Mascotandil afronta un aumento de las deudas ante una mayor demanda
Ante la baja en las donaciones y rifas, apelan al acompañamiento de los vecinos para saldar compromisos veterinarios.
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La agrupación proteccionista Mascotandil atraviesa uno de los momentos más críticos de su trayectoria, iniciada hace más de una década. La asfixiante situación económica general generó un efecto de pinzas sobre la organización: por un lado, las donaciones disminuyeron y, por el otro, se multiplicaron los pedidos de ayuda de familias que no pueden costear el alimento de sus mascotas.
Durante una reciente entrevista con El Eco Multimedios, las responsables de la entidad revelaron que el volumen de las deudas acumuladas en diversas veterinarias y comercios del rubro alcanzó niveles de preocupación. Explicaron que la dinámica actual se volvió insostenible, ya que la urgencia de los casos en riesgo impide mirar hacia otro lado. Esta acumulación de compromisos financieros obligó a las integrantes a realizar malabares para intentar cubrir los saldos pendientes.
La realidad diaria de Mascotandil implica el sostenimiento de 47 perros bajo su cuidado directo. Según detallaron, el consumo de alimento balanceado representa un desafío logístico y económico mayúsculo. Cada jornada se requieren entre dos y tres bolsas para cubrir las necesidades nutricionales del grupo. Con un valor de mercado que oscila entre 35.000 y 40.000 pesos por unidad, el presupuesto destinado al alimento asciende a 80.000 pesos diarios.
El impacto de la crisis económica
La coyuntura no solo afectó la recaudación, sino que transformó la asistencia brindada a la comunidad. Históricamente abocada al rescate callejero, la organización debió desplazar el foco hacia la contención de familias vulnerables. Si bien anteriormente asistían a dos o tres familias por mes con alimento, ese número se elevó a más de diez en la actualidad.
"Nos dicen que están sin trabajo y que no tienen para darles de comer", relataron las referentes. Aunque la entidad no cuenta con recursos excedentes, resulta imposible negar la ayuda sabiendo que esos animales quedarían desprotegidos. Este incremento en la demanda coincidió con el fracaso de estrategias de financiamiento propio, como una reciente rifa de la cual no se logró vender ni la mitad de los números.
La situación médica de los animales también representa una carga financiera ineludible. Muchos de los 47 perros rescatados padecen patologías crónicas, son de edad avanzada con problemas de artrosis o presentan cuadros neurológicos. A esto se suman urgencias como la de un cachorro que permaneció internado una semana tras contraer parvovirus, lo que generó un gasto inesperado para las finanzas.
Pese a los saldos adeudados, la relación con los veterinarios y los proveedores, como el local “Animaladas”, se mantiene firme gracias a la confianza construida durante 15 años de trabajo. Las referentes confesaron sentir preocupación al solicitar nuevos pedidos, aunque aclararon que los prestadores no las han presionado. No obstante, remarcaron que resulta indispensable saldar parte de las deudas para trabajar con mayor tranquilidad.
Una convocatoria abierta a la solidaridad
Ante la posibilidad de frenar actividades por falta de fondos, desde Mascotandil reiteraron que son la única agrupación que continúa asistiendo animales en la vía pública y en los barrios. Por este motivo, hicieron un llamado urgente a la comunidad para colaborar con aportes económicos o donaciones en especie. Con las bajas temperaturas, también se incrementó la necesidad de elementos de abrigo para los caniles.
Específicamente, solicitaron la entrega de frazadas, trapos grandes y alfombras usadas, materiales que mejor resisten el desgaste en las guarderías. Quienes deseen colaborar pueden hacerlo acercándose directamente a las veterinarias donde la agrupación posee cuenta corriente, o entregando alimento balanceado en los puntos de acopio habituales.
Para canalizar la ayuda, los interesados pueden comunicarse al teléfono 2494-625954, o contactarse mediante redes sociales en Facebook (Mascotandil Tandil) e Instagram (@mascotandil). "Con un aporte mínimo de cada persona podríamos disminuir la deuda y darnos un respiro", concluyeron, con la expectativa de una respuesta favorable del público tandilense.