La muestra incluye una ilustración realizada por Carlos Montefusco sobre la especie a la que corresponden los restos ya que no existía una imagen disponible, y esta incorporación permitió también clasificar el resto de la colección paleontológica con que cuenta el museo, que incluye 400 piezas más.

 

La presentación

La museóloga Bárbara Sosa contó a El Eco de Tandil las instancias por las que transitó la pieza, su recuperación y puesta a punto para su exhibición, a la vez que compartió su alegría por la repercusión que tuvo para la ciudad este hecho calificado como único y fortuito, que generó visitas espontáneas a la sala para conocer más el hallazgo.

El proceso demandó más tiempo del estimado, ya que el estado de conservación se presentaba más complejo que el que aparentaba. “La pieza estaba bastante meteorizada”, alertó, por lo que demandó una limpieza “más profunda” de las placas para extraerle el sedimento que acumuló por el paso de los años.

Esa acción dio paso a la restauración, que habilitaría su posterior exhibición en una de las salas del museo.

Unidas en bloque, las partes se colocaron sobre un soporte confeccionado con resina y fibra de vidrio para darle la forma, trasladarlo y presentarlo.

 

 

La muestra

Para la incorporación, la sala de ciencias naturales modificó la museografía para adecuarla al último hallazgo paleontológico. “Reclasificamos el resto de la colección”, haciendo especial hincapié en la megafauna del período Pleistoceno.

“Es un proyecto más extenso”, reconoció, pero admitió que la idea era sumar un atractivo para las vacaciones de invierno por la importancia que tuvo el hallazgo para la ciudad.

Los restos fósiles ocupan un lugar preponderante. La presentación museográfica buscó darle un contexto natural para revivir la experiencia de la excavación y del hallazgo.

También se incluirá una propuesta de realidad aumentada para que los visitantes puedan acceder a información complementaria, en el marco de un proyecto de investigación y transferencia de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires.

 

Lo que dice el hallazgo

El museo remitió el fragmento de cadera hallado a La Plata para que sea sometido a estudios y así obtener más información sobre la especie.

Los resultados del estudio permiten establecer una serie de consideraciones respecto de la especie y de las circunstancias en que fue descrubierto.

En primer lugar, el modo en que se encontró el caparazón, en posición invertida, podría indicar una muerte en superficie, “así como su posterior tumbado” en el lugar, ya sea por la acción de una corriente de agua o la actividad carroñera de algún depredador de gran tamaño.

El estudio de la pieza ósea determinó que los restos corresponden a un animal “adulto maduro” y que además habrían estado a la intemperie por un lapso más o menos prolongado, evidenciado por una “intensa fracturación del caparazón” y por una “importante meteorización del hueso expuesto a los agentes naturales”.

El hallazgo descripto, como muchos otros que se han producido a lo largo de la historia en la provincia de Buenos Aires, es de naturaleza aislada, determinó el informe, por lo que el sitio del descubrimiento “no puede ser considerado aún bajo la categoría de yacimiento paleontológico”.

 

Sin precedentes

No obstante, resulta de importancia a nivel local y regional dado que representa “el primer hallazgo paleontológico de estas características para el área de Tandil” ya que no existen antecedentes documentados relacionados a megamamíferos pleistocenos.

La especie rescatada “es muy abundante en la región pampeana”; habitó la provincia durante el Pleistoceno tardío – Holoceno temprano y desapareció durante la gran extinción holocena (séptimo evento de extinción masiva experimentado por la vida del planeta).

 

Actividades para las vacaciones de invierno

Durante las vacaciones de invierno el museo permanecerá abierto de lunes a domingo de 14.30 a 18.30, con visitas guiadas diarias a las 16.

Con museografía renovada en la sala 13, el apasionante mundo de la paleontología permite conocer las huellas de un pasado lejano pero muy actual, donde el legado de Darwin se pone en evidencia y se resignifica.

El recorrido por el patrimonio paleontológico resguardado incluye la posibilidad de acceder a una experiencia de realidad aumentada, gracias al aporte del Cificen y Ecientec de la Facultad de Ciencias Exactas de la Unicen y la Facultad de Informática de la Universidad Nacional de La Plata, de la mano de las doctoras María Luján Castro y María José Abásolo Guerrero.

Esta propuesta permite percibir el mundo enriquecido con información virtual añadida, como puede ser un texto, un video, un sonido o un modelo tridimensional.

Se podrá acceder a esta información virtual a través de un dispositivo móvil, como una tablet, celular o gafas, al capturar con la cámara del dispositivo una imagen o marcador presente en la realidad.

 

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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